En los últimos capítulos hemos hablado acerca de varios aspectos importantes de la misión, y en el último capítulo estudiamos algunas de las razones bíblicas por las cuales vamos como misioneros. Nos centramos en los textos que no solamente sugieren que vayamos, o que presenten esto como una opción, sino también en aquellos que en realidad nos ordenan ir. Pero ¿por qué es tan importante que vayamos? Como cristianos, ¿qué tenemos para ofrecer a las personas del mundo? Muchos piensan que simplemente deberíamos dejarlos solos y no molestarlos con el cristianismo. Otros discutirían que si no vamos y compartimos las buenas nuevas del evangelio con ellos se perderán, y será por nuestra culpa.
Para Pensar:
¿Por qué es importante para nosotros?
¿Por qué Cristo nos ordena ir en misión?
¿Por qué necesitamos misioneros adventistas?
QUE TIENE EL CRISTIANISMO PARA OFRECER
Una de las razones por la que "vamos" es que hay varios puntos importantes del cristianismo que las personas necesitan conocer y experimentar para disfrutar la vida abundante aquí y ahora, y estar listos para encontrarse con Jesús. El salmista dijo "Gusten y vean qué bueno es el Señor" (Salmos 34:8). En realidad, el cristianismo tiene que ser vivenciado para comprenderlo verdaderamente.
Repasaremos aquí algunas de las creencias cristianas bá-sicas. Pero debemos recordar que, cuando presentamos el cristianismo a los no cristianos, no podemos simplemente juntar una lista de textos bíblicos para "mostrar" lo que es el cristianismo. Tienen que vivenciar a Dios como un ami-go, antes que simplemente aceptar una lista de creencias.
Sin embargo, para nosotros es importante que nos demos cuenta de que nuestras convicciones están firmemente ancladas en las Escrituras. Vamos a repasarlas ahora.
1. Jesús es la única fuente de vida y salvación, y las personas necesitan conocerlo.
• "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él" (Juan 3:36).
• "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
• "El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida" (1 Juan 5:12).
2. Jesús es el Hijo divino de Dios. Él no proclama ser simplemente un buen maestro (como Mahoma o Buda), ni un gran líder (como Moisés o David), o algún tipo de semi dios o un dios menor (como Shiva o Krishna).
• Ninguna religión mayor asegura que su fundador sea divino.
• Asegura su total divinidad e igualdad con Dios (Juan 8:58, 59; 10:30-33).
• Sus discípulos también aseveraron sin dudar su divinidad (Mateo 16:14-16). La prueba que ellos dieron para su aseveración fue su resurrección (1 Corintios 15:14-20). Si Dios lo resucitó, debe ser verdad lo que él dijo.
3. Jesús ofrece una salvación única: la salvación por gracia por medio de la fe.
• "Porque por gracia han sido salvados por la fe. Y esto no proviene de ustedes, sino que es el don de Dios.
• No por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8, 9).
• Ninguna otra religión en el mundo ofrece esta salvación. Otras podrán tener estándares altos, conducta éti-ca, leyes de salud, una filosofía moral elevada o personas amables. ¡Pero creen que las personas se pueden salvar a sí mismas por lo que hacen! El fundamento de estas religiones no cristianas es que la salvación la obtienen por medio de las obras.
4. Jesús ofrece una salvación universal: excluyente y con todos incluidos.
• "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
El cristianismo no es una religión étnica o nacional que pertenezca a un grupo de personas. ¡El ofrecimiento de salvación incluye a todos en el mundo! Pero, en tanto que el cristianismo se ofrece libremente a todos, también es excluyente en el sentido de que hace un llamado de compromiso que pide abandonar aquello que es incompatible con las creencias cristianas, para llegar a ser un seguidor de Cristo.
La verdad es que Dios quiere que todos escuchen el mensaje: las buenas nuevas de que Dios ofrece salvación gratuita basada en este Jesús único. En la Gran Comisión, Jesús deja en claro que podemos participar en la tarea de compartir estas buenas nuevas con otros.
¿QUÉ TIENE PARA OFRECER EL ADVENTISMO?
¿Hay algo diferente y único con respecto a la misión adventista para el mundo?
Como adventistas, creemos que debemos llegar "a toda nación, tribu, lengua y pueblo" (Apocalipsis 14:6). Esta convicción ha resultado en aproximadamente 22 millones de miembros en más de 200 países. ¿Cuál es la esencia del mensaje que ha impulsado esta misión? ¿Qué debemos compartir con el mundo?
Recuerda que algunas afirmaciones y clichés que empleamos para describirnos a nosotros mismos no son entendidos por aquellos que no son adventistas o que no tienen un trasfondo cristiano. Aunque la mayoría de las creencias de los adventistas del séptimo día son compartidas por algunos otros cristianos, el "paquete" de doctrinas de los adventistas es único entre grupos cristianos. Las hemos resumido como tres convicciones que son la guía para nuestras creencias y para la forma en que encaramos nuestra misión.
Para Pensar:
• Si alguien te preguntara por qué eres adventista, ¿qué dirías?
• ¿Qué razones darías para tus creencias?
• ¿Qué textos bíblicos citarías?
• ¿Cómo relacionarías el mensaje adventista con el mensaje cristiano único del cual hablamos recién?
• ¿Cómo relacionarías el mensaje adventista con las religiones no cristianas del mundo?
1era Convicción: Jesús viene por segunda vez. Está venida será visible, literal e inminente.
Antes de que comenzara el adventismo, la mayoría de los cristianos o no creía en la venida literal de Jesucristo o le quitaba énfasis. Muchos eran posmilenialistas. Esto quiere decir que creían que habría un milenio, esto es, mil años de paz y prosperidad, y luego Jesús volvería. Lo que las personas ansiaban, y por lo que trabajaban, era ese milenio, no por la Segunda Venida.
Los adventistas entienden que el ministerio de Jesús en nuestro favor no terminó con su vida, muerte y resurrección. Su obra continúa en el Santuario celestial y Jesús quiere que las personas de todas partes estén listas para encontrarlo cuando vuelva otra vez. Basados en el estudio de la Biblia, entendemos que la verdadera esperanza del mundo no es un milenio, sino la Segunda Venida de Jesús.
• Los adventistas leen las promesas de la Venida: "Vendré otra vez y los llevaré para que estén conmigo" (Juan 14:1-3); "Vengo en breve" (Apocalipsis 22:7, 12, 20).
• Esta venida es claramente literal. "Este mismo Jesús [...] vendrá otra vez de la misma manera" (Hechos 1:11).
• La Venida se indica como visible. "Verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes de los cielos con gran poder y gloria" (Mateo 24:30). "Miren, viene en las nubes, y todo ojo le verá" (Apocalipsis 1:7).
• Todas las señales apuntan a una venida pronta, inminente. Jesús empleó una y otra vez la palabra "pronto" (Apocalipsis 22:7, 12, 20). Las señales que Jesús mismo dio se están cumpliendo (Mateo 24:4-28; Lucas 21:7-28). Las grandes profecías de Daniel y el Apocalipsis señalan la inminencia de su venida. En tanto que esta es una mala noticia para los malvados, es una maravillosa buena nueva para los creyentes.
• Verán a Jesús (Juan 14:3) y estarán con él para siempre (1 Tesalonicenses 4:17)
• Los muertos resucitarán (1 Tesalonicenses 4:13-16), y los que creen en él recibirán inmoralidad (1 Corintios 15:53).
• Las lágrimas, el dolor y la muerte serán abolidos (Apocalipsis 21:3, 4)
NUESTRA MISIÓN HOY
Hoy en día, muchos cristianos que no son adventistas creen en la Segunda Venida. Esto nos debería dar valor para persuadir a las personas desde nuestra posición. Sin embargo, muchos no creen en la venida de Jesús o, si lo hacen, es solo de un modo parcial y encubierto. Necesitan estas buenas nuevas de la bendita esperanza. No obstante, el desafío más grande que enfrentamos es el mundo no cristiano. Millones de musulmanes, hindúes, budistas y adherentes a religiones tradicionales nunca escucharon hablar de esta esperanza. Debemos decirles. Jesús quiere que ellos escuchen acerca de su venida. Debemos compartir la bendita esperanza con un mundo que sufre.
Aunque tenemos ideas preconcebidas acerca de cómo evangelizar a las personas del entorno; en contextos más lejanos debemos recordar que, necesariamente, nuestro abordaje debe pasar por el filtro del diálogo sincero y abierto. Como Jay W. Moon expresa:
"Dios no nos ha llamado a vender su salvación, sino a participar en su conversación con las personas". Debemos participar en la conversación que las personas están teniendo con Dios, porque Dios está cumpliendo su misión.
En ese caso, como indica el Manual del Ministerio Joven, “Predicador” se torna "sinónimo de amar, cuidar, auxiliar, etc".
2ª convicción: Dios llama a los creyentes a ser obedientes por amor y discípulos sinceros.
A la luz de la venida de Jesús, necesitamos hacer una preparación seria. Es importante vivir un discipulado fiel y obediente. Los adventistas siempre han creído que Jesús es nuestro Salvador. Nada de lo que podamos hacer nos hará merecedores de nuestra salvación. Solamente la gracia gratuita de Jesús nos habilita para llegar a ser hijos de Dios perdonados. Nuestro fiel discipulado no acumula puntos de mérito que puedan ganar el favor de Dios.
Los adventistas siempre enfatizaron que la fe verdadera se manifiesta en hacer de Jesús su Señor. Las personas salvadas por Jesús gozosamente deberían hacerlo su Señor y seguirlo con gratitud.
Antes del adventismo, muchos cristianos sinceros veían un conflicto entre el evangelio de Jesús y la Ley de Dios. Creían que las personas salvadas por Jesús estaban liberadas de cierta autoridad de la Ley. Algunos eran laxos en su discipulado. Los adventistas creen que ambos, el evangelio y la Ley de Dios, son vitales y van juntos armoniosamente, como los dos remos de un bote. La Ley nos guía hacia Jesús y sirve como nuestra norma. Jesús nos libera de la condenación de la Ley y su Espíritu graba la Ley en nuestros corazones. Por esta razón, los adventistas:
• Sostenemos la totalidad de los Diez Mandamientos, incluyendo el sábado del cuarto Mandamiento, que ha sido descuidado, porque creemos que:
1. Jesús lo dio en la Creación (Génesis 2:2).
2. Jesús lo reiteró al dar los Diez Mandamientos (Éxodo 20:8-11)
3. Jesús lo reforzó durante su ministerio (Marcos 2:27).
• Creemos que el sábado es un símbolo poderoso de:
1. El poder creador de Dios (Génesis 2:2; Éxodo 20:8-11).
2. La gracia salvadora (Éxodo 20:2; Deuteronomio 5:12-15).
3. El descanso final de la Redención en el Cielo (Hebreos 4:1-11, especialmente 9).
• Aceptamos el señorío de Cristo en todos los aspectos de la vida, incluyendo el matrimonio y la familia, la vestimenta, la recreación, el régimen alimenticio, etc.:
1. Esposo, esposa, hijos (Efesios 5:21-6:4).
2. Todo lo verdadero, noble, recto y puro es bueno (Filipenses 4:8, 9).
3. Tu cuerpo es templo de Dios (1 Corintios 6:19, 20).
4. La vestimenta y la apariencia son importantes (1 Timoteo 2:8-10).
NUESTRA MISIÓN HOY
En un mundo en el que se desprecian las normas de moralidad y decencia, más que nunca el cristianismo debería promover una vida santa. En un mundo en el que la prisa lleva a un altísimo nivel de estrés, los cristianos, bajo el señorío de Cristo, pueden encontrar gozo y descanso en el sábado. Deberían demostrar en su vida tanto el poder salvador como el señorío de Jesús.
3ª convicción: Dios restaura en los creyentes íntegramente la vida en Cristo.
Los cristianos no van al Cielo como almas incorpóreas.
La Segunda Venida restaura toda la vida. Los cristianos deberían prepararse para este evento como personas completas. Dios nos quiere restaurar como personas completas. La salvación incluye cada parte de la vida y del ser.
Jesús quiere que vivamos vidas plenas y completas. En Juan 10:10, él dice: "He venido para que tengan vida, y vida plena".
Antes del adventismo, la mayoría de los cristianos creía que la religión se relacionaba con el alma o el espíritu de las personas. Al morir, el alma iba al Cielo o al infierno (o quizás al purgatorio). El cuerpo tenía poca o ninguna importancia. Esto llevó a descuidar las reglas de salud y otros aspectos de la existencia humana.
Los adventistas creen que el ser humano es una unidad.
No hay un alma separada que existe por sí sola. Todas las partes de la vida afectan a todas las demás. Un cuerpo y una mente sanos ayudan a una vida espiritual saludable, y viceversa. No solamente son parte de la religión la salud física y mental, sino también las relaciones humanas. Jesús sanador o salvador quiere afectar a la totalidad de nuestro ser. Por esta razón, nosotros:
• Promovemos una vida saludable, incluyendo la higiene, la abstinencia del tabaco, del alcohol y de las drogas, ser vegetarianos como ideal, educación sobre salud, ejercicio y descanso apropiados.
• Apoyamos una educación cristiana.
• Alentamos las relaciones sociales apropiadas.
• Promovemos la paz y la justicia, y nos oponemos a la guerra.
• Procuramos cuidar de las necesidades físicas, espirituales y mentales de las personas en nuestro trabajo misionero.
• Creemos que cuando morimos dormimos, esperando ser resucitados como una persona completa cuando Jesús venga otra vez.
• Alentamos el trabajo práctico, vocacional, como parte de la educación.
NUESTRA MISIÓN HOY
Más que nunca, un mundo que está enfermo, adicto y viviendo en la ignorancia necesita el mensaje de un Jesús que se preocupa por todos los aspectos de nuestra vida y nos atiende. Un mundo moribundo necesita la esperanza de una vida nueva, vivida en toda su plenitud por la gracia y el poder de Dios.
¿TIENE SENTIDO PARA TI?
Todas estas creencias apuntan a una presentación más plena de Jesús. Soy un adventista porque para mí el ade* ventismo es la presentación más plena de Jesús:
• Un Jesús al que veré cuando venga.
• Un Jesús que es Salvador y Señor, y que se preocupa lo suficiente como para guiar mi vida.
• Un Jesús poderoso que sana no solamente mi alma, o naturaleza espiritual, sino también quiere sanar y servir a la totalidad de mi ser.
Los adventistas a menudo se sienten raros o extraños entre otros cristianos por cosas tales como el sábado y nuestro régimen alimenticio o las pautas de conducta.
Pero frecuentemente las cosas que nos hacen diferentes de otros cristianos tienen sentido para las religiones no cristianas del mundo.
• Los musulmanes aprecian nuestras normas estrictas en relación con la recreación, la modestia, las carnes inmundas y el alcohol.
• Los judíos se identifican con nosotros respecto del sábado y en algunos aspectos del régimen de salud.
• Millones de budistas e hindúes enseñan el vegetarianismo como algo ideal, y están de acuerdo con nuestra posición de no combatir ni participar de la guerra.
¡Estas personas son en realidad nuestro campo misio-nero! Necesitan oír acerca de Cristo de parte de personas con las que se pueden identificar en otros aspectos.
COMPARTIR EL EVANGELIO EL EVANGELIO ES JESÚS
EL EVANGELIO ES SALVACIÓN POR LA FE QUE CONDUCE A LA OBEDIENCIA
EL EVANGELIO LA TRANSFORMACIÓN Y LA RESTAURACIÓN TOTAL DEL SER
TU TURNO
1. ¿Realmente crees que Jesús es el Hijo único de Dios, quien ofrece una salvación maravillosa que es un regalo? ¿Es importante esto en tu vida? ¿Cómo? Si verdaderamente crees esto, ¿qué debería suceder? ¿Cómo afectaría esto tu misión?
2. ¿Estás de acuerdo con el singular énfasis adventista que se presentó aquí? ¿Qué parte es la más importante para ti? ¿Cuál te parece la menos importante? ¿Por qué? ¿Qué partes piensas que son las más importantes del capítulo?
3. ¿Crees que el adventismo es una presentación más completa de Jesús? ¿Por qué? ¿Qué podrías agregar a esto? ¿Cómo se ha incrementado tu imagen de Jesús gracias a tu fe? Como iglesia, ¿siempre presentamos nuestro mensaje singular cuando se refiere a Jesús? ¿Qué podemos hacer para mejorar en este tema?
Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. Buenos Aires:ACES, 2025. 38-49.
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