domingo, 21 de junio de 2026

Discipulando a las naciones

Darrow. L. Miller. Discipulando naciones. Seattle, WA: JUCUM, 2018.

En la perspectiva de Miller discipular es "crear culturas que reflejen  el reino de Dios, y se esfuerzan por construir comunidades justas, libres, compasivas y prósperas". Darrow. L. Miller. Discipulando naciones. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 22.

Darrow argumenta que "la herramienta más eficaz que podemos empuñar en el empeño de favorecer al necesitado es una cosmovisión bíblica". Darrow. L. Miller. Discipulando naciones. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 22.

"Son las ideas las que acarrean consecuencias más profundas. Si nuestros actos son promovidos por ideas correctas, todo lo demás llegará a su debido tiempo. Pero si estamos atestados de ideas malas, los planes mejor concebidos inevitablemente se quedarán en nada". Darrow. L. Miller. Discipulando naciones. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 9.

"Considere el resultado perjudicial de muchos esfuerzos bienintencionados para ayudar a los pobres en el siglo XX. Recursos inmensos, estrategias excelentes y programas bien definidos fueron frustrados a cada paso debido a filosofías inadecuadas, incoherentes o injustas. Lo mejor que podemos ofrecer no es suficiente si es menoscabado por malas ideas. las ideas acarrean verdaderamente consecuencias". Darrow. L. Miller. Discipulando naciones. El poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 10.

"En 1917, cuando las tropas estadounidenses se estaban preparando para cruzar el océano y ocupar los campos de batalla de Francia y Bélgica, en la primera guerra mundial, la Sociedad Bíblica de Nueva York, pidió al presidente Theodore Roosevelt que imprimiera un mensaje en el Nuevo Testamento de bolsillo que se iba a entrega a cada soldado. El gran político accedió gustosamente. En su breve mensaje a los soldados, citando a Miqueas 6:8 les instó a: "Hagan la justicia; y por tanto, luchen valerosamente contra los que se habían decantado por el reino de Moloc y Belcebú en la tierra. Amen la misericordia, traten bien a sus enemigos; socorran a los afligidos, traten a las mujeres como si fueran sus hermanas; cuiden de los pequeños; sean amables con los ancianos y los desamparados. Caminen humildemente; lo harán si estudian la vida y enseñanzas del Salvador y siguen sus pisadas... Recuerden: La máquina de gobierno más perfecta no evitará la destrucción de nuestra nación si no hay en nosotros un alma. La abundancia de prosperidad material no nos servirá de nada si nuestro sentido espiritual se atrofia". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 10.

"En la lucha contra la pobreza y la depravación tenemos que ceñirnos de interés por la justicia, la compasión y la humildad, delante de Dios Todopoderoso, con una cosmovisión bíblica congruente. Después de todo, a pesar del despliegue de fuerzas superiores en número y armamentos, nuestras fuerzas de ayuda al desarrollo serán, al final, derrotadas si nos adentramos en el campo de batalla sin una cosmovisión íntegra". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 11.

"Jesús dijo: "Porque siempre tendréis a los pobres con vosotros" Mateo 26:11. Un vistazo al mundo actual basta para comprobar que tenía razón, aunque hayan transcurrido dos mil años... Este nivel de sufrimiento humano es inimaginable, y , ciertamente no da pie para cantar victoria". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 22.

Pobreza física, social, espiritual.

815000000 No disponen de suficiente comida
9000000 Mueren por hambre
En EEUU 1 de cada 4 niños está sumido en la pobreza.
Nuestro mundo sigue tremendamente fracturado

¿Cuál es la causa de la pobreza en todas sus formas?
¿Es la gente pobre mayormente por cuestiones debidas a sus circunstancias físicas, o por razones de otra índole?

"Existen dos importantes condicionantes externos - el mal estructural y el mal natural". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 23. El mal estructural escapa al control de la mayor parte de los individuos, aunque es la comunidad la que promueve y mantiene el mal estructural". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 279..

Para Newbigin la conversión debe, inevitablemente, incluir el compromiso social del individuo:
"Una predicación del evangelio que llama a hombres y mujeres a aceptar a Jesús como Salvador, pero no aclara que el discipulado significa compromiso con una visión de sociedad radicalmente distinta a la que controla nuestra vida pública actual debe ser condenada como falsa" Lesslie Newbigin. Foolishness to the Greeks: The gospel and the Western Culture (Grand Rapids: Eerdmans, and Geneva, Switzerland: World Council of Churches, 1896, 132.

En la introducción a su libro, abriendo los distintos temas que convergen a la problemática de la pobreza en el mundo, Miller señala: 
"A diferencia de los males que impiden el desarrollo humano, muchos que escriben acerca de este tema se centran en causas materiales - sociales, económicas y políticas- externas. Aunque tal análisis es bueno y necesario, este libro examinará los factores internos que arrastran a la pobreza y a la asfixia de las comunidades humanas. Es necesario ahondar en las raíces metafísicas del problema. Esto se puede conseguir examinando los relatos que la gente cuenta de sí misma, los relatos que moldean y dan forma a comunidades y culturas. Por tanto, además de los valores culturales y las creencias religiosas que conforman la mentalidad de las gentes, comunidades y naciones, exploraré su forma de vida". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 23.

"Me propongo desembalar una serie de principios, una ética de desarrollo que cree un terreno fértil para este". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 26.

Acercándose al concepto primigenio de la administración delegada al hombre en el Génesis, Miller observa: "Los administradores que llegan a conocer a este Rey por medio del sacrificio de su hijo son llamados a gestionar su reino, preservar y hacer producir los recursos latentes en sus dominios. Es una responsabilidad enorme, laboriosa". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 24.

"Cuando Dios llama a la creación a la existencia, Él exclama que es muy buena, pero no que esté acabada. La creación no viene a la existencia preparada con escuelas, granjas, museos de arte; todos ellos reclaman ser desembalados... las riquezas y el potencial de la buena creación de Dios han sido confiados a lso portadores de su imagen. Tal es nuestro llamado y nuestra comisión". James K.A. Smith. Letters to a young calvinist: An invitation to the Reformed Tradition. Grand Rapids, Brazos Press: 2101, 109.

En su notable libro, Verdad total, Nancy Pearcey hace la siguiente observación acerca del vínculo entre la naturaleza humana y la cosmovisión bíblica:
"Afirmar que el cristianismo es la verdad respecto a toda la realidad significa que es una cosmovisión íntegra y completa. El término significa literalmente una visión del mundo, una perspectiva de la realidad bíblicamente fundamentada. Una cosmovisión es como un mapa mental que nos indica cómo navegar por el mundo eficazmente. Es la impronta verdad objetiva de Dios en nuestro interior... La idea de que necesitamos tal 'mapa' surge de la concepción bíblica de la naturaleza humana. El marxista puede alegar que la conducta humana es moldeada, fundamentalmente por las condiciones económicas; los freudianos lo atribuyen todo a los instintos sexuales reprimidos; y el psicólogo conductista considera  que el ser humano es un mecanismo estímulo-respuesta. pero la Biblia enseña que el factor predominante en las decisiones que tomamos es nuestra creencia fundamental o compromiso religioso. La historia bíblica comenzó en un jardín (Génesis 1-2) y concluirá en una ciudad-jardín (Apocalipsis 21-22). Es una historia de gloria, corrupción, restauración, creatividad y desarrollo. Esta historia nos ofrece escenas de sudor y frustración, y a la vez, de progreso. Pero ¿cómo se alcanza el progreso en la historia? El desarrollo humano abarca más que el mero trabajo, más incluso que el trabajo esforzado. Millones de personas trabajan esforzadamente sin reconocer siquiera la verdadera naturaleza del trabajo humano, el vínculo entre trabajo humano y el mandato creacional de Génesis 1:28-30. Mi amigo Christian Overman afirma que nuestra labor es cuestión de gobernanza. 'El trabajo es, en el fondo, cuestión de gobernanza. Gobernanza sobre la madera, el metal, las vacas, el algodón y las zanahorias. Gobernanza de las ondas sonoras, corrientes eléctricas y el viento. Gobernanza sobre teclados de computadoras, fibras ópticas e imágenes digitales. Gobernanza de las personas. Gobernanza de las cosas. Gobernanza de las ideas". Nancy Pearcey. Verdad total: Libera el cristianismo de su cautiverio cultural. Tyler, Texas: JUCUM, 2014, 23.

"La dirección de la humanidad - hacia la prosperidad o hacia la decadencia - se basa en el pensamiento. Como acertadamente afirma la antigua sentencia hebrea: "Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él (Proverbios 23:7). Lo que pensamos en el corazón se manifiesta inevitablemente en la conducta, el habla, la escritura y las obras. Las instituciones sociales y políticas reflejan la huella inconfundible de nuestros pensamientos. Los pensamientos incluyen los supuestos en torno a cómo funciona el mundo y lo que importa en la vida. Estos supuestos, en conjunto, constituyen nuestra cosmovisión". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 25.

Según el filósofo cristiano Dallas Willard:
"Dicho llanamente, la cosmovisión consiste en los supuestos más básicos y generales sobre lo que es bueno y real, incluidos los supuestos sobre los que somos y lo que debemos hacer... No hay nada más práctico que nuestra cosmovisión, ya que determina la orientación de todo lo que pensamos y hacemos.
Además, las cosmovisiones son inevitables. Todo el mundo la tiene... Es una necesidad biológica para los seres humanos, porque actuamos conscientemente o no, con referencia a un todo (un 'mundo'). Nuestra 'visión' de la totalidad determina lo que vamos a emprender u omitir en nuestros actos cotidianos, día tras día, hora tras hora. Dicta lo que vamos a considerar como recursos y reconocer como peligros. Determina nuestras metas y posibilidades, y eventualmente, la calidad de nuestra vida y la clase de persona que vamos a ser. Una cosmovisión es simplemente una orientación general en la vida. No se puede 'prescindir' de tener que optar por una cosmovisión. Lo único que se puede hacer es asumir una que se conforme lo mejor posible con la realidad... Lo que es pertinente a este respecto para los individuos es válido también para los grupos sociales e incluso para sociedades y naciones enteras... Lo que asumimos como real y valioso gobernará nuestros actos y actitudes". Dallas Willard. Knowing Christ Today: Why we can trust spiritual knowledge. NY:Harper-Collins, 2009, 43.

¿Qué tiene que ver nuestra cosmovisión o relato con el desarrollo humano? Muchísimo". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 26.

"Este conflicto espiritual no se reduce a la Biblia". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 26.

"Las buenas intenciones por sí solas no bastan para librar a la gente de la pobreza... Tenemos que pensar más con el cerebro que con el corazón para abordar el problema de la pobreza". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 26.

"El enfoque antropocéntrico y etno-céntrico no resolverá el problea ni nos mostrará el camino". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 26.

"El desarrollo no es un valor neutro". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 27.

"La verdad es que Dios importa, no solo en el más allá, sino aquí y ahora". Darrow. L. Miller. Discipulando nacionesEl poder de la verdad para transformar culturas. Seattle, WA: JUCUM, 2018, 27.

Definir:
- Desarrollo Humano
- Cosmovisión
- Pobreza
- Leyes Morales






lunes, 13 de abril de 2026

Misión Urbana

La Misión Urbana: fundamentos, desafíos y praxis contemporánea

Un análisis teológico y pastoral con referencia a la experiencia adventista

Introducción

El acelerado proceso de urbanización que caracteriza al mundo contemporáneo ha transformado profundamente el escenario de la misión cristiana. Las ciudades se han convertido en espacios donde convergen diversidad cultural, desigualdad social, movilidad constante y pluralismo religioso. En este contexto, la misión urbana emerge no como una especialización opcional, sino como un imperativo misionológico. Más que trasladar métodos tradicionales del campo a la ciudad, la misión urbana exige una relectura teológica, pastoral y estratégica del quehacer misionero.

Este ensayo analiza la misión urbana atendiendo a sus rasgos, características, propósitos, alcances, base teórica, riesgos e implicaciones ministeriales, y culmina con un análisis de casos en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, particularmente relevante para contextos latinoamericanos.


1. Rasgos y características de la misión urbana

1.1 Contextualidad y complejidad social

La misión urbana se caracteriza por su inserción en contextos socialmente fragmentados y culturalmente plurales. A diferencia de entornos rurales más homogéneos, la ciudad presenta múltiples cosmovisiones coexistiendo en un mismo espacio geográfico¹. Esto obliga a una misión contextualizada, capaz de dialogar con culturas juveniles, migrantes, sectores profesionales y comunidades marginadas.


1.2 Centralidad de la encarnación

Un rasgo fundamental de la misión urbana es su énfasis en la presencia encarnada. No se trata únicamente de predicar en la ciudad, sino de habitarla, comprender sus dinámicas y participar activamente en la vida cotidiana². La ciudad no es solo un campo a conquistar, sino un espacio a acompañar pastoralmente.


1.3 Comunidad antes que evento

La misión urbana privilegia procesos comunitarios sostenidos por encima de eventos aislados. Grupos pequeños, redes relacionales y discipulado continuo se vuelven esenciales para sostener la fe en contextos marcados por el anonimato y la movilidad urbana³.


2. Propósitos y alcances de la misión urbana

2.1 Propósitos fundamentales

Los propósitos centrales de la misión urbana incluyen:

  • Proclamar el evangelio de manera contextualmente inteligible
  • Formar comunidades cristianas significativas
  • Responder a necesidades sociales concretas
  • Manifestar el Reino de Dios en medio de la ciudad⁴

Estos objetivos enfatizan que la misión urbana no se limita a la conversión individual, sino que busca transformación personal y comunitaria.


2.2 Alcances reales y límites

La misión urbana posee un amplio alcance potencial: influencia cultural, impacto social, formación ética y testimonio público. Sin embargo, sus resultados suelen ser lentos y no siempre cuantificables, lo que desafía modelos eclesiales obsesionados con el crecimiento numérico inmediato⁵.


3. Base teórica de la misión urbana

3.1 Fundamento bíblico‑teológico

La misión urbana encuentra su base en la teología del Reino de Dios y en la missio Dei. Dios actúa en la historia humana y en las ciudades antes que la iglesia llegue a ellas⁶. La Biblia no presenta la ciudad únicamente como espacio de corrupción, sino también como lugar de redención (Jerusalén, Antioquía, Roma).


3.2 Teología de la encarnación y la contextualización

La encarnación de Cristo ofrece el paradigma central: Dios se hace presente en un contexto histórico concreto. La misión urbana, por tanto, es una praxis incarnacional y contextual, no meramente proclamacional⁷.


4. Riesgos de la misión urbana

4.1 Activismo sin discipulado

Uno de los riesgos más comunes es reducir la misión urbana a activismo social, dejando de lado la formación espiritual profunda. Sin discipulado, la misión pierde su dimensión transformadora⁸.


4.2 Adaptación acrítica a la cultura urbana

Otro peligro es la asimilación cultural acrítica, donde la iglesia adopta sin discernimiento los valores urbanos dominantes (consumismo, individualismo), perdiendo su identidad profética⁹.


4.3 Elitismo o exclusión social

La misión urbana puede caer en el elitismo —enfocándose solo en sectores educados— o en el asistencialismo —tratando a los pobres solo como receptores—, reproduciendo desigualdades dentro de la praxis misionera¹⁰.


5. Implicaciones para el ministerio pastoral y la misión actual

La misión urbana redefine profundamente el rol pastoral. El pastor ya no es solo predicador, sino formador de líderes, facilitador comunitario y teólogo práctico. El liderazgo se descentraliza, se fortalece el laicado y se privilegia el acompañamiento pastoral prolongado¹¹.

En términos misionológicos, la misión urbana exige pasar de modelos de expansión territorial a modelos de profundización relacional y discipular.


6. Casos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

6.1 Plantación urbana y grupos pequeños

En diversas ciudades latinoamericanas, la Iglesia Adventista ha desarrollado iglesias urbanas contextualizadas y redes de grupos pequeños como estrategia central de misión urbana¹².


6.2 Ministerio integral: salud, educación y servicio

La identidad adventista ha facilitado una misión urbana integral mediante clínicas, programas de salud, educación y acción social, integrando proclamación y servicio¹³.


6.3 Desafíos persistentes

No obstante, la iglesia enfrenta desafíos como:

  • dependencia excesiva de campañas públicas,
  • dificultad para sostener discipulado urbano,
  • tensión entre misión urbana y modelos rurales heredados¹⁴.

Estos desafíos confirman la necesidad de una misionología urbana reflexiva, no meramente pragmática.


Conclusión

La misión urbana constituye uno de los mayores desafíos y oportunidades para la iglesia contemporánea. Requiere profundidad teológica, sensibilidad pastoral y compromiso sostenido. Para la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la ciudad no es un territorio secundario, sino el nuevo espacio profundo de misión, donde el evangelio eterno debe encarnarse con fidelidad, creatividad y esperanza.


Notas

  1. David J. Bosch, Misión en transformación (Grand Rapids: Libros Desafío, 2000), 407–409.
  2. Ray Bakke, Teología urbana (Buenos Aires: Nueva Creación, 1997), 33–35.
  3. Charles Van Engen, God’s Missionary People (Grand Rapids: Baker, 1991), 122–124.
  4. Christopher J. H. Wright, La misión de Dios (Buenos Aires: Certeza, 2010), 467–469.
  5. Samuel Escobar, La misión cristiana contemporánea (Buenos Aires: Nueva Creación, 2007), 110–113.
  6. Bosch, Misión en transformación, 390–392.
  7. Lesslie Newbigin, El evangelio en una sociedad pluralista (Barcelona: CLIE, 1996), 141–143.
  8. René Padilla, Discipulado y misión (Buenos Aires: Kairós, 1997), 75–77.
  9. Newbigin, El evangelio en una sociedad pluralista, 155–157.
  10. Orlando Costas, Cristo fuera del templo (San José: DEI, 1982), 52–55.
  11. Russell Burrill, Discípulos modernos para iglesias revolucionarias (Buenos Aires: ACES, 2014), 96–99.
  12. Monte Sahlin, Understanding Your Community (Lincoln: Center for Creative Ministry, 2003), 61–64.
  13. Ellen G. White, El ministerio médico (Buenos Aires: ACES, 1977), 143–145.
  14. Ángel Manuel Rodríguez, Iglesia y misión en el mundo actual (Miami: APIA, 2012), 121–124.

jueves, 9 de abril de 2026

Crecimiento por expansión y extensión

Crecimiento de la iglesia por expansión y por extensión: características, objetivos y diferencias teológico‑misionales

Introducción

El crecimiento de la iglesia ha sido históricamente una preocupación central de la misionología cristiana. Sin embargo, este crecimiento no puede reducirse a una cuestión meramente cuantitativa, sino que debe comprenderse desde categorías teológicas, pastorales y misionales. Dentro de la reflexión contemporánea sobre el crecimiento eclesial, se han distinguido diversos modelos, entre los cuales destacan el crecimiento por expansión y el crecimiento por extensión. Ambos modelos buscan responder al mandato misionero, pero difieren significativamente en sus dinámicas, objetivos y consecuencias teológico‑pastorales. El presente ensayo analiza las características y objetivos de cada modelo, y establece sus principales diferencias a la luz de la teología de la misión.

1. El crecimiento de la iglesia por expansión

1.1 Definición y características

El crecimiento por expansión se refiere al aumento numérico y estructural de una iglesia local existente, principalmente mediante la incorporación de nuevos miembros dentro del mismo espacio institucional y geográfico. Este tipo de crecimiento ocurre cuando una congregación amplía su membresía, programas y ministerios sin modificar sustancialmente su ubicación organizacional ni su identidad comunitaria.¹

Entre sus características principales se destacan:

  • Incremento numérico de la membresía
  • Fortalecimiento de programas internos
  • Ampliación de infraestructura y recursos
  • Centralización de la vida eclesial en una sola congregación

Donald McGavran, pionero del Movimiento de Crecimiento de Iglesia, observó que este tipo de crecimiento suele darse a partir de relaciones cercanas, afinidad cultural y redes sociales ya existentes.²

1.2 Objetivos del crecimiento por expansión

El objetivo fundamental del crecimiento por expansión es consolidar y fortalecer la iglesia local, permitiéndole atender a un mayor número de personas desde una misma estructura organizativa. Desde esta perspectiva, el crecimiento es visto como un indicador de vitalidad espiritual y eficacia ministerial.³

Asimismo, este modelo busca:

  • Maximizar el impacto de una congregación fuerte
  • Profundizar el discipulado interno
  • Optimizar la administración de recursos humanos y materiales

Desde el punto de vista pastoral, el crecimiento por expansión puede favorecer la estabilidad institucional y la profundización de la identidad comunitaria.


2. El crecimiento de la iglesia por extensión

2.1 Definición y características

El crecimiento por extensión se refiere al proceso mediante el cual la iglesia se multiplica a través del establecimiento de nuevas congregaciones, grupos o comunidades de fe, generalmente en nuevos contextos geográficos, sociales o culturales. A diferencia de la expansión, la extensión implica un movimiento centrifugo, en el cual la iglesia “sale” de sí misma para generar nuevas expresiones eclesiales.⁴

Entre sus características principales se encuentran:

  • Plantación de nuevas iglesias
  • Descentralización de la vida eclesial
  • Contextualización del evangelio
  • Formación de nuevos liderazgos locales

David Bosch señala que este modelo refleja con mayor claridad el dinamismo misionero del cristianismo primitivo, especialmente en el libro de los Hechos.⁵

2.2 Objetivos del crecimiento por extensión

El objetivo principal del crecimiento por extensión es la expansión del Reino de Dios en nuevos contextos, más allá de los límites de una congregación específica. Este modelo prioriza la misión sobre la institución, y concibe la iglesia como un movimiento más que como una estructura fija.⁶

Entre sus objetivos específicos se incluyen:

  • Alcanzar poblaciones no atendidas
  • Responder a realidades culturales diversas
  • Promover la multiplicación de discípulos
  • Evitar la sobre‑concentración institucional

La extensión, por tanto, se alinea estrechamente con la naturaleza misionera y apostólica de la iglesia.


3. Diferencias teológicas y misionales entre expansión y extensión

Desde una perspectiva comparativa, las diferencias entre ambos modelos pueden analizarse en tres niveles: misional, eclesiológico y pastoral.

En el plano misional, el crecimiento por expansión tiende a enfatizar la atracción hacia una iglesia consolidada, mientras que el crecimiento por extensión prioriza el envío y la encarnación del evangelio en nuevos contextos.⁷ En términos eclesiológicos, la expansión refuerza la centralidad institucional, mientras que la extensión promueve una eclesiología más flexible, relacional y contextual.

Pastoralmente, la expansión requiere estructuras administrativas robustas y liderazgo consolidado, pero corre el riesgo de la saturación organizacional. La extensión, en cambio, fomenta el desarrollo de nuevos liderazgos y la creatividad misional, aunque enfrenta desafíos de sostenibilidad y acompañamiento pastoral.⁸

Teológicamente, ambos modelos pueden considerarse legítimos cuando se subordinan a la misión de Dios (missio Dei), pero se vuelven problemáticos cuando se absolutizan. La Escritura sugiere un equilibrio dinámico entre ambos enfoques: la iglesia crece internamente mientras se multiplica externamente (Hch 2:47; 13:1‑3).⁹


Conclusión

El crecimiento de la iglesia por expansión y por extensión representa dos formas distintas, pero complementarias, de responder al mandato misionero. Mientras la expansión fortalece y consolida la iglesia local, la extensión impulsa la multiplicación y contextualización del evangelio. Una teología de la misión equilibrada reconoce que el crecimiento auténtico no depende exclusivamente de modelos organizacionales, sino de la acción soberana de Dios actuando a través de comunidades fieles, misioneras y contextualizadas. En este sentido, la iglesia está llamada no solo a crecer en número, sino también en profundidad espiritual y alcance misional.


Notas al pie (Chicago‑Deusto)

  1. C. Peter Wagner, Plantando iglesias para una mayor cosecha (Miami: Vida, 1999), 47.
  2. Donald A. McGavran, Understanding Church Growth (Grand Rapids: Eerdmans, 1990), 77–79.
  3. Win Arn, The Church Growth Ratio Book (Pasadena: Church Growth Press, 1987), 22.
  4. Stuart Murray, Church Planting: Laying Foundations (Scottdale: Herald Press, 2001), 18–19.
  5. David J. Bosch, Misión transformadora: Cambios de paradigma en la teología de la misión (Salamanca: Sígueme, 2000), 52–54.
  6. Alan Hirsch, The Forgotten Ways (Grand Rapids: Brazos Press, 2006), 114–116.
  7. Lesslie Newbigin, La iglesia en un mundo pluralista (Buenos Aires: La Aurora, 1989), 143–145.
  8. Orlando Costas, La iglesia y su misión evangelizadora en América Latina (Buenos Aires: La Aurora, 1975), 91–94.
  9. Biblia Reina‑Valera 1960, Hechos 2:47; 13:1‑3.

miércoles, 8 de abril de 2026

Iglesia Atraccional

La misión atraccional: fundamentos bíblico‑teológicos, alcances y límites en la praxis misionera contemporánea

Introducción

En el debate contemporáneo sobre la misión cristiana, uno de los modelos que ha cobrado renovada atención es el denominado modelo de misión atraccional. Este enfoque entiende la misión no primariamente como un movimiento expansivo de la iglesia hacia el mundo, sino como el resultado natural de una comunidad de fe cuya vida, ética, adoración y testimonio visibilizan el carácter de Dios de tal manera que otros son atraídos hacia Él. 

“Israel no fue llamado principalmente a ir a las naciones, sino a vivir delante de ellas de tal manera que las naciones fueran atraídas al Dios de Israel”. (Christopher J. H. Wright, La misión de Dios (Barcelona: CLIE, 2008), 460.

Si bien este paradigma posee claros fundamentos bíblicos y eclesiológicos, también presenta riesgos cuando es absolutizado o desvinculado del mandato misional explícito del Nuevo Testamento. El presente ensayo analiza los fundamentos bíblicos de la misión atraccional, su desarrollo teológico y sus implicaciones prácticas, ofreciendo una evaluación crítica desde una perspectiva de misión integral.

Fundamento bíblico de la misión atraccional en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento, la misión del pueblo de Dios se configura mayoritariamente bajo un paradigma centrípeto, en el cual las naciones son atraídas hacia Israel como consecuencia de su fidelidad al pacto. La promesa hecha a Abraham establece desde el inicio un propósito universal: “en ti serán benditas todas las familias de la tierra”.¹ Sin embargo, esta bendición no se concibe principalmente como una expansión geográfica del pueblo, sino como un testimonio visible de la acción de Dios en medio de una comunidad obediente.

"La vida ética, social y religiosa de Israel formaba parte integral de su testimonio misional". (Christopher J. H. Wright, La misión de Dios (Barcelona: CLIE, 2008), 471.

Textos proféticos como Isaías 2:2–3 retratan a las naciones acudiendo al monte del Señor para aprender sus caminos, subrayando que el centro de atracción no es Israel en sí mismo, sino la revelación de Dios mediada a través de su pueblo.² Christopher J. H. Wright señala que la misión de Israel consistía en encarnar el carácter santo y justo de Dios en medio de las naciones, funcionando como un “modelo viviente” de lo que implica vivir bajo el reinado de Yahvé.³ De este modo, la misión atraccional en el Antiguo Testamento se fundamenta en una teología del testimonio comunitario, más que en una estrategia de proclamación intencional.

La Biblia presenta de manera consistente un principio misional según el cual la revelación del carácter de Dios en su pueblo genera atracción espiritual. En el Antiguo Testamento, Israel es llamado a vivir de tal forma que las naciones reconozcan la sabiduría y la cercanía de Dios (Dt 4:6–8). Este testimonio comunitario se manifiesta particularmente en la vida litúrgica, pues el culto no solo era un acto interno, sino una declaración pública de quién era Yahvé (Sal 96:2–3).

La misión atraccional en el Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento conserva elementos significativos de esta lógica atraccional, aun cuando introduce con claridad el mandato explícito de la misión expansiva. En el Nuevo Testamento, Jesús articula este principio al declarar que las buenas obras visibles del pueblo de Dios tienen un propósito doxológico y misional; Jesús describe a sus discípulos como “la luz del mundo”, cuya función es brillar públicamente para que otros glorifiquen a Dios al observar sus buenas obras.⁴ Asimismo, el amor mutuo dentro de la comunidad cristiana es presentado como un signo distintivo que genera reconocimiento externo del discipulado auténtico.⁵

"La misión no es solamente una actividad de la iglesia, sino un atributo de su misma naturaleza". David J. Bosch, Misión transformadora (Salamanca: Sígueme, 2000), 372.

Un ejemplo paradigmático se encuentra en la experiencia de la iglesia primitiva descrita en Hechos 2:42–47. La vida comunitaria caracterizada por la comunión, la adoración, la generosidad y el respeto social producía un impacto tal que “el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.⁶ Aquí la atracción no surge de programas misioneros estructurados, sino de una comunidad transformada por el Espíritu. La atracción no se dirige a la iglesia per se, sino a Dios, revelado a través de una comunidad que vive conforme al Reino. David Bosch interpreta este fenómeno como una manifestación de la misión como testimonio, en la cual la existencia misma de la comunidad se convierte en proclamación visible del evangelio.⁷

“El testimonio cristiano incluye tanto lo que la iglesia dice como lo que la iglesia es”. David J. Bosch, Misión transformadora (Salamanca: Sígueme, 2000), 100.
“La misión no es algo que la iglesia hace ocasionalmente, sino algo que la iglesia es continuamente”. Darrell L. Guder, Missional Church (Grand Rapids: Eerdmans, 1998), 6.

Elena G. White y la misión atraccional: influencia espiritual y poder del ejemplo

"El cristiano verdadero hace que el camino hacia Cristo resulte atractivo”. CC, 21.

"La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión es llevar el evangelio al mundo" HAp, 9.

"El amor manifestado en la iglesia ejercerá una influencia poderosa que nada puede contrarrestar" 6TI, 692.

"El Señor desea que su servicio sea dirigido con orden, dignidad y gracia celestial" CI, 281.

"La iglesia es el depósito de las riquezas de la gracia de Cristo, y por medio de la iglesia se manifestará finalmente… el amor de Dios" HAp, 9.

La reverencia, la claridad y el gozo espiritual son esenciales porque la adoración comunica una visión teológica de Dios tanto a creyentes como a visitantes. De este modo, la liturgia no es neutral: siempre expresa una determinada comprensión de Dios y de su misión en el mundo. Véase CI, 281-284.

Desarrollo teológico del modelo atraccional

En la reflexión misiológica contemporánea, el modelo atraccional ha sido recuperado como reacción a formas de misión excesivamente pragmáticas o centradas en el activismo. Autores del movimiento de la Iglesia Misional destacan que la misión no es simplemente una tarea que la iglesia realiza, sino una identidad que la iglesia encarna.⁸ Desde esta perspectiva, la comunidad cristiana se entiende como un signo, instrumento y anticipo del Reino de Dios, cuya vida compartida anticipa la nueva creación.

“La congregación local es el lugar donde el evangelio se hace creíble”. Lesslie Newbigin, El evangelio en una sociedad pluralista (Buenos Aires: La Aurora, 1989), 227.

No obstante, este énfasis en el “ser” de la iglesia conlleva una tensión teológica importante. Si la misión se reduce exclusivamente a la atracción, existe el riesgo de diluir el carácter intencional del evangelismo y de relativizar el mandato misionero explícito de Jesucristo. Johannes Verkuyl advierte que toda forma legítima de misión debe mantener un equilibrio entre el testimonio visible y la proclamación verbal del evangelio.⁹ La misión atraccional, por tanto, no puede entenderse como alternativa exclusiva, sino como dimensión complementaria dentro de una misión integral.

Alcances y límites en la praxis eclesial contemporánea

En contextos urbanos y poscristianos, la misión atraccional posee un potencial significativo. Comunidades marcadas por autenticidad relacional, hospitalidad y coherencia ética pueden generar espacios de pertenencia y credibilidad espiritual en sociedades crecientemente escépticas. Sin embargo, cuando este modelo se asocia únicamente al culto o a la vida interna de la iglesia, corre el riesgo de fomentar una postura pasiva frente a la realidad misionera.

Desde una perspectiva teológica aplicada, la misión atraccional debe ser integrada con enfoques encarnacionales e intencionales. La iglesia está llamada tanto a vivir de manera atractiva como a salir obedientemente hacia el mundo. En este sentido, la misión no es exclusivamente centrípeta ni centrífuga, sino dinámica y multidireccional. Como afirma Lesslie Newbigin, la iglesia es enviada al mundo precisamente como una comunidad cuya vida apunta más allá de sí misma, hacia la realidad del Reino de Dios.¹⁰

Implicaciones litúrgicas y cúlticas de la misión atraccional

El culto como espacio misional

En una teología atraccional, el culto deja de ser exclusivamente un evento intracomunitario y se convierte en un acto misional público. La Escritura confirma esta función cuando Pablo sugiere que la adoración congregacional debe ser inteligible y edificante para el visitante, de modo que “postrándose en tierra, adore a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros” (1 Co 14:24–25).

Una liturgia atraccional, por tanto, no sacrifica profundidad teológica, sino que busca claridad simbólica, hospitalidad y participación consciente.

Elementos litúrgicos con potencial atraccional

Desde una perspectiva aplicada, la misión atraccional impacta el culto convirtiéndolo en un espacio teológico-misional en al menos cuatro áreas:

  1. Hospitalidad litúrgica: acogida intencional de visitantes y nuevos creyentes (Ro 15:7). Iglesias con misión atraccional diseñan el culto pensando también en el “otro” que observa y participa.
  2. Lenguaje comprensible: evitar códigos internos excesivos (1 Co 14:9). Es decir, se evita un lenguaje excesivamente técnico o críptico que excluya al visitante.
  3. Participación comunitaria: culto como expresión colectiva del cuerpo (Col 3:16).
  4. Testimonio visible: vidas transformadas integradas en la adoración (Sal 107:2). La incorporación de testimonios, oraciones intercesoras y narrativas de servicio hace visible la obra transformadora de Dios
  5. Equilibrio entre reverencia y gozo El culto debe evitar tanto la frivolidad como el formalismo extremo, reflejando la belleza del carácter divino. 5TI, 495.

Estas prácticas convierten el culto en un espacio donde la fe se hace visible y deseable. La liturgia atraccional no busca entretenimiento, sino credibilidad espiritual y coherencia teológica.

Iglesias actuales con énfasis en misión atraccional

Caso 1: Willow Creek Community Church (Estados Unidos)

Willow Creek desarrolló un modelo de culto diseñado para ser comprensible y acogedor para personas sin trasfondo religioso. Su enfoque inicial se centró en crear experiencias de adoración accesibles que despertaran interés espiritual, priorizando la hospitalidad y la relevancia cultural. Aunque posteriormente reconoció la necesidad de fortalecer el discipulado, su experiencia ilustra el poder atraccional del culto contextualizado.11

Caso 2: Saddleback Church (Estados Unidos)

Saddleback ha enfatizado una cultura de pertenencia antes de la creencia plena, integrando pequeños grupos, culto significativo y servicio comunitario. Rick Warren ha señalado que muchas personas comenzaron su camino de fe al sentirse atraídas por una comunidad que reflejaba propósito y amor auténtico, confirmando el principio de Juan 13:35. 12.

Caso 3: Hillsong Church (Australia – global)

Hillsong ha desarrollado una liturgia contemporánea fuertemente centrada en la adoración musical como medio de atracción espiritual. Si bien su modelo ha sido debatido teológicamente, es innegable su capacidad de atraer a personas alejadas de la fe mediante una experiencia de adoración emocionalmente significativa, que luego se conecta con procesos de discipulado.¹3

Caso 4: Iglesia Adventista de Loma Linda University Church (Estados Unidos)

Esta congregación adventista ha integrado misión atraccional mediante un culto reverente pero accesible, énfasis en comunidad, y fuerte conexión entre fe, salud y servicio. Muchas personas se vinculan inicialmente por el testimonio visible de una fe encarnada en la práctica médica, académica y social.

Caso 5: Iglesia urbana emergente en América Latina (modelo relacional)

Diversas iglesias latinoamericanas —especialmente en contextos urbanos universitarios— han adoptado un enfoque atraccional basado en comunidades pequeñas, adoración contextual y acompañamiento pastoral. El crecimiento ocurre principalmente por relaciones significativas y coherencia ética, confirmando la observación de White: “El amor es el agente más poderoso para ganar almas”. MC, 470.

Crecimiento orgánico - Misión Atraccional Vs Misión Encarnacional

En la reflexión misionológica latinoamericana y global, ha surgido la necesidad de superar modelos reduccionistas de misión que privilegian únicamente el crecimiento numérico, la estrategia o el activismo. En este contexto, la misión atraccional, el crecimiento orgánico propuesto por Orlando Costas y la misión encarnacional no deben entenderse como paradigmas en competencia, sino como dimensiones complementarias de una misma realidad misional. Juntos ofrecen una comprensión más bíblica, integral y contextual de la misión de la iglesia.

La misión atraccional como expresión comunitaria del evangelio

La misión atraccional se fundamenta en la idea de que el testimonio visible del pueblo de Dios —su vida comunitaria, su ética, su adoración y su amor mutuo— genera una atracción espiritual hacia Dios (Mt 5:16; Jn 13:35; Hch 2:47).

Desde esta perspectiva:

  • La iglesia no crece principalmente por técnicas, sino por credibilidad espiritual
  • La misión comienza con el ser antes que con el hacer
  • La comunidad cristiana funciona como signo escatológico del Reino

Este enfoque conecta directamente con el énfasis de Orlando Costas en que la misión auténtica surge de una vida transformada y no de estrategias eclesiocéntricas.

Orlando Costas y el concepto de crecimiento orgánico

¿Qué es el crecimiento orgánico según Costas? 14

Orlando Costas critica los modelos de crecimiento eclesial centrados en lo cuantitativo y propone el crecimiento orgánico como fruto natural de una comunidad que vive el evangelio en su contexto histórico y social. Para Costas, la iglesia crece de forma orgánica cuando:

  • Vive el evangelio de manera encarnada y contextual
  • Da testimonio integral (palabra, acción y vida)
  • Se inserta críticamente en la realidad social
  • Permite que el crecimiento sea consecuencia, no objetivo en sí mismo¹
“La evangelización no puede darse fuera del contexto histórico concreto donde viven las personas”. Orlando Costas, Cristo fuera de lugar (San José: DEI, 1989), 45.

“La iglesia participa de la misión de Dios al aprender a habitar su contexto con atención y humildad”. Alan J. Roxburgh, Missional: Joining God in the Neighborhood (Grand Rapids: Baker Academic, 2011), 42.

El crecimiento orgánico no se fuerza, no se mide solo en números y no se acelera artificialmente. Es resultado de una iglesia viva.

Relación entre misión atraccional y crecimiento orgánico

La misión atraccional es uno de los mecanismos naturales del crecimiento orgánico. La relación puede expresarse así:

  • La misión atraccional es el cómo visible
  • El crecimiento orgánico es el resultado natural
  • Ambos dependen de la salud espiritual y relacional de la comunidad

Cuando una iglesia vive el evangelio con autenticidad:

  • El crecimiento ocurre por relaciones, no por propaganda
  • La fe se transmite por contagio, no por presión
  • La comunidad se convierte en un espacio habitable del Reino

Esto coincide con la observación bíblica: “Dios da el crecimiento” (1 Co 3:6).

La misión encarnacional: el movimiento hacia el otro

Si la misión atraccional enfatiza el testimonio que atrae, la misión encarnacional enfatiza el movimiento hacia el otro, siguiendo el modelo de Cristo que “habitó entre nosotros” (Jn 1:14).

“La iglesia es llamada a ser una comunidad cuya vida junta apunte más allá de sí misma”. Lesslie Newbigin, El evangelio en una sociedad pluralista (Buenos Aires: La Aurora, 1989), 234.

“Así como Cristo se encarnó en una realidad concreta, la iglesia debe encarnarse en la sociedad a la que es enviada”. René Padilla, Misión integral (Buenos Aires: Kairos, 2006), 39.

“La misión comienza cuando los cristianos eligen vivir entre las personas a quienes desean alcanzar”. Michael Frost y Alan Hirsch, The Shaping of Things to Come (Peabody: Hendrickson, 2003), 35.

“La encarnación es el modo primordial del envío cristiano”. Alan Hirsch, The Forgotten Ways (Grand Rapids: Brazos, 2006), 133.

La misión encarnacional implica:

  • Presencia intencional
  • Identificación con el contexto
  • Solidaridad con el dolor humano
  • Proximidad relacional

Orlando Costas sostiene que la misión auténtica siempre ocurre en la intersección entre evangelio y contexto, y que la iglesia debe “encarnarse” en la realidad histórica sin perder su fidelidad a Cristo. (Orlando Costas, Cristo fuera de lugar (San José: DEI, 1989), 119.

“La misión cristiana implica identificarse con el sufrimiento humano y anunciar el señorío de Cristo desde esa realidad”. Samuel Escobar, La fe evangélica y las teologías de la liberación (Buenos Aires: Nueva Creación, 1979), 95.

Sin misión atraccional → la encarnación pierde credibilidad
Sin misión encarnacional → la atracción se vuelve pasiva
Sin crecimiento orgánico → ambos se vuelven artificiales

  • 1. La iglesia vive el evangelio (misión atraccional)
  • 2. La iglesia se inserta en el contexto (misión encarnacional)
  • 3. Dios produce crecimiento genuino (crecimiento orgánico)

    Este modelo refleja tanto la vida de Jesús como la experiencia de la iglesia primitiva.

  • Desde una perspectiva de teología aplicada:

    • La misión no puede reducirse a eventos evangelísticos
    • El crecimiento no debe convertirse en ídolo institucional
    • La liturgia, la comunidad y la misión forman una unidad inseparable
    • La iglesia debe preguntarse más “¿qué tipo de comunidad somos?” que “¿cuántos somos?”
  • Conclusión

    La misión atraccional constituye un modelo legítimo y profundamente bíblico cuando es comprendido como expresión del testimonio integral del pueblo de Dios. Sus raíces en el Antiguo Testamento y su continuidad en la vida de la iglesia primitiva evidencian que Dios ha obrado históricamente mediante comunidades cuya fidelidad atrae a otros hacia Él. No obstante, este modelo encuentra sus límites cuando se absolutiza o se desvincula del mandato de proclamación y envío. Una teología misionera equilibrada reconoce que la iglesia vive de tal manera que atrae, pero también sale con intencionalidad para anunciar el evangelio, integrando así el ser, el hacer y el decir de la misión cristiana.

    La misión bíblica auténtica ocurre cuando la iglesia vive de tal manera que atrae y se mueve de tal manera que se encarna.

    Notas al pie (Chicago‑Deusto)

    1. Christopher J. H. Wright, La misión de Dios: Descubriendo el gran relato de la Biblia (Barcelona: CLIE, 2008), 214.
    2. Walter C. Kaiser Jr., Mission in the Old Testament (Grand Rapids: Baker Academic, 2000), 30–32.
    3. Christopher J. H. Wright, The Mission of God (Downers Grove: IVP Academic, 2006), 458–460.
    4. Biblia Reina-Valera 1960, Mateo 5:14–16.
    5. Biblia Reina-Valera 1960, Juan 13:34–35.
    6. Biblia Reina-Valera 1960, Hechos 2:47.
    7. David J. Bosch, Misión transformadora: Cambios de paradigma en la teología de la misión (Salamanca: Sígueme, 2000), 100–102.
    8. Darrell L. Guder, ed., Missional Church: A Vision for the Sending of the Church in North America (Grand Rapids: Eerdmans, 1998), 11–12.
    9. Johannes Verkuyl, Contemporary Missiology (Grand Rapids: Eerdmans, 1978), 168–170.
    10. Lesslie Newbigin, La Iglesia en un mundo pluralista (Buenos Aires: La Aurora, 1989), 123–125.
    11. Bill Hybels, Courageous Leadership (Grand Rapids: Zondervan, 2002), 33–36.
    12.  Rick Warren, Una iglesia con propósito (Miami: Vida, 1998), 89–92.
    13. Tanya Riches y Tom Wagner, The Hillsong Movement Examined (London: Palgrave Macmillan, 2017), 54–57.
    14. Orlando Costas, Cristo fuera de lugar: Hacia una teología contextual (San José: DEI, 1989), 117‑120.
    15. Orlando Costas, La iglesia y su misión evangelizadora en América Latina (Buenos Aires: La Aurora, 1975), 63‑70.

    lunes, 16 de febrero de 2026

    Ayuda (fondos) para los campos misioneros


    Ayuda para los campos misioneros (6TI, 444) En: https://m.egwwritings.org/es/book/231.2473

    Siento una gran preocupación acerca de los campos misioneros necesitados. En las misiones cercanas hay una obra que debe hacerse agresivamente; y existe una gran necesidad de recursos financieros para promover la obra en los campos misioneros. Nuestras misiones en el extranjero están languideciendo. No estamos sosteniendo a los misioneros en la forma como Dios requiere. Los obreros están incapacitados para entrar en nuevos campos porque carecen de los fondos necesarios.

    Existen a nuestro alrededor almas que perecen en sus pecados. Miles y miles de personas mueren anualmente sin Dios y sin esperanza de vida eterna. Las plagas y los juicios de Dios están realizando su obra, y hay almas que perecerán porque nadie ha iluminado su camino con la luz de la verdad. Sin embargo, ¡cuán poco se preocupan por la condición de sus semejantes! El mundo está pereciendo en medio de su aflicción. Pero esto escasamente conmueve aun a los que afirman creer la verdad más importante y extensa que los mortales hayan recibido. Dios requiere que su pueblo sea su mano ayudadora para alcanzar a los que perecen, pero muchos se conforman con no hacer nada. Falta ese amor que indujo a Cristo a dejar su hogar celestial y asumir la naturaleza humana, para que la humanidad pudiera tocar a la humanidad y conducir la humanidad hacia la divinidad. Existe un estupor y una parálisis que han sobrecogido al pueblo de Dios y le impiden comprender lo que se necesita para este tiempo.

    El pueblo de Dios está siendo observado por el universo celestial; pero la escasez de sus donativos y ofrendas, y la debilidad de sus esfuerzos en el servicio divino los delatan como infieles. Si lo poco que ahora se logra, fuera lo mejor que ellos pueden hacer, no estarían bajo condenación; pero ellos podrían hacer mucho mejor con sus recursos. Ellos saben, y también el mundo lo sabe, que han perdido en gran medida el espíritu de abnegación que induce a cada uno a llevar su cruz.

    Dios necesita personas que proclamen la advertencia al mundo que está dormido, muerto en desobediencia y pecado. Pide ofrendas voluntarias a los que tienen el corazón puesto en la obra, que se preocupan por las almas y no quieren que se pierdan sino que obtengan la vida eterna. Satanás está obstinado en el juego de la vida por las almas humanas. Busca la manera de impedir que los recursos económicos se usen para hacer progresar las empresas misioneras. ¿Ignoraremos sus estratagemas? ¿Permitiremos que él confunda nuestros sentidos?

    Insto a mis hermanos en todas partes a que despierten, que se consagren a Dios, y que busquen sabiduría de parte de él. Insto a los dirigentes de nuestras Asociaciones a que trabajen resueltamente en nuestras iglesias. Despierten a los miembros a la necesidad de contribuir financieramente para satisfacer las necesidades de nuestras misiones en el extranjero. A menos que vuestros corazones se conmuevan en vista de la situación aflictiva de los campos extranjeros, se restringirá la predicación del último mensaje de misericordia para el mundo, y la obra que Dios desea que se haga quedará inconclusa.

    Los últimos años del tiempo de prueba están transcurriendo con rapidez. El gran día del Señor se está acercando. Debiéramos realizar ahora todo esfuerzo posible para despertar a nuestro pueblo. Que las palabras del Señor expresadas por el profeta Malaquías penetren hondo en cada alma:

    “Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos? ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos”. Malaquías 3:6-12.

    Ya es tiempo que obedezcamos la enseñanza de Palabra de Dios. Todos sus mandamientos los ha dado para nuestro bien, para convertir el alma a la rectitud moral. Cada persona que se convierte a la verdad debiera recibir instrucción acerca de los requerimientos de Dios en lo que atañe a los diezmos y las ofrendas. A medida que surgen nuevas iglesias, esta obra debe llevarse acabo en forma decidida y con el espíritu de Cristo. Todo lo que la gente disfruta lo recibe de la generosa mano del Señor, y él se siente complacido de permitir que sus herederos disfruten de sus beneficios; pero todos los que están bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emmanuel deben reconocer su dependencia de Dios y su responsabilidad hacia él, devolviendo a la tesorería la parte que le pertenece a él. Estos recursos deben invertirse en la obra misionera en cumplimiento de la comisión dada a sus discípulos por el Hijo de Dios: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones”. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. “Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” Mateo 28:19, 20; Marcos 16:15.

    Las personas que están verdaderamente convertidas son llamadas a realizar una obra que requiere dinero y consagración. La obligación que nos compele a incluir nuestros nombres en los libros de la iglesia, y eso nos compromete a trabajar para Dios al nivel de nuestra máxima habilidad. Él exige un servicio total, y la completa devoción del corazón, el alma, la mente y las fuerzas. Cristo nos ha traído a la iglesia para comprometer y usar todas nuestras facultades en un servicio consagrado para la salvación de la gente. Cualquier cosa que no esté a la altura de esto, significa oposición a la obra. Existen solamente dos lugares en el mundo donde podamos depositar nuestro tesoro: en la tesorería de Dios, o en la de Satanás; y todo lo que no se dedica al servicio de Cristo se considera que se ha colocado en el lado de Satanás y fortalecerá su causa.

    El Señor ha dispuesto que los recursos confiados a nosotros debemos usarlos en la edificación de su reino. Ha entregado sus bienes a sus mayordomos para que negocien hábilmente con ellos y le traigan los ingresos en función de personas salvadas para la vida eterna. Esas personas, a su turno, se convertirán en mayordomos de la verdad, para cooperar con la gran firma en los intereses del reino de Dios.

    Donde hay vida se produce aumento y crecimiento; en el reino de Dios existe un intercambio constante: tomar y dar; recibir y entregar al Señor lo que es suyo. Dios trabaja con cada creyente auténtico, y la luz y la bendición recibidas se dan nuevamente en la obra realizada por el creyente. Así es como aumenta la capacidad de recibir. A media que se comparten los dones celestiales, se hace lugar para que nuevas corrientes de gracia fluyan hacia el alma desde la fuente viva. Así se obtienen mayor luz, aumento del conocimiento y bendiciones. En esta obra, que incumbe a cada miembro de iglesia, yace la vida y el crecimiento de toda iglesia. La persona cuya vida consiste en recibir constantemente sin nunca dar, no tarda en perder la bendición. Si la verdad no fluye de su persona hacia otros, perderá la capacidad de recibir. Debemos compartir los beneficios recibidos del cielo si deseamos recibir renovadas bendiciones.

    Esto es igualmente verdadero tanto en las cosas temporales como en las espirituales. El Señor no desciende a este mundo trayendo oro y plata para promover su obra. En cambio provee recursos a la gente para que mediante sus donativos y ofrendas contribuyan a que su obra continúe avanzando. El propósito que sobrepuja a todos los demás para el cual debieran usarse los recursos que Dios da, es el sostenimiento de los obreros que trabajan en el gran campo donde está la cosecha de almas. Y si los hombres y las mujeres se convierten en canales de bendición para otras almas, el Señor mantendrá los canales provistos. Lo que empobrece a la gente no es la devolución de lo que pertenece a Dios, sino su retención es lo que la empobrece.

    La obra de compartir lo que uno ha recibido convertirá a cada miembro de iglesia en un colaborador de Dios. No podemos hacer nada por cuenta propia, pero Cristo es el obrero principal. Toda persona tiene el privilegio de trabajar juntamente con él.

    El Salvador dijo: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”. Juan 12:32. Cristo soportó la cruz por el gozo de ver almas redimidas. Se convirtió en el sacrificio viviente por el mundo caído. Ese acto de sacrificio de sí mismo incluyó el corazón de Cristo y el amor de Dios; y mediante este sacrificio se dio al mundo la poderosa influencia del Espíritu Santo. La obra de Dios debe llevarse a cabo mediante el sacrificio. De cada hijo de Dios se requiere abnegación. Cristo dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23. Cristo da un nuevo carácter a todos los que creen; este carácter, mediante su sacrificio infinito, es la reproducción del suyo propio.

    El autor de nuestra salvación será el consumador de la obra. Una verdad atesorada en el corazón hará lugar para otra verdad aún. Y la verdad pone siempre en actividad las facultades de quien la reciba. Cuando los miembros de nuestras iglesias amen verdaderamente la Palabra de Dios, revelarán las mejores cualidades, las más poderosas; y cuanto más nobles sean, tanto más semejantes a niños serán en espíritu, pues creerán lo que la Palabra de Dios enseña contra todo egoísmo.

    Un raudal de luz brota de la Palabra de Dios y debemos despertarnos para reconocer las oportunidades descuidadas. Cuando todos sean fieles en lo que respecta a devolver a Dios lo suyo en diezmos y ofrendas, se abrirá el camino para que el mundo oiga el mensaje para este tiempo. Si el corazón de los hijos de Dios rebosara de amor por Cristo; si cada miembro de la iglesia estuviera totalmente dominado por un espíritu de abnegación; si todos manifestasen profundo fervor, no faltarían fondos para las misiones. Nuestros recursos se multiplicarían, y se nos ofrecerían mil oportunidades de ser útiles. Si el propósito de Dios de dar al mundo el mensaje de misericordia hubiese sido llevado a cabo por su pueblo, Cristo habría venido ya a la tierra, y los santos habrían recibido su bienvenida en la ciudad de Dios.

    Si hubo alguna vez un tiempo en que debían hacerse sacrificios, es ahora. Los que tienen dinero deben comprender que ahora es el momento de emplearlo para Dios. No se absorban recursos en multiplicar las facilidades donde la obra ya está establecida. No se añada edificio a edificio, donde se han concentrado ya muchos establecimientos. Empléense los recursos para fundar centros en nuevos campos. Así podréis ganar almas que desempeñarán su parte en producir otros miembros.

    Pensad en nuestras misiones en los campos extranjeros. Algunas de ellas están luchando para establecerse; se ven privadas hasta de las comodidades más escasas. En vez de aumentar las comodidades ya abundantes, edificad la obra en esos campos necesitados. Vez tras vez el Señor ha hablado al respecto. Su bendición no puede acompañar a su pueblo si desprecia sus instrucciones.

    Practicad la economía en vuestros hogares. Muchos están albergando y adorando ídolos. Apartad vuestros ídolos. Renunciad a vuestros placeres egoístas. Os ruego que no absorbáis recursos en el embellecimiento de vuestras casas; porque es el dinero de Dios, y pedirá que se lo devolváis. Padres, por amor de Cristo, no empleéis el dinero del Señor para satisfacer las fantasías de vuestros hijos. No les enseñéis a seguir la moda ni a practicar ostentación para ganar influencia en el mundo. ¿Podría esto inclinarlos a salvar las almas por las cuales Cristo murió? No; sólo crearía envidias, celos y malas suposiciones. Vuestros hijos se verían inducidos a competir con la ostentación y extravagancia del mundo y a gastar el dinero del Señor en lo que no es esencial para la salud o la felicidad.

    No enseñéis a vuestros hijos a pensar que vuestro amor hacia ellos debe expresarse satisfaciendo su orgullo, prodigalidad y amor a la ostentación. No es ahora el momento de inventar maneras de consumir el dinero. Dedicad vuestras facultades inventivas a tratar de economizarlo. En vez de satisfacer la inclinación egoísta gastando dinero en cosas que destruyen las facultades del raciocinio, procurad cuidadosamente practicar la abnegación para tener algo que invertir en la tarea de enarbolar el estandarte de la verdad en los campos nuevos. El intelecto es un talento; usadlo para estudiar cómo emplear mejor vuestros recursos para la salvación de la gente.

    Enseñad a vuestros hijos que Dios tiene sobre todo lo que poseen un derecho que nada puede abolir jamás; cualquier cosa que ellos tengan, él se las ha confiado en custodia, para probar su obediencia. Inspiradles la ambición de ganar estrellas para su corona haciendo pasar muchas almas del pecado a la justicia.

    El dinero es un tesoro necesario; no debe gastarse pródigamente para beneficio de quienes no lo necesitan. Algunos necesitan vuestros donativos voluntarios. Con demasiada frecuencia, los que tienen recursos dejan de considerar cuántos hay en el mundo que tienen hambre y padecen por falta de alimento. Tal vez digan: “No puedo alimentarlos a todos”. Pero si practicamos las lecciones de economía que nos dejó Cristo, podremos alimentar por lo menos a uno. Puede ser que podáis alimentar a muchos que tienen hambre del alimento temporal; y podéis alimentar sus almas con el pan de vida. “Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada”. Juan 6:12. Estas palabras las pronunció Aquel que tenía todos los recursos del universo a su disposición; aun cuando su poder de hacer milagros proporcionó alimento a millares, no desdeñó enseñar una lección de economía.

    Practicad la economía en el empleo de vuestro tiempo. Pertenece al Señor. Vuestra fuerza es del Señor. Si tenéis costumbres de despilfarro, suprimidlas de vuestra vida. Si conserváis tales hábitos, ellos ocasionarán vuestra bancarrota para la eternidad, mientras que los hábitos de economía, laboriosidad y sobriedad son, aun en este mundo, una porción mejor para vosotros y vuestros hijos, que una dote cuantiosa.

    Somos viajeros, peregrinos y advenedizos en la tierra. No gastemos nuestros recursos para satisfacer deseos que Dios nos ordena reprimir. Demos, más bien, el debido ejemplo a los que se tratan con nosotros. Representemos adecuadamente nuestra fe restringiendo nuestros deseos. Levántense las iglesias como un solo hombre y trabajen fervientemente como quienes andan en la plena luz de la verdad para estos últimos tiempos. Impresione vuestra influencia a la gente para hacerle comprender el carácter sagrado de los requerimientos de Dios.

    Si en la providencia de Dios habéis recibido riquezas, no os acomodéis a este mundo pensando que no necesitáis dedicaros a un trabajo útil, que tenéis bastante, y que podéis comer, beber y alegraros. No permanezcáis ociosos mientras otros luchan para obtener recursos para su causa. Invertid vuestros recursos en la obra del Señor. Si hacéis menos que vuestro deber para ayudar a los que perecen, recordad que al ser indolentes os hacéis culpables.

    Dios es quien da a los hombres el poder de conseguir riquezas, y él otorga esta capacidad, no como medio de complacer al yo, sino como un medio de devolver a Dios lo suyo. Con este objeto, no es pecado adquirir recursos. El dinero debe ganarse por el trabajo. Todo joven debe cultivar costumbres de laboriosidad. La Biblia no condena a nadie por ser rico, si adquirió sus riquezas honradamente. Es el amor egoísta al dinero mal empleado lo que constituye la raíz de todo mal. La riqueza resultará una bendición si la consideramos como del Señor, para recibirla con agradecimiento y devolverla con igual agradecimiento al Dador.

    ¿Pero qué valor tiene la riqueza incalculable, si se acumula en costosas mansiones o en títulos bancarios? ¿Qué importancia tienen estas cosas en comparación con un alma por la cual murió el Hijo del Dios infinito?

    A los que han amontonado riquezas para los últimos días, el Señor declara: “Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego”. Santiago 5:2, 3.

    El Señor nos ordena: “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote; donde el ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran enseguida. Bienaventurados aquellos siervos, a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. Vosotros, pues, también, estad preparados; porque a la hora que no penséis, el Hijo del hombre vendrá”. Lucas 12:33-40.

    Escuelas de Obreros


    Escuelas de obreros (Testimonios Selectos T. 5, 64) En: https://m.egwwritings.org/es/book/1862.317#319

    Nuestras instituciones deben ser agencias misioneras en el sentido más completo de la palabra, y el verdadero trabajo misionero empieza siempre por los más cercanos. Hay trabajo misionero que realizar en el interior de cada institución. Desde el director hasta el más humilde obrero, todos deben sentir su responsabilidad para con los inconversos que haya en su medio. Deben poner por obra los esfuerzos más celosos para traerlos al Señor. Como resultado de tales esfuerzos, muchos serán ganados y llegarán a ser fieles y leales en el servicio de Dios.

    A medida que nuestras casas editoriales tomen a pecho la obra en los campos misioneros, verán la necesidad de proveer una educación más amplia y completa a sus obreros. Comprenderán el valor de las ventajas que poseen para realizar esta tarea, y sentirán la necesidad de formar obreros calificados no sólo para mejorar las condiciones de trabajo en sus propios talleres, sino también para ofrecer ayuda eficaz a las instituciones fundadas en campos nuevos.

    Dios desea que nuestras casas editoriales sean buenas escuelas, tanto para la instrucción industrial y comercial como en las cosas espirituales. Los directores y obreros deben recordar constantemente que Dios exige la perfección en todas las cosas que están relacionadas con su servicio. Comprendan esto todos los que entran en nuestras instituciones para recibir en ellas instrucción. Dad a todos ocasión de adquirir la mayor eficiencia posible, y de familiarizarse con diferentes ramos de trabajo; de esta manera, si son llamados a otros campos, tendrán una preparación completa y serán calificados para llevar varias responsabilidades.

    Los aprendices deben formarse de tal manera que después de haber pasado en la institución el tiempo necesario, puedan desempeñar inteligentemente en otra institución los diferentes trabajos de imprenta, dar impulso a la causa de Dios por el empleo juicioso de sus energías y comunicar a otros los conocimientos recibidos.

    A todos los obreros se les debe dar a comprender que no sólo han de prepararse para los ramos comerciales, sino también calificarse para llevar responsabilidades espirituales. Comprenda cada obrero la importancia que tiene la comunión personal con el Señor, la experiencia personal de su potencia para salvar. Sean todos ellos educados como lo eran los jóvenes que frecuentaban las escuelas de los profetas. Sea su mente amoldada por Dios mediante los recursos que él mismo proveyó. Todos deben ser instruídos en las cosas de la Biblia; deben estar arraigados y fundados en los principios de la verdad, a fin de permanecer en el camino del Señor para obrar en él con justicia y discernimiento. Realícense todos los esfuerzos posibles para despertar y estimular el espíritu misionero. Es necesario que los obreros estén llenos del sentimiento del alto privilegio que les es concedido de ser empleados por Dios como colaboradores suyos. Aprenda cada uno a trabajar para salvar a sus semejantes donde se encuentre; aprendan todos a considerar la Palabra de Dios para recibir instrucción en todos los ramos del esfuerzo misionero. Entonces, a medida que la Palabra de Dios les sea comunicada, proporcionará a su mente sugestiones para trabajar de modo que obtendrán para el Señor los mejores productos de todas las partes de su viña.