Históricamente, la mayoría de los estudiantes misioneros, voluntarios y un número considerable de misioneros de carrera servían estando solteros. Hoy en día, la mayoría de los misioneros de carrera y cada vez más misioneros voluntarios van al campo misionero como matrimonios, a menudo acompañados por niños.
Algunos de los que están leyendo este libro irán al campo misionero estando solteros, mientras que otros irán con sus familias. Pero, aunque lleves o no a tu familia contigo, continúas siendo miembro de una familia; y es muy probable que formes parte de familias misioneras de la red cuando llegues a destino.
En los próximos dos capítulos comenzaremos a señalar algunos problemas en las relaciones misioneras y la vida familiar. Sin embargo, las relaciones misioneras abarcan mucho más de lo que podemos analizar aquí. Si te gustaría explorar este tema con mayor profundidad, fíjate en la lista de recursos al final de la parte 4, donde encontrarás libros útiles sobre soltería y relaciones familiares.
Para pensar:
¿Cuáles son los beneficios y los desafíos de la vida en misión para misioneros solteros? ¿Y para casados?
¿Cómo pueden los misioneros mantener buenas relaciones con las familias que dejan atrás y construir relaciones de apoyo mutuo con las familias misioneras con las que trabajan?
VIVIR EN UNA “PECERA”
Una de las sorpresas que esperan a muchos misioneros cuando llegan al campo de trabajo es la "experiencia de la pecera". Por ser extranjero, probablemente te veas diferente de los lugareños, llegues con ropas y otras posesiones que no sean comunes en esa comunidad y te darás cuenta de que eres objeto de mucha curiosidad. Puedes sentirte como si estuvieras viviendo en una pecera, donde cada acto, palabra o errores serán observados, exagerados e informados en el exterior. Uno de los resultados de vivir en una pecera es el escrutinio de todas tus relaciones, especialmente las de tu familia. En muchas culturas, la familia es el centro de la sociedad, así que es inevitable que las relaciones de la familia misionera sean de interés para la comunidad del lugar. Como consecuencia, la forma en que los misioneros se conducen en su vida personal, en las relaciones con otros misioneros y en las relaciones de su familia tiene una gran influencia en el nivel de aceptación y aprobación que reciban.
NO PIERDAS EL CONTACTO
Cuando los misioneros salen hacia el campo misionero, generalmente dejan atrás una familia extensa: madre, padre, hermanos, abuelos, tías y tíos. Para muchos de ustedes esta será la primera vez que vivan a tal distancia de su extensa familia. Vivir lejos no necesariamente debe traducirse en perder contacto con tu familia. El apoyo y el cuidado de la familia es, a menudo, crucial, especialmente en esas primeras semanas o meses de ajuste. Antes de partir asegúrate de organizar métodos de comunicación con tu familia. Correos electrónicos, aplicaciones de mensajería, incluso cartas tradicionales pueden aliviar la sensación de distancia y de soledad que para un misionero nuevo puede ser abrumadora. El hecho de mantenerse en contacto también ayuda a la familia en casa a orar específicamente y participar indirectamente en las aventuras misioneras de su ser amado.
BAGAJE INNECESARIO
Dejar atrás a tu familia y amigos no significa que estás dejando atrás dolores, rencores o pautas de poca comunicación de esas relaciones. iEl bagaje del pasado nunca se pierde en el avión! Para construir relaciones positivas en el campo misionero, necesitas llegar a un cierre saludable cuando te despides de tus seres queridos. La reconciliación del pasado duele; palabras de afirmación, despedidas correctas y pensar de acuerdo con la realidad acerca del futuro puede ayudarte a construir un RAFT (sigla formada por las primeras letras de cuatro palabras que son: reconciliation= reconciliación; affirmation= confirmación; farewells= despedidas; think destination= pensar destino) que asegurará las relaciones que dejamos atrás y nos llevará, expectantes, hacia otras nuevas.
RAFT
Reconciliación: Para irnos con el corazón y la mente limpios, debemos asegurarnos de que corregimos todos los errores, que pedimos perdón, ofrecimos perdón, y que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para sanar cualquier relación rota.
Confirmación: Ofrecer palabras de ánimo y gratitud a quienes tuvieron una influencia positiva en nuestra vida no solo los confirma, sino también los sujeta a buenos recuerdos que queremos llevar con nosotros.
Despedidas: Para un cierre saludable y transiciones exitosas, no debemos descuidar el despedirnos de manera apropiada e intencional cuando partimos: a las personas, por supuesto, pero también a lugares, mascotas y posesiones.
Piensa en el destino: Todos tenemos expectativas de cómo será la vida cuando nos mudemos. Necesitamos identificar, pensar y hablar acerca de nuestras expectativas para asegurarnos de que sean realistas: ni demasiado altas ni demasiado bajas.
Adaptado de David C. Pollock y Ruth E. Van Reken, Third Culture Kids: The Experience of Growing Up Among Worlds (Boston, MA: Nicholas Brealey Publishing, 2001).
EL MISIONERO SOLTERO
Los misioneros solteros ocupan un lugar singular en la historia de misiones. Pablo, el gran misionero y escritor de gran parte del Nuevo Testamento, se dedicó a la misión estando soltero. Es más, según Pablo, ser soltero tiene algunos beneficios. En 1 Corintios 7:29 al 35, él da dos razones por las que es preferible la soltería en estos últimos días de la historia terrenal: las personas solteras pueden concentrarse mejor en los asuntos del Señor y están libres de los cuidados de este mundo. Así que, si te vas al campo misionero como soltero, estás siguiendo las pisadas de muchos misioneros destacados, desde Pablo hasta ahora, a través de las edades.
Probablemente se te ocurran algunas razones más por las cuales es beneficioso ser un misionero soltero.
Por empezar, un estilo de vida móvil es más fácil y hay que considerar solamente a una persona. Hay más tiempo para la misión y el costo de los pasajes de avión, sin mencionar otros gastos, es considerablemente menor para una persona que para una familia. Como dice Pablo, los solteros tienen más libertad para servir al Señor sin tener que atender las necesidades de su cónyuge.
CONOCE LOS DESAFÍOS
Por supuesto que, junto con esos beneficios, también hay algunos desafíos propios para misioneros solteros.
La soledad es, probablemente, uno de los más grandes.
Por las barreras culturales y del idioma, los solteros pueden sentir que no tienen con quién conversar y que los entienda realmente. En las culturas en que los adultos rara vez permanecen solteros, los misioneros sin pareja pueden descubrir que se los malinterpreta fácilmente.
¿Por qué será que una persona saludable, con una buena educación, continúa siendo soltera? El razonamiento es que debe haber algo que anda mal con esa persona. Se los puede considerar faltos de autoridad, o menos confiables solo por ser solteros. Puede ser que tengan que rechazar constantemente a casamenteros o proposiciones de matrimonio. Pueden tener que hacer frente a conductas de seducción y ofrecimientos halagüeños.
A veces, la soledad y las tentaciones constantes pueden llevar a comportamientos tontos, incluso peligrosos. Las citas y el romance tienen un factor cultural muy importan-te, y los misioneros solteros pueden terminar manejando mal ciertos avances románticos. La política más segura es la que siguen la mayoría de las organizaciones adventistas: no tener citas mientras estés en el campo misionero. Si los misioneros solteros sienten que se está gestando una relación romántica, necesitan buscar el consejo de otros misioneros o de dirigentes de la iglesia. Generalmente, lo mejor es volver al país de origen para poder ver esa relación con cierta perspectiva antes de tomar una decisión permanente.
SER ADOPTADO
Un antídoto excelente contra la soledad es encontrar una familia que te "adopte". En muchas culturas agregar una "sobrina" o "sobrino" más a las reuniones familiares es algo esperado y natural en la vida familiar. Otras familias misioneras también pueden proveer un hogar para los misioneros solteros. Un misionero soltero que estuvo 23 años en el campo misionero dijo: "Nunca tuve que pasar solo un feriado. Alguna familia de la iglesia o del trabajo siempre me invitaba a participar de sus celebraciones familiares".
Mientras se cultiva y se disfruta de las relaciones familiares, los misioneros solteros deben ser cuidadosos de respetar la privacidad y el tiempo de su familia adoptiva.
Los buenos límites son importantes. Al mismo tiempo, las familias no deberían dar por sentado que los misioneros solteros cumplirán todos los roles de un pariente, tales como cuidar ilimitadamente de los chicos o la ayuda financiera. Para los misioneros solteros, probablemente la mejor solución sea desarrollar relaciones con varias familias, entre las del lugar y las misioneras. Es más fácil mantener límites apropiados y continuar con el compañerismo teniendo un sistema de apoyo más amplio.
¿RECIBES DEMASIADAS ATENCIONES?
Uno de los riesgos de vivir transculturalmente puede ser el tipo de atención que recibas. Especialmente si eres joven y soltero, pero a veces incluso si eres casado, puedes llegar a provocar un considerable interés en las personas del sexo opuesto de tu nueva comunidad. Recuerda que las relaciones adecuadas entre géneros están muy definidas culturalmente. Lo que para ti puede parecer una amistad normal, en otra cultura puede ser visto como una seducción sexual. Lo que te puede parecer acoso sexual puede ser una conducta tolerada en la cultura del lugar.
Una atención no deseada también puede venir de parte de personas que estén actuando de una forma generalmente desaprobada en su propia cultura. Continúan con su mala conducta porque no tienes la protección habitual (por ejemplo, hermanos o un padre que te defienda), o porque pareces tan exótico/a que piensan que las restricciones sociales normales no aplican para ti. Como no puedes hacer mucho para cambiar el punto de vista que las personas del lugar tienen de los extranjeros, o no puedes eliminar completamente comportamientos tales como toqueteo inapropiado en los ómnibus atestados u ofrecimientos sexuales hechos a los gritos a través de la calle, hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar a disminuir la atención indeseada.
Aprende y modela tu comportamiento del modo en que actúan los buenos cristianos adultos en esa cultura.
Por ejemplo, que tu lenguaje corporal, vestimenta, cantidad de contacto visual, lenguaje utilizado entre géneros, etc., siempre sea apropiado.
• Evita situaciones comprometedoras y lugares indeseados. Por lo general, viaja, trabaja y socializa en grupos.
• Trata de comprender toda la gama de relaciones entre géneros en esa cultura antes de juzgar, tanto positiva como negativamente, alguna conducta individual. A veces, al verlos a la luz de toda la cultura, los comportamientos resultan tener significados distintos.
• Disciplina tu mente para cultivar pensamientos sanos, y asegúrate de que tus motivaciones y tu corazón permanezcan puros en todas las relaciones.
Si te acosan sexualmente en el trabajo o no puedes manejar la atención inapropiada que recibes en la comunidad, busca el consejo de tu supervisor o de otro líder confiable de la iglesia. No te culpes a ti mismo/a ni minimices el o los incidentes como algo imaginario o sin importancia. El acoso y el abuso suceden, y necesitan ser resueltos inmediata y directamente.
¿Necesitas ayuda, pero no tienes a nadie con quién hablar? Ponte en contacto con el Servicio Voluntario Adventista (voluntarios@adventistas.org) para pedir apoyo confidencial, consejeros referentes y otra ayuda a tu disposición.
TU TURNO
1. En este capítulo analizamos cómo hacer una buena transición en tu nueva vida construyendo un RAFT. Escribe, a continuación, ideas sobre a quién necesitas hablar, a medida que sigues cada uno de los pasos.
a. Reconciliación
b. Confirmación
c. Despedidas
d. Pensar en el lugar de destino
2. ¿Cómo te sientes al pensar que vas a "vivir en una pecera"? ¿Cuál será tu respuesta al interés demostrado hacia tu vida personal?
3. Repasa los beneficios y los desafíos de ser un misionero soltero. ¿Puedes pensar en otros beneficios o desafíos que el servicio misionero ofrece a los misioneros solteros?
¿Qué te gustaría que se hiciera para ayudar a que el servicio misionero sea menos solitario para misioneros solteros?
Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. (Buenos Aires:ACES, 2025) 189-197.
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