ALCANCE E INTENCIONALIDAD
“El capítulo 18 del Apocalipsis indica el tiempo en que, por haber rechazado la triple amonestación de Apocalipsis 14:6-12, la iglesia alcanzará el estado predicho por el segundo ángel, y el pueblo de Dios
que se encontrare aún en Babilonia, será llamado a separarse de la comunión de esta. Este mensaje será el último que se dé al mundo” (White, El conflicto de los siglos, 441).
CONSECUENCIAS
Apunta a todo el mundo para que nadie participe de la falsa adoración.
Pero con un marcado énfasis de llamado hacia las iglesias cristianas que rechazaron los mensajes de los tres ángeles.
Proféticamente está anunciado que este fuerte énfasis de intencionalidad en el mensaje, por un lado despertará en los creyentes de todo el mundo, una renovación espiritual que los estimulará a salir de las iglesias que practican una falsa adoración y unirse con los que practican la verdadera adoración, y por otro lado despertará en aquellos que rechazan el último gran mensaje, una fría oposición y un acervado espíritu de persecución.
PARA LOS DÍAS FINALES
La esencia del mensaje del segundo ángel vuelve a darse al mundo por medio del otro ángel que ilumina la tierra con su gloria. Estos mensajes se mezclan en uno solo para ser presentados a la gente en los días finales de la historia terrenal. Todo el mundo será probado, y todos los que han estado en las tinieblas del error en lo que respecta al sábado del cuarto mandamiento, comprenderán el último mensaje de misericordia que ha de darse a los hombres.
Elena G. de White, Mensajes selectos, T2:137.
ÉNFASIS DEL ALCANCE
“El así llamado mundo cristiano será el teatro de acciones grandes y decisivas”.
“Al final de la lucha, toda la cristiandad quedará dividida en dos grandes categorías: la de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y la de los que adoran a la bestia y a su imagen, y reciben su marca. Si bien la iglesia y el estado se unirán para obligar a ‘todos, pequeños y grandes, así ricos como pobres, así libres como esclavos", a que tengan "la marca de la bestia’ (Apoc. 13: 16, VM), el pueblo de Dios no la tendrá”. (White, El conflicto de los siglos, 503)
En la guerra que se librará en los últimos días estarán unidos, en oposición al pueblo de Dios, todos los poderes corruptos que han apostatado de su lealtad a la ley de Jehová. En esta guerra, el sábado del cuarto mandamiento será el gran punto en discusión, pues en el mandamiento del sábado el gran legislador se identifica a sí mismo como el Creador de los cielos y la tierra. White, Mensaje selectos, 3:448.
HECHOS SIMULTÁNEOS
“Antes de finalizar el tiempo de gracia, mientras aún los hombres pueden echar mano de las providencias del Evangelio y mientras los hijos de Dios todavía se hallan en situación de ocuparse en asegurar su salvación, ocurrirán los siguientes hechos: el sellamiento, la lluvia tardía, el fuerte pregón, el fin de la obra y el zarandeo. Esta enunciación de los sucesos mencionados no implica ningún orden cronológico en los mismos. Varios de ellos o todos ellos pueden ser en gran parte simultáneos. Lo que sí sabemos es que cuando se pronuncie el decreto de Apoc. 22:11 y termine el tiempo de gracia, habrán terminado también todos estos acontecimientos, para dar lugar al comienzo del tiempo de angustia”. Fernando Chaij, Preparación para la Crisis Final (Buenos Aires, ACES: 1978), 14-15.
“La gran obra de evangelización no terminará con menor manifestación del poder divino que la que señaló el principio de ella”. White, El conflicto de los siglos, 670.
El ángel que une su voz a la proclamación del tercer mensaje, alumbrará toda la tierra con su gloria. Así se predice una obra de extensión universal y de poder extraordinario. El movimiento adventista de 1840 a 1844 fue una manifestación gloriosa del poder divino; el mensaje del primer ángel fue llevado a todas las estaciones misioneras de la tierra, y en algunos países se distinguió por el mayor interés religioso que se haya visto en país cualquiera desde el tiempo de la Reforma del siglo XVI; pero todo esto será superado por el poderoso movimiento que ha de desarrollarse bajo la proclamación de la última amonestación del tercer ángel. Esta obra será semejante a la que se realizó en el día de Pentecostés. Como la "lluvia temprana" fue dada en tiempo de la efusión del Espíritu Santo al principio del ministerio evangélico, para hacer crecer la preciosa semilla, así la "lluvia tardía" será dada al final de dicho ministerio para hacer madurar la cosecha. White, El conflicto de los siglos, 670.
MANIFIESTA INTERVENCIÓN DIVINA
“Durante el fuerte clamor, la iglesia, ayudada por las interposiciones providenciales de su exaltado Señor, difundirá el conocimiento de la salvación tan abundantemente que la luz será comunicada a toda ciudad y pueblo”. White, Eventos de los últimos días, 212.
La sumatoria de las expresiones “gran poder” y “voz potente” (Ap.18:1-2) señalan que aunque el último mensaje es el complemento de los tres, y es el tercero a la vez con el mismo mensaje del segundo, sin embargo el último mensaje es diferente por la magnitud del poder con que es acompañado y su connotación es diferente porque es un mensaje sin tiempo de gracia. Es el último mensaje anterior a la cosecha, “ahora debe darse en todas partes del mundo el mensaje del ángel que sigue al tercero. Debe ser el mensaje de la cosecha, y toda la tierra será iluminada con la gloria del Señor” (EUD, 211).
LLAMADO DE COMPROMISO
Este es nuestro mensaje, el mismo mensaje que están proclamando los tres ángeles que volaban por en medio del cielo. La obra que debe realizarse ahora consiste en proclamar el mensaje final de misericordia a un mundo caído. Una nueva vida está viniendo del cielo y posesionándose de todo el pueblo de Dios.
White, Mensajes selectos, 2:138.


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