Este manual estudia muchas facetas de la preparación misionera. El requisito básico para la Misión es conocer a Dios. Esto no es lo mismo que saber acerca de Dios o incluso hacer la obra que crees que Dios te encomendó hacer. Conocer a Dios implica tener una relación personal íntima con el Dios viviente y con su Hijo Jesucristo.
Lo más importante que puedes hacer con el fin de prepararte para tu servicio es tomarte el tiempo para pensar seriamente en esta relación. Por tu bien y por el bien de tu misión, por favor, considera con mucha oración y profundo pensamiento tu diario caminar con Dios y qué puedes hacer para fortalecer esta relación.
Utilizando el sencillo gráfico que se encuentra a continuación, traza tu viaje espiritual a través de la vida mostrando los movimientos altos y los bajos, los buenos y los malos. ¿Dónde estás ahora? ¿Cuáles son las razones de tu condición actual? Fíjate dónde están tus puntos altos.
¿Por qué están donde están?
Para pensar:
Mírate y analiza tu vida espiritual. Toma tu temperatura espiritual.
• ¿Cuánto tiempo pasas en momentos de devoción, por ejemplo: oración, meditación, estudio de la Biblia, lecturas devocionales, anotaciones diarias, etc.?
• El tiempo que empleas en estas actividades ¿es adecuado o inadecuado? ¿Por qué?
• ¿Qué te gustaría ver que suceda en este aspecto de tu vida?
En la búsqueda de la vida espiritual, enfrentamos una cantidad de conflictos que dificultan nuestra relación con Dios.
• Ocupaciones, obligaciones, trabajo, escuela y el estrés de la vida moderna tienden a arrinconar lo espiritual.
• Todo el estilo de vida y los sistemas educativos del mundo contemporáneo, incluyendo con demasiada frecuencia a los cristianos y la educación cristiana, se ocupan de enfatizar lo material y lo científico más que lo espiritual.
• Muchos de nosotros tenemos una religión que enfatiza información, doctrinas y una verdad filosófica abstracta más bien que la práctica de la presencia de Dios y temas prácticos de relaciones.
• Muchos esperan que el servicio en misión sea un beneficio para su vida espiritual. En algunos casos puede serlo, pero en otros puede producir un enorme estrés en la espiritualidad.
• Muchos de nosotros nos encontraremos que aquellos a los cuales vamos a servir tienen, o aparentan tener, una experiencia con Dios más profunda que la nuestra.
¡Esto puede llegar a ser deprimente!
PRINCIPIOS PARA FORTALECER LA VIDA ESPIRITUAL
¿Qué se puede hacer frente a todo esto? Existen ciertos principios básicos con los cuales, si se los sigue, podemos comenzar a renovar nuestra vida espiritual.
Que tu vida espiritual sea una prioridad
¿Qué es lo más importante en tu vida? ¿Qué haces primero? ¿Está tu vida espiritual ubicada en esta categoría? Si no es así, ¿por qué no?
Compromete un tiempo específico
El tiempo es el elemento fundamental básico de la vida.
Hacemos tiempo para aquello que realmente es algo prioritario. Programar para hacer tiempo para la vida espiritual es un acto de obediencia y de compromiso. ¿Qué tiempo específico del día entregarás a Dios? Elige un momento que sea compatible con tu temperamento. Asegúrate de darle a Dios un tiempo cuando estés despierto!
Vive y actúa como si el reino espiritual fuera real
Muchos dejan de orar por sí mismos y por otros porque temen que su fe sea débil. Otros no comparten su fe porque no están demasiado seguros de su propia relación con Dios. La fe viene a través del ejercicio. El modo de cultivar y construir la fe es simplemente actuando como si Dios hará las cosas. Orar por esa persona que pide que lo hagas.
Dale a Dios la oportunidad de mostrar lo que puede hacer.
Sé honesto acerca de tu vida y tu condición espiritual
Esconder quién eres y tu relación con Dios nunca funciona. Puedes engañar a otros y quizás a ti mismo por un tiempo, pero nunca podrás engañar a Dios, y con el tiempo tú y los demás se darán cuenta. Dios perdona abundante-mente, y los demás comprenden. Podemos crecer si somos honestos.
Ten la voluntad de arriesgar y experimentar
¡No estamos hablando de hacer algo que no sea cristiano! Algunas personas permiten que su vida devocional y religiosa se transforme en una rutina. Nunca oran, estudian o alaban de maneras distintas. Hay cientos de modos apropiados de comunicarse con Dios, pero a menudo nos atenemos a unos pocos.
Comparte tu vida espiritual con otros
Muchos de nosotros somos demasiado individualistas y privados en nuestra vida espiritual. El compañerismo no es importante para la salud espiritual. Nos ciamos si compartimos nuestras alegrías y penas, os triunfos y derrotas, nuestras esperanzas y sueños con un estros amigos cristianos.
PRÁCTICAS PARA FORTALECER LA VIDA ESPIRITUAL
Fuera de estos principios básicos, hay prácticas específicas que pueden beneficiar nuestra vida espiritual. Estas son algunas sugerencias. No intentes hacerlas todas, ¡especialmente de inmediato! Prueba con algunas a medida que el Espíritu Santo te guíe.
Forma parte de un grupo pequeño para orar y estudiar la Biblia
Donde mejor se satisface la necesidad de cuidado mutuo y aliento es en el compañerismo de los Grupos pequeños. Si es posible, forma parte de alguno; y si no, viensa en organizar uno. Es posible conseguir muchos tipos diferentes de materiales para comenzarlo.
Escribe un diario
Un diario es un registro de tu caminar con Dios y tus exPeriencias importantes. Muchas personas redescubrieron recientemente el valor de registrar, y les fue de gran ayuda hacerlo. Especialmente durante el tiempo de tu servicio en misión, te será de ayuda mantener un registro de lo que sucede. Todos olvidamos más de lo que nos damos cuenta, y un diario puede ayudarte más tarde a recordar los acontecimientos importantes de tu servicio en misión.
Las bendiciones de Dios y las oraciones contestadas se recuerdan fácilmente si fueron escritas.
Aprende nuevas formas de orar
Una de las mejores maneras de avivar tu vida devocional es probar nuevas formas de orar. Si estás enteramente satisfecho con el modo en que lo haces ahora, muy bien, pero nuevos horizontes pueden ser muy útiles. Prueba orar en voz alta en vez de silenciosamente, o de postrarte como lo hacían las personas en los tiempos bíblicos. Utiliza un versículo de las Escrituras como oración, u ora sobre la base de las frases del Padrenuestro, usándolas como tema tuyo. Intenta la oración conversada con amigos.
Prueba con el silencio, la quietud y la meditación
Muchos de nosotros estamos tan acostumbrados a hablarle a Dios que dejamos de escuchar su quieta vocecilla. Prueba estar en silencio en su presencia o meditando calladamente en un versículo de las Escrituras. Escuchar reverentemente a Dios y a nuestra propia alma es, en verdad, una forma de oración.
Prueba con el ayuno
En la Biblia, la oración muchas veces está ligada al ayuno. Generalmente uno se refiere a ayunar no comiendo, pero también pueden ser de ayuda otros tipos de ayuno.
Muchos de nosotros nos beneficiaríamos con hacer ayuno -de televisión o de internet. Ayunar de las compras puede beneficiar a otros. Ayunar por el bien de otros es una forma especial de aprecio.
Asiste al culto aunque no entiendas el idioma
No necesitas entender el idioma hablado para comprender el idioma del corazón. Escucha la fe y la entrega de las personas con las cuales adoras a Dios, Disfruta de la presencia de Dios que existe cuando las personas adoran juntas. No permitas que el ser diferente te haga perder una experiencia tan valiosa.
Utiliza la música y el arte en tu vida religiosa
Si cierto tipo de música habla a tu alma, descarga una lista de reproducción o trae un instrumento musical.
Comparte la música con otros. La música que habla de nuestra relación con Dios es una forma de oración. Úsala como parte de tus devociones. Si determinado cuadro o lámina te habla poderosamente de Dios, úsalo también.
Comparte generosamente con otros
Aprender a compartir lo que tengas (dinero, ropa, tiempo) con otros te cambiará. Da con espíritu gozoso, y serás bendecido.
Lee tu Biblia y libros de devoción de un modo distinto
Lee la Biblia en una traducción nueva o encuentra un libro de devociones nuevo. No leas rápidamente. Es mejor haber leído un versículo con meditación y reflexión que dos capítulos en forma apurada. La Biblia no está diseñada para la lectura veloz. Escribe una oración basada en un versículo clave, o memoriza un versículo y hazlo tuyo.
Esta práctica realmente fija la Biblia en la mente y es más valiosa que la lectura ritual.
¿Y tú qué harás?
Cómo estructuras tu tiempo con Dios depende, en parte, de tu temperamento. Está bien ser tú mismo. Recuerda que las personas finalmente se dan cuenta de si eres real o no. Las personas que son genuinas ante Dios también pueden ser genuinas frente a otros. Una relación verdadera con Dios basada en el tiempo que pasas con él no solamente te sostendrá cuando el viaje se haga difícil, sino también te comunicará con otros. Esa es la esencia de ser un misionero.
TU TURNO
1. ¿Cómo experimento la presencia continua de Jesús en mi vida?
2. ¿Qué disciplinas estoy empleando comúnmente para reforzar mi amistad con Jesús?
3. ¿Cuáles sugerencias dadas arriba te resultan útiles para tu vida devocional? ¿Por qué? ¿Existen otras prácticas que fueron beneficiosas para ti? ¿Cuáles son?
4. ¿Cuál sería un plan y un programa realistas, sustentables, para tu vida de devoción? Traza un bosquejo de estos y asume el compromiso de seguirlos.
Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. (Buenos Aires:ACES, 2025) 78-87.
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