Cómo celebrar una conferencia misionera
By
Andres Robert
En: https://www.youtube.com/watch?v=IKicR5Z_7WM&t=1s (Accesado 25/08/2025)
"La conferencia misionera proveerá educación inspiración y desafío a fin de lograr los misioneros y los recursos necesarios para llevar a todo el mundo el evangelio de Cristo". Clyde W. Taylor.
El Dr. G. Christian Weiss que visitó muchas veces las conferencias de Toronto Canadá después de ver lo que pasaba allí dijo estas palabras:
"Yo estoy convencido que el método modelo que aquí se usa es bíblico y práctico; y si es seguido en cualquier iglesia normal, demostrará ser efectivo una cosa que se destaca con fuerza e que la conferencia misionera a la conferencia misionera se le debe dar la máxima prioridad en el programa anual de la iglesia local y que el pastor debe ser el promotor y el conductor".
Otro siervo de Dios dice: "El único método para lograr suficiente dinero para financiar esta que es la más grande de las empresas del mundo es comprometer a los millones de cristianos de las iglesias evangélicas por medio de conferencias misioneras anuales". Pablo B. Smith.
Una de las experiencias más felices estimulantes y bendecidas que una iglesia puede disfrutar, se vive cuando uno o varios de sus miembros habiendo sido llamado por dios es enviado a un campo misionero del mundo para proclamar el evangelio y allí gana almas para Cristo, allí hace discípulos, allí planta iglesias y, sostenido y respaldado por su propia congregación, periódicamente vuelve a ella para relatar cómo les ha ido y compartir, tanto a sus problemas como sus triunfos.
La iglesia de antioquia vivió esta este emocionante capítulo cuando escuchó el informe de Pablo y Bernabé que dieron después del primer viaje misionero.
Muchas iglesias en la actualidad que están empezando a disfrutar de esta aventura y cualquier congregación por grande o pequeña que sea podría, en nuestros tiempos, experimentar lo mismo.
¿Cómo lograr estos resultados que deberían ser normales en la mayoría de las iglesias?
Entre los diversos diversos medios y métodos que dios ha instrumentado en los últimos 80 o 100 años se destaca nítidamente lo que denominamos la conferencia misionera anual
En el nuevo testamento no tenemos ni un mandato ni instrucciones específicas para llevar a cabo un programa como este; pero tampoco tenemos instrucciones para realizar una reunión evangelística, o una reunión de edificación de creyentes, o una reunión de oración, o la escuela dominical etc.
Pero creo que estaremos de acuerdo si decimos que tanto en un caso como en los otros tenemos muchísimas razones para celebrar las actividades que acabo de mencionar
En un solo pasaje bíblico mateo 28:20, Jesús dice a sus discípulos "Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado". Así que, tenemos que cumplir con este mandato de enseñar las cosas que Jesús mandó a los primeros discípulos. Entonces, una conferencia provee abundante fundamento para celebrar periódicamente un encuentro que algunos han llamado convención otros congresos o retiros y que nosotros denominamos conferencia misionera anual
Comenzamos por declarar en qué consiste una conferencia misionera
Por conferencia misionera anual no queremos dar a entender una reunión especial, de vez en cuando, con un tema misionero; por más edificante y beneficioso que pudiera ser.
Con este título designamos más bien una serie de cinco o seis reuniones seguidas realizadas si es posible de domingo a domingo o si no se puede en un fin de semana largo en las cuales se consideran temas centrales de la acción misionera. Tales como:
- El claro mandato de Cristo
- La Gran comisión y la abundante enseñanza bíblica que hace descansar sobre la iglesia la responsabilidad de predicar el evangelio en todo el mundo
- La visión de las multitudes es decir la situación de miles de etnias tribus, pueblos, grupos humanos que tristemente todavía no han sido evangelizados
- La consagración indispensable de los miembros del cuerpo de Cristo para ocupar cada uno el lugar en las variadas funciones que se necesitan para ejercer a cabo para llevar a cabo esta misión.
- La promoción de la oración perseverante y victoriosa para pedir obreros, para pedir los medios para sostenerlos; pero también para conquistar los lugares que Satanás tiene bajo su poder y lograr que se abran las puertas donde la predicación del evangelio en este momento está prohibida.
- Provocar la dedicación de centenares de vidas que respondan al llamado divino y se preparen para ir a los campos blancos a levantar la cosecha, que Jesús enfatizó, que ya está blanca para ser levantada.
- La recepción de ofrendas abundantes sacrificiales y sistemáticas para el apoyo y sostenimiento financiero de los que son enviados como misioneros.
- Así se estimula la acción unida y armoniosa de todo el cuerpo de Cristo para completar la variación del mundo, como dijo Jesús, antes que llegue el fin.
La reflexión y estudio de estos y otros temas similares no es otra cosa que obedecer las palabras de Cristo que dijo "id hacer discípulos enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado". En otras palabras celebrar la conferencia es sinónimo de enseñar exhortar desafiar al pueblo de Dios a asumir compromisos prácticos que son indispensables para cumplir la gran comisión, esa gran comisión que alguien ha definido como "la prioridad número uno", tan cabalmente expresada en el conocido lema la suprema tarea de la iglesia, que es la evangelización del mundo.
¿Cómo llevar a cabo con éxito entonces esta conferencia?
La elaboración de un buen programa misionero con reuniones interesantes, inspiradoras, entusiastas y que conlleven un genuino desafío a la congregación.
Por un lado puede tener muchas variaciones, por otro lado no es algo que sucede por casualidad
De los varios elementos que se deben tener en cuenta antes del programa, durante su desarrollo, y después de él podemos hacer algunas sugerencias dividiendo la totalidad en tres etapas que llamaremos preparación, ejecución, y continuación
Preparación
Comencemos preguntando quien se va a ocupar de organizar este evento tan importante.
La clave del éxito de cualquier programa, todos sabemos, que reside en el calibre espiritual y el entusiasmo de aquellos que lo preparen.
En esto como en todo el pastor va a delante de las ovejas con visión, convicción y entusiasmo pero puesto que él no puede ni debe hacerlo todo, necesita estar acompañado por un grupo de hermanos a quienes podrá enseñar guiar, orientar y dirigir.
Lo ideal sería que hermanos que representan a distintos sectores de la iglesia y que sientan interés por la obra misionera. Que ellos formen una comisión o departamento de misiones que pueda ya planear y organizar la conferencia misionera anual.
La oración debe ocupar un lugar primordial.
Oración ferviente, oración definida en los encuentros que celebra la comisión y también en la congregación que estará orando anticipadamente por este evento.
Se necesita no sólo la dirección y sabiduría divina, también su bendición para cada paso del programa.
¿Cuál será la mejor fecha para realizar la conferencia?
Este dato debe ser estudiado con mucho cuidado. Parece insignificante pero afecta profundamente a cómo seguirá el programa
Se debe tener en cuenta por ejemplo que los meses de intenso frío, podrán impedir la asistencia de los hermanos de mayor edad.
Las épocas de exámenes para los estudiantes secundarios o universitarios puede también hacer que muchos de ellos no asistan
¿Y la temporada de vacaciones?
Esta puede influir poderosamente y hacer disminuir la asistencia
La fecha más conveniente será la que asegure la mayor participación de la membresía y también de los hermanos simpatizan y asisten a las reuniones.
Cuando se descubre cuál es la mejor semana del año para esta actividad conviene reservar la en el calendario anual para tal fin la experiencia también aconseja que no conviene mezclar misiones con otros eventos tales como: el aniversario de la iglesia o un esfuerzo de mayordomía o un evangelismo etcétera porque está comprobado que cuando se pone está apunta a varios objetivos a la vez, generalmente, no se alcanza plenamente ninguno
Para producir una impresión profunda y conseguir los frutos más abundantes la conferencia misionera anual debería durar por lo menos 4o 5 días. Lo ideal es dedicar una semana de domingo a domingo de no ser posible esto conviene comenzar siempre el problema el programa con las reuniones de un domingo y continuar en la misma semana desde el miércoles el jueves o el día que se pueda hasta el domingo siguiente.
Se debe apuntar a un clímax, cuando se toman las decisiones y este generalmente se alcanza en las reuniones del último domingo.
El evento debe contar con una buena promoción realizada con suficiente anticipación. Para esto se pueden usar afiches, el boletín de la iglesia, anuncios desde la plataforma, cartas de invitación personal etcétera a fin de que cada miembro o simpatizante pueda tener con claridad en su mente la fecha que se ha establecido para la conferencia en su calendario o en su agenda
Vale la pena elegir un lema para la conferencia esto ayuda a orientar los pensamientos, a fijar verdades y objetivos en la mente
Puede elegirse un texto de una frase bíblica como por ejemplo:
- El campo es el mundo
- Alzad vuestros ojos
- Vayamos hasta el último de la tierra, etc.
El mismo debería estar impreso en los programas y propagandas y también en un cartel atrayente y bien visible colocado en la plataforma que hará una profunda impresión en la mente de las personas que asisten
Otro buen complemento es la preparación de carteles mapas, planisferios, leyendas con lemas misioneros que adornen las paredes del salón o templo donde se realizarán las reuniones. Estos llaman la atención de los asistentes y contribuyen a fijar en la mente conceptos importantes
Ejemplo de ellos son el lema de William Carey que decía:
- Esperad grandes cosas de Dios y emprended grandes cosas para Dios
- Podemos dar sin amar, pero no podemos amar sin dar.
- Señor ¿qué quieres que haga?
La música y las canciones son muy importantes es conveniente imprimir una hoja con canciones exclusivas con tono misionero.
También sirve de ayuda a elegir un hindú lema para la conferencia esté relacionado con el tema o con el énfasis principal. Se debe alentar la preparación de solos, dúos, conjuntos musicales, la participación del coro de la iglesia, etc. Recomendando, por supuesto, que los temas y contenidos de las letras estén relacionadas con la obra misionera.
El uso de diapositivas películas y vídeos es un aporte indiscutible para ilustrar y hacer tomar conciencia de las necesidades de los campos de cuidados la experiencia de los misioneros; los grandes desafíos actuales se verán expresados a través de este medio
La presentación de dramas misioneros preparados por el grupo juvenil u otros puede producir un tremendo impacto y transmitir verdades que serán inolvidables para aquellos que escuchan esta presentación.
No debe faltar un lugar para la exposición y venta de libros y folletos con temas misioneros.
Imprimir un almanaque con la fotografía de los misioneros que la iglesia se propone sostener. Tal vez, con el mapa del país o la zona donde van a trabajar ayudará a recordarles orar diariamente por ellos con fervor y con dedicación.
Estas son algunas de las muchas ideas que pueden conformar un excelente programa de una conferencia misionera. Que el espíritu santo con su infinita originalidad seguramente puede inspirar y sugerir muchas más.
Ejecución
En la reflexión anterior comentamos aspectos de la preparación de una conferencia misionera y ahora seguimos considerando cómo se produce la ejecución el desarrollo de la conferencia
La participación del pastor en todo el programa es fundamental. Es la persona más indicada para presidir las sesiones. Su presencia y colaboración pone de manifiesto su interés en el plan misionero de la iglesia. Si por alguna razón él no pudiera hacerlo, es necesario elegir alguien que tenga el don y la capacidad de presidir y guiar las reuniones con prudencia, con eficiencia y con entusiasmo
El predicador invitado debe sentir profundamente en su corazón los temas misioneros de modo que pueda presentar la enseñanza bíblica con fuerza y con nitidez. Debe poder mostrar a la iglesia la desesperante condición de tantos grupos humanos que todavía el man ha escuchado el evangelio en una forma aceptable la mayoría ni una sola vez. Y, por supuesto, tiene que ser apto para desafiar al pueblo de Dios a trabajar, a sacrificarse, y abnegarse para llevar la buena noticia a esos seres humanos que viven en nuestro planeta
Conviene que conozca el plan y el mecanismo de la promesa de fe para presentarlo y para dirigir su implementación con entusiasmo.
Una manera de enriquecer el contenido de las reuniones es invitando a misioneros que puedan dar breves testimonios sobre la manera como Dios nos ha llamado, los problemas que han tenido en el campo, las frustraciones y también las bendiciones y los éxitos.
En muchos países la reunión del sábado por la noche, es tradicionalmente la noche de la juventud. La asistencia numerosa de jóvenes en esa u otra noche debería ser aprovechada para que tengan alguna participación especial y para presentarles el llamado de Dios a dedicar totalmente sus vidas al ministerio al servicio misionero. Es un hecho que la gran mayoría de los futuros obreros para misiones son jóvenes que están en nuestras iglesias y necesitan escuchar el desafío y el llamado de Dios.
¿A dónde queremos llegar con la celebración de estas reuniones sobre misiones?
Para contestar esta pregunta es preciso fijar algunas metas. Esto implica por supuesto una inversión de tiempo una inversión de reflexión, de oración y también de búsqueda de la voluntad de Dios. Pero tal inversión vale la pena.
Mediante el diálogo, la consideración de diferentes planes, más la dirección del Espíritu Santo, la comisión o el grupo dirigente debería presentar a la iglesia objetivos concretos en el curso de la conferencia se pueden considerar, evaluar, ampliar, a veces modificar y finalmente aprobar para que sean conseguidos o sean logrados.
Ejemplos:
1. Pensar en algún pueblo, ciudad o grupo étnico que esté dentro o fuera del país o continente y que el Espíritu Santo esté indicando que podría ser alcanzado por la iglesia local enviando un misionero sostenido por la congregación y orar por ese pueblo y ver hasta donde el Señor abre las puertas para que esto se logre.
2. Otra meta sería pensar en una determinada cantidad de jóvenes que le vamos a pedir a Dios que llame a su obra en el curso de la conferencia, o a través del año. Pedirlos en oración. Jesús dijo: "Rogad al Señor que envíe obreros a su mies".
La biblia dice: "Pedid y se os dará"
Entonces poner como meta que Dios, durante la conferencia que vamos a celebrar, llame a muchos jóvenes que respondan al llamado de Dios y empiecen a prepararse para poder cumplir la misión.
3. Fijar más cantidad de dinero también que se propondrá como meta de una ofrenda mensual y que será exclusiva para la obra misionera apuntará el costo completo de un misionero. Por ejemplo, si esto no es posible, a la mitad; luego a dos misioneros, y así sucesivamente cada año.
4. El plan de la promesa de fe es el más efectivo para alcanzar estas metas durante el transcurso de la conferencia.
La iglesia va recibiendo la enseñanza bíblica desafíos, inspiración y aprende cómo orar más eficientemente por los misioneros. Algunos siente claramente el llamado de Dios, la visión se va ensanchando y con ella el deseo de participar; es entonces, el momento oportuno para presentar el desafío de la promesa de fe para la Misión.
Algunos seguramente preguntarán:
¿El presupuesto para la actividad de la iglesia local disminuye o se queda sin fondos cuando la membresía hace una promesa de fe?
No. Generalmente, ocurre lo contrario. Cuando la gente aprende a dar ofrenda con gozo para todo aquello que tenga un buen respaldo bíblico.
Es lógico que no es cuestión de sacar de un lado para poner en otro. Se debe exhortar a la membresía un diezmo generoso para el presupuesto de la iglesia local, pues sin iglesia local no habría obra misionera. La iglesia local es por excelencia la herramienta creada por Dios para llevar a cabo este plan.
Tristemente se gasta en grandes cantidades en gustos, en lujos y en cosas innecesarias
No es fácil explicar con palabras lo que significa la decisión de hacer una promesa de fe en el contexto y clímax de una conferencia que ha impactado en el pueblo de Dios.
Realmente la respuesta que se da llenando una tarjeta, por simple que parezca, este acto casi siempre cristaliza en forma práctica el compromiso que cada creyente asume ante dios de orar de ofrendar sistemáticamente y de hacer una aporte apropiado al plan misionero de la iglesia local
Continuación
Casi sin excepciones la relación de este acto produce una alegría profunda y deja como frutos una nueva visión un sano entusiasmo y la decisión de asumir responsabilidades
Porque un puñado de vida jóvenes se han comprometido para prepararse y algún día llegar a un campo misionero.
Porque una suma importante de dinero que se ha prometido se recibirá mensualmente para cubrir el sostenimiento de los obreros.
Todo esto y mucho más da motivos para una genuina expresión de gozo gratitud y alabanza a Dios. Tales resultados producen una legítima satisfacción; pero es preciso entonces señalar que, lo que ha ocurrido no es más que el comienzo de un proceso; entonces ¿como debe continuar?
Después de concluida la conferencia se deben tomar algunos pasos sencillos pero importantes para que el plan que ha comenzado exitosamente no solo no se malogre sino que por el contrario se afirme crezca y continúe cada día mejor.
La instrumentación de esta ofrenda especial para las misiones implica un mínimo de organización necesaria que puede variar de una u otra iglesia según la costumbre, pero que entre otras cosas debe incluir los siguientes:
- La designación de una comisión o departamento de por lo menos 4 a 8 personas que representen a los distintos grupos de la iglesia tales como adultos jóvenes damas etcétera entre los cuales se designará a un tesorero y pro tesorero y algunos encargados de recaudar las ofrendas. Cada persona que ha hecho una promesa de fe debe ser colocada en una lista con nombre, apellido, dirección y la cifra que ha prometido y recibir lo antes posible una cantidad razonable de sobres especiales que por tener un color diferente a los del presupuesto y una leyenda que así lo indique claramente son destinados al fondo misionero.
- Se debe designar por lo menos un domingo del mes. Muchas iglesias ya lo hacen el segundo domingo - como domingo misionero - en el cual en el transcurso de la reunión principal se detiene un tiempo para leer las cartas de algún misionero, dar informes que se han recibido mencionar algunos temas de oración presentar un mensaje o reflexión alusiva o temas sobre misiones que se pueden tratar; y también dar el lugar para que en un momento de devoción se reciba la ofrenda prometida por las promesas de fe.
En el caso de que una persona no pudiera entregar su ofrenda a visiones de ese domingo puede hacerlo sin problemas en cualquier otro domingo porque las características del sobre igualmente van a derivar esa ofrenda al fondo misionero.
No obstante resulta beneficioso procurar concentrar la entrega de las ofrendas en un domingo determinado. Parece ser que eso ayuda a hacer la tarea más fácilmente. Es igualmente bueno tener un fondo, una cuenta bancaria y un tesorero exclusivo para misiones. Esta medida ha resultado ser en la práctica un procedimiento sabio.
Periódicamente, se debe presentar por escrito informes que incluyen las cifras de lo que se ha recaudado mensualmente, la suma que se ha recibido de cada dador, la cantidad de dinero enviada al misionero o a la agencia que lo sostiene, el saldo que queda en caja.
Recuerde que "las cuentas claras conservan la amistad"
Por otro lado, "la confianza de la membresía y la seriedad del plan misionero contribuye a que las personas los lleven a cabo y lo continúen sin interrupción".
Si las iglesias van a cumplir con su vocación misionera es imperioso que dediquen tiempo y esfuerzo para considerar los distintos aspectos que abarca esta importante empresa.
La conferencia misionera anual ha demostrado ser a las iglesias que la practican el medio idóneo para lograr ese fin.
CONCLUSIÓN
Si Dios me está llamando ¿Qué debo hacer?
Para los que sienten que Dios los está llamando a la obra misionera, les conviene tener en cuenta que además de experimentar y clarificar lo que es un genuino llamamiento es imprescindible tener una cuidadosa preparación.
Recuerde que Jesús no comenzó su ministerio hasta que tuvo 30 años de edad. Durante todo ese tiempo se estuvo preparando
Los apóstoles tuvieron tres años en contacto con el Señor aprendiendo con él
Se estima que en el caso del apóstol Pablo, pasaron unos diez años entre su conversión y el tiempo en que inició sus viajes misioneros.
Por supuesto nos preguntamos ¿por qué tanto tiempo?
Y la respuesta es porque los vicios en ellos necesitan amplia preparación, experiencia y madurez.
Esto no se consigue de un día para otro. Esta preparación lleva tiempo
¿Qué factores forman parte de esa capacitación?
1. CONVERSIÓN.
Estar seguro de una genuina conversión.
Es esencial tener la seguridad de que ha recibido a Cristo como su Salvador y que con él tiene la seguridad del perdón de sus pecados de la vida eterna y de que es un hijo de Dios
Juan Wesley aquel gran predicador metodista, no fue el único que procuro evangelizar a los indígenas en los EEUU; y luego comprobó que el mismo no había tenido una experiencia que la Biblia denomina cómo nacer de nuevo; y como bien dice la misma palabra si un ciego guia a otro ciego ambos, sin duda, caerán en el hoyo.
Recientemente se ha dicho que en las cruzadas que el Doctor Billy Graham tuvo en Inglaterra en el gran estadio de fútbol llamado Wembley, muchos de los que pasaron al frente eran pastores que habían completado su preparación intelectual en los seminarios e institutos bíblicos, pero carecían de una experiencia de conversión y de relación personal con el Señor.
Entonces la conversión es el primer paso indiscutible que uno tiene que estar seguro de haber experimentado
2. CRECIMIENTO
Entronar a Cristo como Señor en todos los aspectos de su vida y seguir en pos de él como un discípulo responsable que ha aprendido el significado de negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguir al Señor, es algo que también se necesita sin que pueda ser sustituido por ninguna otra cosa
3. VICTORIA
Una experiencia de victoria personal sobre el pecado y sobre el mal.
Conocer y experimentar los recursos que hay disponibles en Cristo para vivir triunfantemente sobre el pecado, sobre el yo, sobre satanás y sobre las circunstancias y ser lleno del Espíritu Santo es una condición indispensable.
4. TESTIMONIO
La persona debe dar un testimonio sin ninguna objeción dentro del círculo de su familia de la iglesia del trabajo y una actitud de servicio que la congregación considera ejemplar y que estará en condiciones de avalar para apoyar su designación como misionero
5. ESTUDIOS TEOLÓGICOS
Es decir dedicar los mejores años de la juventud en un seminario o instituto bíblico buscando la mejor preparación para la tarea que ocupará toda su vida es una decisión sabia. Prepararse cinco o diez años para servir 50 creo que cualquiera lo vería como algo apropiado. Conocer a fondo las doctrinas y enseñanzas que conforman nuestra fe y ponerlas en práctica nuestra vida es, sin duda, fundamental
6. CAPACITACIÓN TRANSCULTURAL
Pero a esto también hay que agregar lo que se llama la capacitación transcultural; es decir, aprender cómo traer a los miembros de otras culturas al conocimiento de Cristo. Culturas que tienen distinto lenguaje, distinta religión, distinta manera de pensar, distintas a las nuestras y cómo entenderse con ellos es ahora un requisito básico y, el no tenerlo, muchas veces puede significar el fracaso del trabajo
7. IGLESIA ENVIADORA
Es posible que el candidato que en alguna medida haya dado los pasos que hemos delineado seguramente encontrará que su propia congregación y otras que lo conozcan estarán deseosa de compartir su visión de enviarlo de sostenerlo, de orar por él y de estar a su lado para que él cumpla su mandato.
Entonces llegará a ser un misionero significa algo así como integrar la infantería del pueblo de Dios, que avanza en zonas peligrosas, zonas todavía controladas por el enemigo. Tal empresa en la más gloriosa que existe sobre la tierra, nunca será fácil, pero tampoco imposible, para quienes llevan la palabra de Dios encarnada, dependen diariamente de en oración y son llenados y guiados continuamente por el bendito Espíritu Santo de Dios
¿No vamos a hacer nada?
En la biografía de Guillermo Carey, Percy Jones nos relata que cuando este misionero el 31 de mayo de 1792, predicó su famoso sermón que tenía dos divisiones y que decía esperar grandes cosas de Dios y Emprended grandes cosas para Dios:
"Si toda la congregación se hubiera puesto a llorar, nadie se hubiera sorprendido porque Guillermo Carey mostró en forma tan contundente y dramática cuán grave era el pecado que los cristianos estaban cometiendo, reteniendo para sí mismos las buenas nuevas y no anunciándolas a los paganos. Pero nadie lloró después de escuchar este mensaje, ni siquiera permanecieron unos momentos al terminar la reunión para conversar o para comentarlo. Se levantaron y se fueron rápidamente a sus casas como estaban acostumbrados a hacerlo todos los domingos, como si este sermón hubiera sido un mensaje más. Cuando Carey vio que la gente se retiraba apresuradamente sin decir una palabra se bajó del púlpito y dirigiéndose a su amigo Andrés Fuller que estaba cerca de él, le dijo: ¡Que! ¿No vamos a hacer nada?"
¿Qué vamos a hacer ahora?
1. Recordamos la parábola de los dos hijos que Jesús contó en mateo capítulo 21 a quienes el padre les dijo: Hijo, desde hoy a trabajar en mi viña.
El primero dijo: no quiero, pero después, arrepentido, fue.
El otro dijo: Voy, pero no fue.
El arrepentimiento por la tarea no realizaba, entonces, debe ser acompañado por acciones prácticas y la pregunta sería: ¿a cuál de los dos hijos va a imitar usted de ahora en adelante?
2. La expresión "ha hecho lo que podía", surgió de los labios de Jesús, tal como figura en el evangelio de Marcos 14. Tal fue el elogio y oportuno comentario de Jesús a la acción sincera y sacrificada de una mujer que a través de esa ofrenda expresó lo que sentía en su corazón por el señor y por la obra que estaba realizando
Dios nos pasará por alto, ni olvidará ninguna tarea que usted pueda hacer a favor de la obra misionera mundial, por pequeña o insignificante que ésta sea. El señor que es tomó en sus manos los cinco padres y los dos peces, sigue valorando, sigue recibiendo y sigue usando las pequeñas ofrendas tanto como las grandes y él está esperando que cada uno de nosotros las haga de acuerdo a nuestra capacidad.
3. El ejemplo de Pablo puede ser inspirador y estimulante.
Cuando eso encontró con el señor en el camino a Damasco y pregunto: "Señor ¿Qué quieres que yo haga? Este le contestó y le dio instrucciones precisas. Él las obedeció, y después de muchos años de fiel que abnegado servicio dando su testimonio ante el Rey Agripa puedo decir: Rey Agripa, yo no fui rebelde a la visión celestial.
El oyente que también ha tenido un encuentro con Cristo y ha recibido de él, una nueva visión y claras instrucciones; ojalá que al concluir la jornada de la vida pueda dar el mismo testimonio que dio Pablo y decir: no fui rebelde a la visión celestial que me fue comunicada a través de una cantidad de mensajes que escuché con mucha atención en cierta oportunidad.
Mi deseo y oración es que, si a través de estas páginas, usted ha podido tomar conciencia de las verdades elementales que hemos expuesto acerca de las misiones; ponga manos a la obra y encuentre el lugar y la tarea que dios le ha designado en esta gloriosa cruzada que, Dios mediante, pronto terminará.
Porque como Jesús dijo: "Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo para testimonio a todas las naciones es decir a todas las etnias y entonces, después de esto vendrá el fin".
Le ruego que no vacile en obedecer las cosas que hemos considerado y que brotan de la palabra de Dios y que usted pueda jugarse entero por la única empresa que jamás fracasará.
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