viernes, 14 de noviembre de 2025

Mantente sano - El ciudado de la salud física y mental del misionero

Aunque servir en misiones transculturales es algo admirable, también nos pone en contacto con riesgos para nuestra salud y nuestro bienestar integral.

Debido a que nuestro bienestar impacta en la manera en que nos relacionamos con otros y cuán bien podemos desempeñar nuestras tareas, es importante que hagamos lo máximo posible para cuídar de nosotros mismos en los aspectos físico, mental, emocional y espiritual. La buena noticia es que, con un poco de esfuerzo y planificación, estos desafíos pueden ser manejados efectivamente, y podemos hacer que nuestros años de servicio sean más productivos y provechosos.

Por favor, recuerda que la información de este capítulo tiene como objetivo proporcionar principios médicos básicos, pero no reemplaza la opinión de tu médico o tu proveedor de atención médica.

SALUD FÍSICA

El lugar más natural para comenzar nuestra discusión acerca de la salud y el bienestar es con la salud física. La mayoría de nosotros reconoce que cuando nos sentimos enfermos no podemos funcionar de la misma manera. Nos vuelve irritables, decae nuestra energía mental y física, e incluso nos obliga a tomarnos un tiempo del trabajo para descansar y recuperarnos. A continuación, se encuentran algunos puntos importantes para tener en mente.

VACUNAS

Las vacunas son una manera importante de crear protección inmunitaria para que no te enfermes y, si te enfermas, los síntomas serán menos severos. Estar vacunado también evita que contagies la enfermedad a otros.

Es importante que averigües qué vacunas son exigidas o recomendadas en el lugar en el que servirás y qué otras vacunas sería bueno que te apliques según tus propios factores de riesgo personales.

Puedes averiguar cuáles son las vacunas exigidas o recomendadas para el país en el que servirás consultando las páginas web en la lista de recursos que se encuentra al final de la sección.

HISTORIAL MÉDICO

Consigue una copia de tu historia médica antes de viajar a tu país anfitrión. Esta debería incluir:

• Una lista de todos tus problemas médicos crónicos,/ como hipertensión, diabetes, colesterol alto, etc.
• Una lista de todas las cirugías que has tenido y las fechas en que sucedieron.
• Una lista de los medicamentos que debes consumir regularmente, incluidos los suplementos nutricionales que tomas. Asegúrate de conocer el nombre genérico de cada medicación que tomes, así como las dosis por administrar.
• Una lista de cualquier medicamento o alimentos a los que seas alérgico o que te provoquen reacciones adversas.

Infórmate sobre las opciones médicas y los medicamentos disponibles en tu país de acogida. Algunos medicamentos podrían no estar disponibles, incluso los que se venden sin receta en tu país. A menudo, los medicamentos tienen un nombre diferente en otros países, e incluso el nombre genérico puede ser diferente. Lleva un suministro adecuado de medicamentos, pero infórmate sobre las leyes que rigen su entrada al país. Algunos medicamentos podrían estar prohibidos o el país podría permitir solo una cantidad limitada.

COMIDA

Consumir una dieta saludable es esencial para mantener una buena salud física, pero algunos alimentos pueden aumentar tu riesgo a enfermarte. A continuación encontrarás algunas orientaciones para reducir el riesgo de enfermedades provocadas por la alimentación:

1. Procura siempre mantener una dieta balanceada.

Consumir variedad de frutas y vegetales y evitar el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados proporcionará las vitaminas y minerales que tu cuerpo ne-cesita. Esto puede ser más difícil de realizar en algunos lugares que en otros, pero la meta es tomar las mejores decisiones nutricionales que sean posibles.

2. Lava frutas y verduras. Antes de consumir alguna fruta o verdura cruda, lávala bien para eliminar cualquier resto de suciedad. Un buen hábito es remojarlas en una solución de agua con cloro y dejar que se sequen antes de consumirlas. Para hacer esta solución, mezcla media cucharada cloro (2,5 mililitros) por cada litro de agua y remoja la fruta por unos treinta minutos. Otra opción es utilizar un jabón específico para frutas y verduras para lavarlas y luego enjuagarlas cuidadosamente con agua potable. Si vas a cocinar vegetales, lávalos y enjuágalos bien antes de cocinarlos. Recuerda que el objetivo es matar los microbios que causan enfermedades mediante la solución con cloro o con el calor de la cocción.

3. Comida callejera. Una buena regla es consumir solo alimentos que tú puedas ver que son cocinados de manera segura e higiénica. Si esto no es posible, sigue los siguientes consejos:

• Los alimentos cocidos deben ser servidos calientes.
• Asegúrate que las áreas de almacenamiento de alimentos y la cocina están limpias.
• Usa utensilios descartables de plástico o lleva los tuyos propios.

4. Preservación de alimentos. No dejes que los alimentos queden al aire libre o a temperatura ambiente por mucho tiempo. Guarda las sobras lo más pronto que puedas luego de cada comida. Si no estás seguro de la condición de una comida guardada, tírala a la basura.

5. Huevos. Los huevos se almacenan de manera diferente en cada país. Si compras huevos que no están refrigerados, tampoco necesitarás refrigerarlos. Pero, si los lavas o si los adquieres en una tienda que los tenía en un refrigerador, entonces deberás guardarlos en un refrigerador hasta que los utilices. Es un buen hábito lavar los huevos antes de cocinarlos.

Agua

Mantenerte hidratado es importante, especialmente si estás trabajando en un clima cálido. Sin embargo, en muchos países no es seguro beber agua del grifo o de un aljibe o pozo. Aunque en muchos países se puede adquirir agua embotellada, en otros no suele estar disponible o puede ser demasiado costoso en el largo plazo. A continuación encontrarás algunos consejos para asegurarte de que el agua sea segura de beber y que te estás hidratando lo suficiente:

1. No bebas agua del grifo sin hervirla antes. Si el agua está limpia, hervirla será suficiente para eliminar cualquier microbio dañino.

2. Agua sucia del grifo, aljibe u otra fuente debe ser filtrada primero y luego hervida por unos veinte minutos para matar cualquier bacteria dañina resistente al calor así como las larvas de parásitos.

3. Si vives en un lugar elevado o en altura, deberás hervir el agua por más tiempo para matar adecuadamente a los microbios dañinos.

4. Antes de agregar hielo a una bebida, asegúrate de que fue hecho con agua potable. Congelar el agua no mata a la mayoría de las bacterias y los parásitos.

5. Sabrás que te estás hidratando correctamente cuanto el color de tu orina sea amarillo claro o transparente.

ENFERMEDADES

Diarrea

Es posible que sufras de diarrea durante el tiempo de tu servicio. En ese caso, consigue tabletas de carbón y toma dos tabletas con cada deposición blanda.
Consigue sales de rehidratación oral o prepáralas por ti mismo (sigue la receta en el recuadro titulado "Bebida para rehidratarte") y úsalas en lugar de agua cuando tengas diarrea o vómitos. El agua de coco es demasiado baja en sodio para reemplazar las sales de rehidratación oral, así que si usas agua de coco para tratar la diarrea, también deberás agregarle sal o tomar píldoras de sal.

Si tienes diarrea, toma una bebida probiótica o yogur.

¿Cuándo debes consultar a un médico? Consulta con un médico si tienes diarrea y alguno de los siguientes síntomas, ya que podría necesitar un antibiótico o un medicamento antiparasitario:

• Si la diarrea dura más de tres días y tu condición no mejora.
• Si en la deposición encuentras sangre o mucosidad.
• Si además tienes fiebre.
• Si solo orinas dos o tres veces al día.

La diarrea puede provocar deshidratación rápidamente, especialmente en niños y personas ancianas. La principal causa de muerte infantil en el mundo es la diarrea.

Vómito

El vómito también puede ser grave dado que causa deshidratación rápidamente. La clave para contrarrestar el vómito es consumir pequeñas cantidades de fluidos cada varios minutos. Incluso si vomitas la mayoría de lo que consumes, sigue bebiendo, porque algunos de estos fluidos serán absorbidos y evitarán la deshidratación.

Usa sales orales para rehidratación o la bebida para rehidratarte (en la página 170), al igual que para la diarrea.

¿Cuándo deberías consultar a un médico?

• Si solo orinas dos o tres veces por día.
• Si el vómito contiene sangre o coágulos (que tienen la apariencia de "café molido").
• Si el vómito persiste por más de 12 horas en niños o 24 horas en adultos.
• Si vomitas todos los fluidos que consumes.
• Si tú o tus hijos sienten debilidad o no pueden cuidarse a sí mismos.
• Busca ayuda médica inmediata si el vómito es acompañado de diarrea.

BEBIDA PARA REHIDRATARTE

• 1 litro de agua purificada (si es necesario, hervida)
• 2 cucharadas soperas de azúcar
• 1/4 cucharadita de sal
• 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio (si no se tiene bicarbonato de sodio, otro 1/4 cucharadita de sal)
• 1/2 taza de jugo de naranja, limón, manzana o guayaba (para reemplazar al potasio y agregar sabor)

Malaria

La malaria es contagiada por mosquitos anopheles, que prefieren picar entre el atardecer y el amanecer.

El mejor tratamiento para la malaria es la prevención. Utiliza repelente para mosquitos y usa vestimenta con mangas largas para brazos y piernas, especialmente después del atardecer. Duerme bajo redes mosquiteras.

Además, si es posible, quita cualquier lugar donde haya agua estancada en un radio de veinte metros de tu hogar, para eliminar aquí los lugares de reproducción de los mosquitos. Necesitarás hacer esto cada dos o tres días durante estaciones lluviosas, dado que en un clima cálido un mosquito puede poner huevos y eclosionar nuevos mosquitos en tan solo tres a cinco días.

Si desarrollas fiebre alta con escalofríos, busca atención médica. La malaria puede matar en apenas 24 horas. El tratamiento depende de la sensibilidad del parásito de la malaria en el área en la que sirves y puede variar de país en país. A veces los medicamentos contra la malaria son recomendados para profilaxis. Se está desarrollando una vacuna contra la malaria que puede estar disponible en un futuro cercano.

Fiebre del dengue

El dengue se transmite por los mosquitos Aedes aegypti, que prefieren picar durante el día. Es común en las ciudades. Causa fiebre, dolores corporales y de cabeza.

En casos más graves, puede causar hemorragias e incluso la muerte.

Al igual que la malaria, el mejor tratamiento es la prevención. Utiliza repelente de mosquitos, usa ropa de manga larga y pantalones largos, especialmente al salir durante el día. Si es posible, elimina cualquier agua estancada en un radio de veinte metros de tu casa. Debes hacer esto cada dos o tres días durante la temporada de lluvias.

El dengue se trata sintomáticamente, pero si presentas hematomas, sangrado, presión arterial baja, sensación de desmayo, incapacidad para cuidarte o incapacidad para comer y beber, debes consultar a un médico. La infección por dengue suele durar de siete a diez días, pero puede causar fatiga durante varias semanas:

Para evitar el riesgo de hemorragia, usa solo acetaminofén o paracetamol para la fiebre, no aspirina ni ibu-profeno. Existen al menos dos vacunas diferentes contra el dengue: una está aprobada para quienes nunca han tenido dengue y la otra para quienes ya lo han tenido. La vacuna más eficaz es la aprobada para quienes nunca han tenido dengue.

Otras enfermedades

Infórmate sobre otras enfermedades comunes en la zona a la que te diriges. Consulta la sección de referencias de este capítulo. Si tienes fiebre, no asumas que se trata de malaria, ya que otras enfermedades son comunes en zonas con malaria, como el dengue, la fiebre tifoidea, la chikunguña e incluso las infecciones renales. Consulta a un médico si tiene fiebre alta y escalofríos.

Infecciones respiratorias

Considera vacunarte anualmente contra la influenza, el COVID-19 y posiblemente contra el VRS (virus respiratorio sincitial) si interactúas con muchas personas, si eres un adulto mayor o si tienes problemas cardíacos o pulmonares subyacentes o diabetes.

Lavarse bien las manos puede prevenir muchas infecciones respiratorias.

Usa una mascarilla facial cuando sea apropiado.

Incluso las mascarillas comunes son eficaces para reducir la propagación de infecciones respiratorias, incluido el COVID-19. Durante las temporadas de propagación de infecciones respiratorias (las estaciones frías o lluviosas), limpia los objetos que se tocan con frecuencia, como las manijas de las puertas.

La mayoría de las infecciones respiratorias son causadas por virus, por lo que no es necesario tomar anti-bióticos, ya que estos solo funcionan contra infecciones bacterianas. El tratamiento de una infección respiratoria viral es sintomático: bebe mucha agua; beber agua caliente mezclado con jugo de limón y miel puede ayudar a reducir la tos. Mantener los pies calientes puede ayudar a tratar la congestión nasal. La mayoría de las infecciones respiratorias duran una semana, pero la tos posterior a una infección respiratoria puede durar de una a tres semanas.

Consulta con un médico si tienes dificultad para respirar, fiebre alta que no baja, dolor en el pecho o tos con mucosidad teñida de sangre o de color marrón.

Insolación o golpes de calor

Adaptarse a un nuevo clima, especialmente a uno más caluroso y húmedo de lo habitual, puede llevar tiempo. Ten paciencia y evita actividades extenuantes durante el calor del día hasta que te adaptes. A continuación encontrarás algunos consejos para tener en cuenta:

• Usa ropa fresca y adecuada para el entorno.
• Observa lo que hacen y usan los lugareños para mantenerse frescos y evitar quemaduras de la piel por el sol.
• Usa protector solar y sombrero para reducir las quemaduras de piel por el sol y el riesgo de cáncer de piel.
• Intenta evitar la exposición al sol durante las horas más calurosas del día, generalmente entre las 10 y las 14.
• Mantente hidratado, bebiendo suficiente agua para mantener tu orina de color amarillo claro o transparente. También puedes beber bebidas de rehidratación cuando estés al aire libre en climas cálidos. esto puede prevenir y tratar la insolación o los golpes de calor.

Los golpes de calor ocurren cuando el cuerpo se sobre-calienta y no puede enfriarse adecuadamente. Pueden ser graves e incluso mortales. Si te sientes débil o tienes dolor de cabeza después de estar expuesto al calor, es posible que tengas un golpe de calor. En este caso, busca un ambiente fresco y bebe abundante agua fresca.

Enjuagarte con agua a temperatura ambiente puede ayudar a tratar los golpes de calor al evaporar el agua de la piel. Evita usar agua fría, ya que puede contraer los vasos sanguíneos e impedir el enfriamiento. Para tratar los golpes de calor, debes beber abundante agua además de mojarte con agua.

Un golpe de calor grave requiere tratamiento médico,

Si una persona ha estado expuesta al calor y presenta confusión, y si su piel está enrojecida, pero no suda, debe buscar ayuda médica lo antes posible.

Parásitos

El parásito más peligroso es el mosquito, del cual ya hablamos en la sección sobre malaria. Sin embargo, el grupo más común de parásitos es el de los del tracto gastrointestinal. Estos incluyen giardia, amebas y diversos gusanos, como la tenia, Los síntomas suelen incluir diarrea y, dependiendo del parásito, incluso puede observarse en las heces. Si crees que puedes tener una infección parasitaria, es necesario analizar tus heces para determinar qué tipo de gusano tienes y así poder administrar el tratamiento adecuado. Sin embargo, el mejor tratamiento para este tipo de parásitos es la prevención, al comer solo alimentos bien cocinados, y frutas y verduras bien limpias si se comen crudas.

Otro parásito común es el anquilostoma. Se transmite a través de las heces de los animales, especialmente de los perros, y se instala en las plantas de los pies. Se puede evitar usando zapatos o sandalias en zonas donde haya perros. Una infección por anquilostoma suele presentarse como una pequeña erupción lineal roja en el pie que parece una madriguera bajo la piel. Se trata con medicamentos antiparasitarios, que varían según la zona y la disponibilidad.

La elefantiasis es una inflamación, generalmente en pies y piernas, pero puede aparecer en el escroto o los se-nos, y es causada por diversos parásitos, según el lugar de trabajo. Puede transmitirse por mosquitos o moscas negras muy pequeñas que pican como mosquitos. El tratamiento disponible depende de la zona en que te encuentres.

La esquistosomiasis, o bilharziasis, es común en muchas zonas subtropicales de África, el Caribe, Sudamérica y algunas partes de Asia. Es causada por un parásito de un cierto tipo de caracol y se puede contraer al nadar, bañarse o pescar en agua dulce contaminada. Es difícil saber qué agua está contaminada y cuál no. Así que, por difícil que parezca, lo mejor es evitar nadar, especialmente en estanques y lagos pequeños, aunque ríos y arroyos también pueden estar contaminados.

Existen otros parásitos, pero en general son molestos, aunque no peligrosos. Si sospechas que tienes un parásito, deberás hacerte un análisis de heces para determinar el tipo de parásito con el que estás infectado y cuál es el tratamiento más adecuado para la zona del mundo donde vives.

HÁBITOS DE SUEÑO Y DESCANSO

Es importante dormir lo suficiente, generalmente de siete a ocho horas por noche. Dormir menos horas te hace menos eficiente, más irritable y propenso a enfermarte.

También puede aumentar tu riesgo de demencia en el futuro, así que intenta organizar tu horario para dormir lo suficiente por la noche.

Tomar un descanso sabático semanal también es muy importante. En los sábados, es importante programar tus actividades para tener tiempo con Dios y la familia de la iglesia local, incluso si no entiendes el idioma local.

Jet lag

La Real Academia Española define el jet lag como un "trastorno o malestar producido por un viaje en avión con cambios horarios considerables". Es decir, cuando el ritmo circadiano de una persona no está sincronizado con la zona horaria en la que se encuentra. La buena noticia es que es una condición temporal. Entre sus síntomas se encuentran las alteraciones del sueño, como dificultad para conciliar el sueño o despertarse demasiado temprano; fatiga diurna; incapacidad para concentrarse y disminución de la capacidad para funcionar a pleno rendimiento; problemas estomacales, como estreñimiento o diarrea; cambios de humor; y malestar general.

Es importante saber que el jet lag es normal. Te adap-tarás, pero te llevará un tiempo, hasta un día por cada hora de diferencia horaria. Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar a que tu reloj biológico se adapte.

• Mantén una buena higiene del sueño. Esto significa acostarse a la misma hora todas las noches y despertarse a la misma hora todas las mañanas. Si te despiertas demasiado temprano, quédate en la cama con las luces apagadas y no mires dispositivos digitales. Este es un buen momento para conectar con Dios si tu mente no te permite volver a dormir.

• Es mejor evitar las siestas durante el día, aunque te sientas cansado. Si tomas siestas, limítalas a una corta duración.

• En lugar de dormir una siesta, sal a caminar. El aire fresco y el ejercicio son importantes para restablecer el reloj biológico.

• Sal con sol temprano por la mañana y temprano por la noche. Los receptores de luz de los ojos envían señales al cerebro que regulan la liberación de melatonina, la hormona natural del sueño.

• Es mejor evitar la cafeína porque altera los ritmos naturales de sueño/vigilia del cuerpo. Sin embargo, si decides consumir cafeína, es mejor no consumirla después del mediodía, ya que puede dificultar conciliar el sueño o dormir bien. La melatonina es un suplemento natural que puede ayudarte a conciliar el sueño.

Estudios han demostrado que cinco miligramos de melatonina son una dosis eficaz para tratar el jet lag.

Independientemente de la dosis que tomes, tómala antes de acostarse la noche de tu llegada y tómala durante cinco días. Es mejor evitar tomar melatonina antes de viajar, ya que puede dificultar la adaptación a la nueva zona horaria.

• Podrías verte tentado a usar somníferos recetados.

Sin embargo, se sabe que estos medicamentos crean dependencia, lo que puede generar un problema a largo plazo.

Independientemente de cómo decidas tratar el jet lag, recuerda que es temporal y que tu cuerpo se adaptará. Ten paciencia contigo mismo y con quienes lo sufren.

ACCIDENTES DE TRÁNSITO

Probablemente descubras que las normas de circulación en tu país de acogida son muy diferentes de las de tu país de origen. En la mayoría de los lugares existen normas escritas, pero también hay normas "no escritas" que la gente parece conocer intuitivamente. Antes de intentar conducir cualquier tipo de vehículo a motor, ya sea una motocicleta o un automóvil, es recomendable que te tomes un tiempo para observar el tráfico y aprender algunos patrones y normas de conducción. También puedes pedirle consejos a alguien local sobre cómo conducir con seguridad en su país.

Las motocicletas, aunque divertidas, pueden ser muy peligrosas, especialmente al conducir en carreteras en mal estado o mojadas. Si conduces una motocicleta, usa casco y conduce a una velocidad segura. Puede que seas un buen conductor, pero a veces otros en la carretera pueden no serlo, así que conduce a la defensiva. Esto significa estar atento a tu entorno (vehículos y personas en la carrete-ra, animales y vehículos al costado de la carretera, etc.).

También significa anticipar situaciones peligrosas, como errores de otros conductores o cambios repentinos en la conducción o en las condiciones de la carretera. Es mejor evitar conducir de noche, especialmente en carreteras en mal estado, mal iluminadas o poco señalizadas. Puede haber baches, animales, personas y otros vehículos que quizá no veas.

Si sufres un accidente automovilístico y resultas herido, busca atención médica lo antes posible. Si puedes, toma fotos de todos los vehículos u objetos involucrados. Toma fotos desde todos los ángulos posibles.

Llama a tu supervisor o a otra persona local que conozcas y que pueda ayudarte a gestionar la situación. No es raro que se culpe a extranjeros por accidentes, incluso si no tuvieron la culpa. Obtener ayuda de una persona local que comprenda los procedimientos locales puede ahorrarte muchos problemas.

SEGURIDAD Y PROTECCIÓN

Las cuestiones de seguridad varían según el pais. Antes de partir, infórmate sobre las condiciones de seguridad en el país donde prestarás servicio. Las Naciones Unidas y muchos Gobiernos emiten alertas y avisos de viaje y seguridad actualizados para sus ciudadanos y otras personas que viajen al extranjero. Consulta los sitios web de las embajadas de Estados Unidos, Australia, Canadá, y de tu país de origen, y de los países por los que viajarás.

Es útil encontrar una fuente confiable de noticias y anuncios gubernamentales de tu país anfitrión. Habla con otros expatriados en el país para ver dónde encuentran noticias precisas.

Como regla general, es mejor evitar las zonas donde haya manifestaciones, especialmente aquellas con motivaciones políticas, ya que pueden volverse violentas rápidamente. Respeta todos los toques de queda, restricciones y prohibiciones.

Es importante guardar tus documentos en un lugar seguro. Si bien los pasaportes, certificados de nacimiento, tarjetas de crédito y otros documentos importantes se pueden reemplazar, es un proceso incómodo y, a veces, bastante difícil. Es recomendable tomar fotos de tus documentos y guardarlas en un lugar seguro en tu teléfono o tu computadora. También puedes dejar fotos o fotocopias en casa con un familiar o un amigo de confianza en caso de que los originales se pierdan o sean robados.

Por razones de seguridad, conviene guardar en tu teléfono los números telefónicos de tu embajada o tu consulado local, tu Unión o tu Misión local, y los de tu supervisor o tu pastor. Si tienes una emergencia, querrás acceder fácilmente a esos números, en lugar de tener que buscarlos en correos electrónicos o sitios web.

En una situación hostil, coopera con la persona hostil.

Esto puede ayudar a calmar la situación. Si sufres una agresión física, busca ayuda médica y notifica a tu supervisor o tu anfitrión. También puedes notificar a tu embajada o tu consulado, quienes pueden derivarte a las autoridades competentes. Si eres secuestrado, coopera con tus secues-tradores, pero si tienes la oportunidad de escapar, hazlo y busca un lugar seguro.

Si sufres una violación o un intento de violación, busca asistencia médica lo antes posible para recibir la ayuda y el apoyo que necesitas, incluyendo la prevención de enfermedades y embarazos. Notifica a tu supervisor local o a tu anfitrión, así como a tu familia. Es común sentir vergüenza o bochorno. La recuperación es posible si buscas ayuda. Necesitarás y merecerás apoyo especial para procesar, afrontar y recuperarte por completo de esa experiencia. Notificar a tu supervisor o a otra persona de confianza también es importante para que el agresor pueda ser identificado y detenido.

ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), como el VIH, son un problema grave en el ámbito mundial.

Algunos países tienen altas tasas de ETS. La mejor prevención contra las ETS es seguir la regla de Dios de mantener las relaciones sexuales solo dentro del matrimonio. Sin embargo, si tienes relaciones sexuales sin protección o si el condón se rompe, es importante consultar a un médico dentro de las 24 horas para recibir medicación preventiva contra el VIH.

SENTIDO COMÚN

Si te encuentras en una situación en la que no te sientes cómodo o seguro, no ignores esa sensación. Aléjate de la situación y busca ayuda si es necesario.

KIT DE PRIMEROS AUXILIOS

Debes crear un pequeño botiquín de primeros auxilios, ya que algunos artículos podrían no estar fácilmente disponibles en el lugar donde prestas servicio. A continuación, se presenta una lista de artículos útiles para un botiquín de primeros auxilios:

• Medicamentos para la diarrea (carbón vegetal u otros medicamentos)
• Medicamentos para el vómito
• Antifebriles
• Analgésicos
• Sales de rehidratación oral
• Crema para quemaduras solares
• Ungüento antibiótico (puede ser natural)
• Medicamentos para la alergia (especialmente si tienes alergias estacionales)
• Una inyección de epinefrina para la alergia (EpiPen) si tiene antecedentes de alergias graves con anafilaxia.
• Vendas y gasas en rollos y apósitos
• Cinta de papel
• Vendaje elástico
• Termómetro

SALUD MENTAL

Los misioneros a menudo enfrentan diversos problemas de salud mental debido a la naturaleza de su trabajo, que pueden incluir estrés, aislamiento, adaptación cultural y sentimientos de incompetencia. Algunos de los problemas de salud mental más comunes que pueden enfrentar incluyen:

1. Depresión y ansiedad. Las presiones del trabajo misional, como las altas expectativas, las diferencias culturales y la separación de las redes de apoyo familiares pueden contribuir a la depresión y la ansiedad.

2. Agotamiento. El trabajo misionero puede ser física, emocional y espiritualmente exigente, lo que lleva al burnout, caracterizado por el agotamiento, el desapego y la reducción de la efectividad.

3. Aislamiento y soledad. Los misioneros pueden experimentar sentimientos de aislamiento al estar lejos de su familia, amigos y entornos familiares, especialmente en zonas remotas o culturalmente aisladas.

4. Trauma y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los misioneros pueden experimentar eventos traumáticos o ser testigos de sufrimiento y dificultades, lo que puede derivar en TEPT u otros problemas de salud mental relacionados con el trauma.

5. Problemas de identidad y autoestima. Los desafíos de adaptarse a una nueva cultura, aprender un nuevo idioma y enfrentar el rechazo o la crítica pueden afectar la identidad y la autoestima de los misioneros.

6. Adicciones conductuales. Los misioneros corren el riesgo de desarrollar comportamientos compulsivos y adicciones perjudiciales, como a la pornografía, el trabajo, la tecnología, entre otros. Estas conductas se utilizan a menudo para lidiar con el dolor emocional, el estrés, el aislamiento o la soledad.

La buena noticia es que la mayoría de estos problemas se pueden prevenir. Aquí tienes algunos consejos para mantenerte mental y emocionalmente sano:

• Duerme lo suficiente, haz ejercicio con regularidad y toma buenas dosis de luz solar para prevenir y tratar la depresión, la ansiedad y el insomnio. Lleva una dieta saludable. Si duermes y comes bien, te resultará mucho más fácil controlar tus emociones y mantener una actitud positiva.

• Invierte en aprender el idioma y hacer nuevos amigos para reducir la sensación de aislamiento. Aprende las normas culturales sobre la amistad y diviértete aprendiendo nuevas maneras de hacer las cosas.

• Haz algo amable por alguien todos los días, aunque sea solo una sonrisa. Intentar hacer feliz a alguien nos hará felices y promoverá un mayor bienestar.

• Sé positivo. Céntrate en las cosas y las personas buenas que te rodean. Sé consciente de cualquier sentimiento crítico que puedas tener sobre la población local y su estilo de vida. Un espíritu crítico puede provocar y ser una señal de alerta de choque cultural

• Escucha música inspiradora para prevenir y tratar la ansiedad y la depresión.

• Aprende a decir "no". Los límites son importantes. Sin embargo, es igualmente importante no aislarse del contacto social con los demás. Establece límites razonables y procura llevar una vida equilibrada.

• Guarda el sábado. El sábado fue creado para descansar, pero los misioneros pueden encontrar que el sábado es uno de los días más ocupados de la semana. Participar en las actividades sabáticas de la iglesia es importante, pero considera tomar un sábado periódicamente para descansar, leer la Biblia y reconectarte con Dios y tu familia.

• Ten cuidado con las relaciones románticas. Si eres misionero a corto plazo, es mejor evitar romances con la gente local. Pon a Dios primero en todas tus relaciones. Si te sientes atraído románticamente por alguien, pide consejo sobre tu interés a otras personas con más experiencia que ya mantengan un matrimonio adventista. No tomes decisiones permanentes sobre una relación mientras estés en el país anfitrión ni hagas promesas de relación. Finalmente, nunca asumas que puedes convertir a alguien que te atrae. Esto muy rara vez logra formar una relación o un matrimonio cristiano adventista saludable para toda la vida.

• Dedica tiempo a la familia. Si tu familia sirve en el campo misionero, es especialmente importante planificar intencionalmente tiempo juntos como familia.

Los niños y los adolescentes necesitan saber que siguen siendo importantes para ti, incluso si tu agenda está ocupada. También necesitan oportunidades para hablar sobre lo que están experimentando como jóvenes misioneros. Usa el tiempo en familia no solo para reflexionar, sino para jugar juntos, orar juntos y fortalecer las relaciones mutuas.

• Reconoce los patrones de comportamiento compulsivo que te quitan tiempo y afectan negativamente tu bienestar general. Busca ayuda profesional y trabaja hacia la recuperación evaluando las causas fundamentales de estos comportamientos adictivos. Un grupo de apoyo de doce pasos centrado en Cristo puede brindar sanación y acelerar la recuperación. Encuentra recursos útiles en AdventistRecoveryGlobal.org o GatewayToWholeness.com.

• Consulta con la organización que te envío para ver a qué recursos de salud mental tienes acceso, como servicios de consejería, grupos de apoyo y atención psiquiátrica. Aprende cómo acceder y utilizar estos recursos.

• Se amable y honesto contigo mismo. Las emociones son parte normal de la vida, y es probable que experimentes una montaña rusa de emociones en el campo misionero. Sé honesto contigo mismo sobre lo que sientes. Está bien sentirse triste, abrumado, desanimado o cansado. Cuando sientas esas emociones, busca a alguien de confianza con quien puedas hablar sobre lo que estás experimentando. Si lo necesitas, busca ayuda profesional.

SALUD ESPIRITUAL

A menudo esperamos que el campo misionero sea un lugar donde nos fortalezcamos espiritualmente. Sin em-bargo, el campo misionero puede convertirse en un lugar donde nos sentimos espiritualmente secos y vacíos porque constantemente damos y no recibimos. Es fundamental contar con diversos métodos y recursos de estudio bíblico para mantenernos espiritualmente fuertes. A continuación, encontrará una lista de ideas que podrían serte útiles.

• Lee tu Biblia a diario.

• Aprende a orar por todo y constantemente. Ora con atención para que puedas ver cuándo tus oraciones son respondidas.

• Dedica tiempo a reflexionar profundamente sobre lo que has estudiado de la Biblia y cómo se aplica a ti y a tu misión.

• Escucha sermones en línea.

• Únete a un grupo de oración o estudio bíblico en línea que se reúna en tu idioma nativo.

• Habla a otros sobre Jesús. Testificar puede estimular tu pasión espiritual y tu crecimiento espiritual personal.

• Lee los escritos de Elena de White, especialmente aquellos que se apliquen a tu situación. Si no sabes por dónde empezar, intenta leer Los hechos de los apóstoles o La historia de la redención. Están disponibles para leer o escuchar en la aplicación EGW Writings y otras aplicaciones.

• Asiste a la iglesia donde y cuando sea posible. Incluso si no entiendes el idioma, hay una bendición al estar y adorar con otros que creen como tú.

Al participar en la obra misionera, experimentarás dificultades. El Diablo no quiere que el evangelio se predique, así que hará todo lo posible para desanimarte e impedirte participar en ella. Ánimo, Jesús ha ganado la batalla.

Puede que estés en una batalla espiritual, pero Jesús puede darte fuerza, valentía, sabiduría y gracia para perseverar.

Cuando atravieses momentos difíciles, recuerda que hay gente observándonos. Una de las realidades de la vida misionera es que a menudo nos vemos y actuamos de manera diferente de aquellos a los que servimos; y ellos, como nosotros, sienten curiosidad. Quieren ver cómo viven los extranjeros. Lo positivo es que, al observarte, pueden ver cómo vive un cristiano, cómo honras a Dios incluso en momentos difíciles y estresantes. Pueden ver cómo adoras y amas a Dios a pesar del dolor y el sufrimiento. Verán cómo encuentras esperanza y fortaleza. Tu vida no solo será un ejemplo de cómo vive un extranjero, sino un ejemplo de la diferencia que Jesús puede marcar en la vida de alguien.

RECURSOS IMPORTANTES

Una de las fuentes de información más confiables sobre temas de salud en viajes internacionales es el libro Health

Information for International Travel [Información de salud para viajes internacionales], publicado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Ten en cuenta que se publica una edición actualizada cada año. El libro (en inglés) puede ser consultado en la siguiente página web: cdc.gov/yellow-book/ hep/preparing-international-travelers/index.html.

Recuerda que los mejores lugares para obtener información especial sobre vacunas y consejos de salud específicos son tu organización misionera, tu médico, la clínica de viajes o el departamento o ministerio de salud de tu país. Las vacunas pueden ser obligatorias para ingresar en algunos países.

El sitio web del Centro Para la Prevención y el Control de Enfermedades de los Estados Unidos tiene una sección en la que puedes visualizar las alertas principales de viaje para cada país. El sitio también enlista las vacunas requeridas y recomendadas antes de viajar a cada país, así como otros consejos que puedas necesitar en lo referido a condicionas médicas, seguridad y protección. El sitio web (en inglés) es: wwwnc.cdc.gov/travel

La Organización Mundial de la Salud tiene información acerca de enfermedades específicas, como epidemias y proyectos de salud en lugares específicos del planeta. El sitio web es: www.who.int/es

El Servicio Sanitario Nacional del Reino Unido mantiene un sitio web que proporciona consejos de salud por país. El sitio web es: www.travax.nhs.uk/

El sitio web TrippPrep proporciona consejos para viajar a cada país. El sitio web es: tripprep.com/destinations/ 

Erich W. Baumgartner (et. al) Pasaporte para la Misión. (Buenos Aires:ACES, 2025) 164-187.

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