domingo, 9 de noviembre de 2025

¿Estás conectado?

*[La mujer junto al pozo] representa la obra de una fe práctica en Cristo. Cada verdadero discípulo nace en el Reino de Dios como misionero. Ei que bebe del Agua viva llega a ser una fuente de vida" (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, p. 166).

Te estás aventurando como un misionero. El principal propósito de tu misión es compartir a Jesús, ser un agente del Reino de Dios y ampliar el dominio de Jesús. No importa qué otra cosa hagas (construir, sanar, enseñar, cavar o predicar), tu identidad es ser un misionero. Esto no es tanto una actividad como una identidad.

No es lo que hagas, sino quién eres. En este capítulo nos centraremos en la diferencia entre una relación nominal (por ejemplo: intelectual, objetiva, no participativa) con Jesús y una relación dinámica (por ejemplo: vivenciada, subjetiva, participativa) con Jesús.

El entrevistador miró profundamente a los ojos del hombre joven que estaba siendo entrevistado. El hombre joven había nacido y había sido criado en un hogar y una iglesia cristianos conservadores; sin embargo, durante sus años de estudio en un colegio superior, había cuestionado seriamente su fe y, por consiguiente, había decidido echar su suerte con una fe oriental liderada por un místico gurú.

- ¿Qué encuentras en esta nueva fe que te parece mejor que la anterior? —le preguntó.
El hombre joven reflexionó, y luego contestó:

- La religión es como una lata de sopa. Como cristianos, todo lo que hacíamos alguna vez era leer la etiqueta en la lata, analizando los contenidos. En mi nueva fe abrimos la lata y comemos la sopa.

¿CÓMO SE ABRE LA LATA?

Como misionero, conocerás personas de otras religiones que "abrieron la lata".

A menudo practican una religión que está entretejida en la mismísima trama de su vida.

¿Cómo compartes a Cristo con estas personas? ¿Por qué no comienzas pensando en tu propia experiencia: cuando dejaste a un lado la etiqueta y "abriste la lata para comer"?

¿Cuáles son algunos de los resultados de esta experiencia?

Tenemos aquí algunas sugerencias prácticas para abrir la "lata":

• Estudio interactivo de la Biblia.
• Oración conversada.
• Hacerte responsable de un Grupo pequeño.
• Culto de adoración grupal dinámico, con énfasis tanto en la reflexión como en la dimensión emocional.
• Compromiso personal práctico o participación en la misión local o en las necesidades de otros.
• Dar con sacrificio.

Ser un discípulo de Cristo y un misionero requiere una profunda relación personal con Jesús, que resulta en un alto nivel de compromiso personal y obediencia amorosa.

Veamos por un momento estos dos ingredientes básicos del discipulado.

COMPROMISO

Sócrates enseñó que la vida no examinada no vale la pena ser vivida. La verdad es que una vida sin compromiso no vale la pena ser vivida. El compromiso es el primer componente en la vida de un seguidor de Cristo. ¿Qué es el compromiso, la entrega?

• El compromiso señala el momento en que tomamos una decisión consciente: "Sí, Jesús. Te pertenezco. Entra en mi corazón y en mi mente; sé el Señor de mi vida"
• Posteriormente se vuelve a hacer a diario, a veces cada hora.
• Incluye un continuo compañerismo con el Señor viviente.
• Es un compromiso con final abierto, muy parecido al matrimonio, abierto a una relación creciente, que se profundiza.

Si tomaste esta decisión, haz una pausa y renuévala. Si no tomaste esta decisión aún, este sería el gran momento de hacerlo.

OBEDIENCIA

El segundo componente del discipulado es la obediencia por amor hacia nuestro Señor viviente. Obediencia que no significa perfección, pero sí una relación.

Toda verdadera obediencia proviene del corazón. La de Cristo procedía del corazón. Y si nosotros consentimos, se identificará de tal manera con nuestros pensamientos y fines, amoldará de tal manera nuestro corazón y mente en conformidad con su voluntad, que cuando le obedezcamos estaremos tan solo ejecutando nuestros propios impulsos" (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, p. 621).

Aparte de esta relación, comúnmente hacemos elecciones diarias que aumentan nuestra relación con Jesús.

Regularmente nos ocupamos en actividades y disciplinas que hacen que estas elecciones sean naturales (por ejem-plo: devociones personales, alabanza grupal, celebrar el sábado, ayudar y cuidar a otros, dar el diezmo y ofrendas).

FE CON COMPROMISO

¿Qué significa ser un seguidor de Cristo? Significa ser una persona que está entregada a Jesús y crece en una relación de amorosa obediencia a él. A esta relación la llamamos fe con compromiso. Es la base de todo lo que hacemos.

TU TURNO

1. Hablamos de vivir como un cristiano comprometido. ¿Qué significa esto para ti, como misionero? Vuelve a leer la Gran Comisión (Mat. 28:18-20), y piensa acerca de cómo está demostrada la autoridad de Jesús en tu vida en forma general. ¿Cómo te llamó Jesús para "ir"? ¿Cuándo y cómo escuchaste esta invitación personalmente?

2. ¿Cómo experimento la continua presencia de Jesús en mi vida? ¿Qué disciplinas estoy utilizando generalmente para reforzar mi compromiso y amorosa relación con Jesús?

3. Utiliza la planilla de clasificación de la vida espiritual que está a continuación para evaluar tu actual condición espiritual.

PLANILLA DE CLASIFICACIÓN DE LA VIDA ESPIRITUAL

Utiliza esta planilla de clasificación de la vida espiritual para evaluar tu condición espiritual actual. Marca con un círculo el número correspondiente de cada ítem.

MI RELACIÓN CON LOS DEMÁS (Del 1 al 10)

Me comporto con madurez

1. Me comporto con madurez y humildad con los demás (Filipenses 2:1-8).

2. Dar testimonio a los demás es una manera de vivir para mí (2 Timoteo 4:1-5)

3. Sé cuales son mis dones espirituales y los empleo para servir a la iglesia (Romanos 12:1-8).

4. Estoy ayudando a otros jóvenes en su crecimiento espiritual (2 Timoteo 2:1, 2).

5.Estoy ayudando a otros en sus necesidades físicas y económicas (Santiago 2:14-18).

6. Demuestro tener carácter cristiano (Gálatas 5:22).

MI RELACIÓN CON DIOS (Del 1 al 10)

1. Soy cristiano y estoy completamente seguro de mi salvación en Jesús (1 Juan 1).

2. Reconozco a Jesús como Señor en mi vida de palabra y acciones. (Filipenses 3:7-14)

3. Estoy experimentando la plenitud del Espíritu Santo (Efesios 5:18-20).

4. Soy guiado por el Espíritu Santo

5. Mis convicciones sobre la verdad y la realidad están basadas en la Biblia y sus enseñanzas.

6. Puedo enunciar una filosofía de vida basada en la Biblia.

7. Puedo integrar la fe y la vida.

8. Estoy experimentando el significado de una vida y una adoración colectivas.

9. Tengo con regularidad momentos tranquilos con Jesús.

10. He experimentado respuestas a mis oraciones.

Adaptado de Jonathan Lewis, ed., Working Your Way to the Nations: A Guide to Effective Tentmaking (Downers Grove, IL: InverVarsity Press, 1996), p. 40. Usado con permiso.

CONOCER A JESÚS

Lo que me gusta hacer

Toma una hoja de papel y escribe una lista de entre doce y quince cosas que disfrutas hacer. Piensa en las diferentes estaciones del año y distintas horas del día, en actividades grupales o para hacer tú solo. Luego, elabora los cinco pasos que te presentamos a continuación.

1er paso: Cuando hayas terminado tu lista, dibuja tres columnas verticales y márcalas con G / P / O. Luego, registra con una (x) en la columna "G" aquellas cosas que te gusta más hacer en grupo, en la columna "P" aquellos ítem que haces mejor con una persona determinada, en la columna "O" las actividades por las cuales te sientes realmente orgulloso de cómo las haces, y señala con un círculo los tres ítems más importantes de la lista. Te puedes decir a ti mismo: "Este soy yo. Estoy contento conmigo mismo".

Detrás de cualquier fachada, este eres realmente tú.

Lo que Jesús disfrutaba hacer

2° paso: Piensa en la vida de Jesús tal como está descrita en los evangelios y en el libro El Deseado de todas las gentes. Escribe una lista de algunas de las cosas que Jesús verdaderamente disfrutaba hacer y que eran importantes para él. Luego, reflexiona sobre las preguntas que están al final de la lista.

3e paso: Cuando hayas terminado tu lista, traza tres columnas verticales y márcalas con G / P / O. Luego registra con una (x) en la columna "G" aquellas cosas que hacía mejor en grupo, en la columna "P" los ítems que hacía mejor con una persona determinada, en la columna

"O" las actividades por las que estaba realmente orgulloso, y señala con un círculo los tres ítems más importantes de la lista.

4º paso: Ahora, compara las listas en la hoja A y en la hoja B. ¿Cuántos puntos tienes en común con Jesús?

¿Cuáles podrías hacer con él? ¿Cuántos puede él compartir contigo? ¿Qué tendría que ver el compartir estas actividades con el desarrollo de una relación con Jesús?

5º paso: Finalmente, escribe una lista de tres pasos que debes seguir para mejorar tu relación con Jesús. Quizá también podrías anotar las fechas en las que quisieras que estos tres pasos se hayan realizado.
Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. (Buenos Aires:ACES, 2025) 69-77.

No hay comentarios:

Publicar un comentario