¡Hay algo más para ser un misionero que simplemente decidir ir a la aventura! Los misioneros necesitan saber ciertas cosas prácticas. Deben aprender a practicar todos los detalles útiles para salir adelante, comunicarse y mantenerse saludables en otra cultura.
Sin embargo, primero viene algo más. Los misioneros no son de mucho valor en la causa de Dios si no saben para quién y para qué están trabajando. Si estos dos principios están claros en la mente, todo el entrenamiento práctico adquiere significado. Este capítulo y el siguiente están diseñados para lograrlo. Presta atención.
Para pensar
Si alguien te pidiera una razón bíblica por la cual ir a una misión, ¿qué dirías?
¿Qué textos bíblicos son importantes para ti, como futuro misionero?
DIOS, EL DIOS MISIONERO
La primera razón por la que cristo ordenó ir es que a Dios siempre le interesó llegar a todas las naciones y bendecirlas. Dios se preocupa. Recuerda, cada persona sobre la Tierra pertenece a la familia de Dios: son sus hijos, él ama a cada uno de ellos tanto como ama a cada uno de nosotros, que lo conocemos bien. Cuando Dios llamó a Abraham, hace muchos años, le dijo que "todos los pueblos de la tierra serán bendecidos a través de ti" (Génesis 12:1-3). Dios eligió a Abraham (y más tarde a Israel) con un propósito específico: alcanzar a todos sus hijos perdidos y dolientes en todo lugar.
Por razones propias, Dios eligió emplearnos. Él podría utilizar ángeles, sueños u otros medios sobrenaturales, pero eligió enviarnos para compartir el evangelio con los miembros perdidos de la familia (Romanos 10:11-15). Jesús quiere emplearnos para llevar a cabo su amante propósito original para el mundo. Esta no es una opción. iEs esen-cial! Forma parte de ser miembro de la gran familia de Dios. Además, Dios ha conectado la Segunda Venida con la participación de las buenas nuevas con los otros miembros de la "familia" alrededor del mundo (Mateo 24:14).
LA GRAN COMISIÓN
El texto que muchos cristianos citaron para apoyar su misión es Mateo 28:18 al 20. Nosotros lo llamamos la Gran Comisión. Este pasaje contesta siete preguntas básicas sobre la misión.
"Entonces Jesús se acercó a ellos y les dijo: 'Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan a todas las naciones, hagan discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado. Y yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo'".
Una lectura cuidadosa de este texto nos comunica las cosas esenciales que necesitamos saber acerca de la misión cristiana. Esta es la última orden que Cristo dio a sus discípulos. A medida que estudies las siete respuestas básicas, sigue el texto en tu Biblia.
1. ¿Quién nos envía?
El Cristo resucitado es el que envía, no originalmente la iglesia, la Asociación General, nuestra profesión u otra persona o cosa. Esto es lo que moldea nuestra propia identidad. Nuestra autoevaluación y nuestro trabajo dependen de reconocer por quién somos enviados.
2. ¿Sobre qué base somos enviados?
La autoridad y el mandato del Cristo resucitado son la base de nuestra misión. A Jesús le fue dada toda autoridad y poder, yél ordena, no sugiere, nosotros vamos. Además de Mateo 28:18 al 20, lee también los pasajes de Marcos 16:14 al 16, Lucas 24:46 al 49, Juan 20:21 y Hechos 1:8.
3. ¿Quién es enviado?
La orden es dada a todos los discípulos que escucharon a Jesús. Todo el cuerpo de creyentes o de la iglesia es enviado. El llamado es más para el grupo como tal que en forma individual. Los individuos no necesitan esperar un llamado especial, pues, como miembros del cuerpo de Cristo, ya fueron enviados.
¿Por qué no ir?
En vez de esperar un llamado especial para ir, los creyentes deberían preguntarse si hay alguna fuerte razón válida para no ir.
4. ¿A quiénes somos enviados?
Somos enviados a todas las naciones. El término "naciones" no solamente se refiere a países, sino también a "pueblos" y grupos étnicos. Se refiere al mundo más bien como personas, no a territorio o geografía. El cristianismo es un movimiento de persona a persona. Antes los discípulos habían sido enviados a las personas perdidas de la casa de Israel, pero ahora son enviados más allá de los límites seguros del judaísmo.
5. ¿Qué se debe hacer?
La tarea parece estar delineada en cuatro pasos:
• Ir. Salir de donde estás y cruzar fronteras.
• Hacer discípulos. Un discípulo es un estudiante o aprendiz. Un estudiante, en la época de la Biblia, vivía con su maestro y aprendía de él, lo seguía y lo servía en todo. Nosotros debemos "hacer" esa clase de discípulos para Jesús.
• Bautizar. El bautismo es la ceremonia vital de iniciación, y se realiza en el nombre de la Trinidad.
• Enseñar a observar todos los mandatos de Jesús. La enseñanza continúa después del bautismo. Uno de los mandatos clave de Jesús es ir y compartir con otros.
Los discípulos, a su vez, llegan a ser formadores de discípulos.
6. ¿Cuál es la fuente del poder para esta misión?
Jesús promete estar con nosotros siempre; es decir, el Todopoderoso. Jesucristo con autoridad, resucitado.
Su presencia significa que nunca estamos solos. También significa que se responsabiliza continuamente por el éxito y el avance de la misión.
7. ¿Cuánto tiempo dura la misión?
La misión dura hasta el final del tiempo. La misión no es temporaria, sino que dura hasta el fin de la presente era.
Esta fase de la misión llega a su final solo con la segunda venida de Jesús y el establecimiento de su reino de glaria.
Así que, ya tenemos todo: el quién, el qué, el porqué y por cuánto tiempo de nuestra misión especial. ¡Este es un texto lleno de poder! ¿Alguna vez te detuviste a pensar acerca de lo significativo que es el hecho de que este sea el último mandato de Jesús para sus seguidores? Las palabras de despedida son casi siempre relevantes: cosas de importancia y de especial urgencia. Y estas fueron las últimas palabras a sus discípulos. Y sabemos que les dijo esto más de una vez (compara Hechos 1:8, Mateo 28:18-20, Lucas 24:46-49 y Juan 20:21).
Como sabes, generalmente nos referimos a este pasaje de las Escrituras como "La Gran Comisión": una orden, o mandato. A veces, los cristianos desearían que fuera "la gran sugerencia" o "la gran opción".
Jesús fue clara: el estar involucrado en su misión para el mundo es parte integral de ser cristiano.
¿Qué hacemos ahora? ¿Qué tenemos para ofrecerles a las personas en nuestros propios países y alrededor del mundo? Y ¿qué significa esta comisión para nosotros, como adventistas? En el próximo capítulo tendremos una visión más precisa de estas preguntas.
TU TURNO
1. Utilizando las ideas dadas en este capítulo, reescribe brevemente cómo entiendes que la "Gran Comisión" se aplica a ti. ¿Qué partes y cómo se aplica a ti? Comienza con las palabras: "Jesús me dijo..." y continúa con unas cincuenta palabras más. ¿Qué crees que él te está diciendo a través de este pasaje?
2. ¿Qué otras ideas bíblicas te ayudan a entender la misión de Dios y la responsabilidad de la iglesia?
Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. Buenos Aires:ACES, 2025. 32-37.
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