Introducción
La universidad latinoamericana ha experimentado profundas transformaciones desde su surgimiento en el período colonial hasta la actualidad. Durante siglos, las instituciones universitarias fueron concebidas principalmente como espacios dedicados a la enseñanza de élites políticas, religiosas y profesionales. Sin embargo, a lo largo del siglo XX, emergió progresivamente una nueva comprensión del papel universitario, según la cual la producción y transmisión del conocimiento debían vincularse activamente con las necesidades de la sociedad. De esta evolución nació la interacción social, conocida en diversos contextos como extensión universitaria, vinculación con el medio o responsabilidad social universitaria.
Actualmente, la interacción social es reconocida como una de las funciones sustantivas de la educación superior junto a la docencia y la investigación. No obstante, esta concepción es el resultado de un largo proceso histórico marcado por movimientos estudiantiles, reformas educativas, transformaciones políticas y cambios en la comprensión de la misión social de la universidad. El presente ensayo examina el desarrollo histórico de la interacción social en América Latina, destacando sus orígenes, evolución e impacto en la configuración de la universidad contemporánea.
La Universidad Colonial y la Ausencia de una Función Social Explícita
Las primeras universidades latinoamericanas surgieron durante la época colonial siguiendo el modelo de las universidades españolas de Salamanca y Alcalá de Henares. Instituciones como la Universidad de Santo Tomás de Aquino (1538), la Real y Pontificia Universidad de México (1551) y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1551) fueron creadas principalmente para formar funcionarios civiles y eclesiásticos que contribuyeran a la administración de los territorios de ultramar.
Durante este período, la universidad se encontraba estrechamente vinculada a la Corona y a la Iglesia. Su misión fundamental consistía en la enseñanza de la teología, el derecho y la filosofía, mientras que la relación con la realidad social circundante era limitada. El conocimiento circulaba predominantemente dentro de los claustros universitarios y estaba destinado a sectores privilegiados de la población. En consecuencia, la interacción social, entendida como compromiso institucional con las necesidades de la comunidad, prácticamente no formaba parte de las funciones universitarias.
Tras los procesos de independencia del siglo XIX, las universidades latinoamericanas comenzaron a experimentar reformas inspiradas en modelos liberales europeos. Sin embargo, continuaron siendo instituciones relativamente aisladas de las demandas sociales más amplias, conservando una estructura elitista y profesionalizante.
Los Antecedentes de la Extensión Universitaria
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX surgieron en Europa experiencias de extensión universitaria destinadas a acercar el conocimiento académico a sectores populares. Estas iniciativas, particularmente desarrolladas en Inglaterra mediante los University Extension Movements, buscaban democratizar el acceso al conocimiento y ampliar la influencia cultural de las universidades.
La idea fue gradualmente incorporada en América Latina, aunque inicialmente tuvo un carácter limitado y predominantemente asistencialista. La extensión consistía en conferencias públicas, actividades culturales y programas educativos externos dirigidos a personas que no podían acceder formalmente a los estudios universitarios.
No obstante, estas primeras experiencias sentaron las bases para una transformación mucho más profunda que ocurriría pocos años después con la Reforma Universitaria de Córdoba.
La Reforma Universitaria de Córdoba de 1918: El Nacimiento de la Función Social Universitaria
La verdadera consolidación histórica de la interacción social en América Latina encuentra su origen en la Reforma Universitaria de Córdoba de 1918. Este movimiento estudiantil surgido en Argentina cuestionó el carácter elitista, clerical y autoritario de las universidades latinoamericanas y propuso una profunda democratización de la educación superior. El célebre Manifiesto Liminar, publicado el 21 de junio de 1918, defendió principios como la autonomía universitaria, el cogobierno estudiantil, la libertad de cátedra y la extensión universitaria como responsabilidad social de la institución.ⁱ [unesco.org], [es.wikipedia.org]
La Reforma de Córdoba transformó radicalmente la concepción de universidad vigente en la región. Los reformistas sostenían que el conocimiento producido dentro de las universidades debía ponerse al servicio de la sociedad y especialmente de los sectores populares históricamente excluidos. La extensión universitaria dejó de ser entendida como una actividad complementaria para convertirse en una expresión concreta del compromiso social universitario.² [iesalc.unesco.org], [debate.rev...stasuai.ar]
El impacto regional fue inmediato. Los ideales reformistas se difundieron rápidamente hacia Perú, Chile, México, Cuba, Bolivia, Colombia y otros países de América Latina, dando origen a nuevos movimientos estudiantiles y reformas institucionales que incorporaron progresivamente la dimensión social como parte esencial de la educación superior.³ [A cien año...8 y su ...], [unesco.org]
La Consolidación de la Extensión Universitaria (1920-1960)
Durante las décadas posteriores a Córdoba, la extensión universitaria se consolidó como una función institucional reconocida en gran parte de las universidades latinoamericanas. Sin embargo, las concepciones sobre su propósito variaron considerablemente.
En sus primeras etapas predominó un modelo difusionista o cultural. La universidad era vista como depositaria del conocimiento científico y cultural, y la extensión consistía en llevar dicho conocimiento a la sociedad mediante conferencias, cursos, publicaciones y programas educativos abiertos.
Aunque este enfoque amplió el acceso al conocimiento, mantenía una relación vertical entre universidad y comunidad. La población era considerada receptora pasiva de los saberes producidos por la academia. La interacción social se entendía principalmente como transferencia unilateral de conocimientos.
A pesar de estas limitaciones, la extensión universitaria contribuyó significativamente a democratizar la cultura y fortalecer la presencia pública de las universidades latinoamericanas.
La Influencia de Paulo Freire y el Surgimiento de una Concepción Participativa
A partir de la década de 1960 se produjo una profunda redefinición de la interacción social universitaria. Las propuestas pedagógicas de Paulo Freire ejercieron una notable influencia sobre la educación superior latinoamericana. Freire criticó los modelos educativos verticales y promovió una pedagogía basada en el diálogo, la participación comunitaria y la transformación social.⁴
En este nuevo contexto, la extensión universitaria comenzó a ser entendida como un proceso bidireccional donde universidad y comunidad aprenden mutuamente. Las comunidades dejaron de ser consideradas simples receptoras de conocimiento para convertirse en actores activos en la generación de soluciones a sus propios problemas.
Esta transformación coincidió con importantes movimientos sociales y procesos políticos en América Latina. Muchas universidades asumieron un papel activo en programas de alfabetización, desarrollo rural, salud comunitaria y promoción de derechos sociales. La interacción social adquirió así una dimensión crítica y transformadora.
La Crisis Universitaria y los Nuevos Paradigmas (1980-2000)
Las décadas de 1980 y 1990 estuvieron marcadas por profundas transformaciones económicas y políticas en América Latina. Los procesos de ajuste estructural, las reformas neoliberales y la masificación de la educación superior generaron nuevos desafíos para las universidades.
En este contexto surgió el concepto de responsabilidad social universitaria, que ampliaba la noción tradicional de extensión. Ya no se trataba únicamente de desarrollar actividades comunitarias, sino de garantizar que todas las funciones universitarias estuvieran orientadas al bienestar social.
La interacción social comenzó a integrarse más estrechamente con la docencia y la investigación. Los proyectos de vinculación comunitaria fueron incorporados a los currículos académicos y aparecieron metodologías como el aprendizaje-servicio (service-learning), que permitían combinar formación profesional y compromiso social.
La Interacción Social como Función Sustantiva de la Universidad Contemporánea
A inicios del siglo XXI, la interacción social alcanzó un reconocimiento institucional sin precedentes. Organismos internacionales como la UNESCO han destacado que la educación superior debe contribuir activamente al desarrollo humano, la inclusión social y la solución de problemas contemporáneos.⁵ [unesco.org], [unesco.org]
Las conferencias regionales de educación superior impulsadas por el IESALC-UNESCO han reafirmado el compromiso histórico de las universidades latinoamericanas con la transformación social, destacando la vigencia del legado reformista de Córdoba.⁶ [unesdoc.unesco.org], [unesdoc.unesco.org]
Actualmente, la interacción social es considerada una función sustantiva porque articula la docencia y la investigación con las necesidades concretas de la sociedad. Las universidades participan en programas de salud pública, desarrollo sostenible, emprendimiento social, educación comunitaria, innovación tecnológica, fortalecimiento institucional y promoción de derechos humanos.
Más aún, se reconoce que la calidad de una universidad no puede evaluarse únicamente por sus indicadores académicos o científicos, sino también por su capacidad de generar impactos positivos en su entorno social.
La Interacción Social en América Latina Hoy
La interacción social contemporánea se caracteriza por una visión integradora y multidimensional. Las universidades latinoamericanas tienden cada vez más a desarrollar proyectos interdisciplinarios donde docentes, investigadores, estudiantes y comunidades colaboran en la construcción de soluciones a problemas complejos.
Asimismo, han cobrado importancia temas como el desarrollo sostenible, la inclusión social, la interculturalidad, la responsabilidad ambiental y la participación ciudadana. La interacción social ya no es concebida únicamente como una actividad adicional sino como una dimensión transversal que atraviesa toda la vida universitaria.
Diversos estudios recientes destacan que la evolución histórica de la extensión universitaria en la región ha transitado desde modelos asistencialistas y unidireccionales hacia enfoques participativos centrados en el diálogo de saberes y la construcción colectiva del conocimiento.⁷ [Extensión...Hitos ...], [pim.udelar.edu.uy]
Conclusión
La historia de la interacción social en Latinoamérica refleja la transformación progresiva de la universidad desde una institución orientada principalmente a la formación de élites hacia una organización comprometida con el desarrollo integral de la sociedad. Si bien sus antecedentes pueden encontrarse en las primeras iniciativas de extensión universitaria, fue la Reforma Universitaria de Córdoba de 1918 la que estableció las bases conceptuales de una universidad socialmente comprometida.
A lo largo del siglo XX, la interacción social evolucionó desde modelos de difusión cultural hacia enfoques participativos y transformadores influenciados por las corrientes críticas latinoamericanas. Posteriormente, la responsabilidad social universitaria y las nuevas demandas del desarrollo sostenible ampliaron aún más su alcance.
Hoy, la interacción social constituye una función sustantiva e irrenunciable de la universidad latinoamericana. Su historia demuestra que la legitimidad social de la educación superior depende no solamente de su capacidad para generar conocimiento, sino también de su compromiso permanente con la construcción de sociedades más justas, democráticas y solidarias.
Notas al pie
¹ UNESCO, Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria, Córdoba, 21 de junio de 1918, Programa Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe, 2020.
² Carlos Tünnermann Bernheim, “La reforma universitaria de Córdoba”, Revista Educación Superior y Sociedad 9, n.º 1 (1998): 103-127.
³ “A cien años de la Reforma Universitaria de Córdoba de 1918 y su proyección a Latinoamérica”, Revista Historia de la Educación Latinoamericana 20, n.º 30 (2018): 7-12.
⁴ Paulo Freire,¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural (Ciudad de México: Siglo XXI Editores, 1973), 25-54.
⁵ UNESCO, La educación superior: qué debe saber (París: UNESCO, 2026).
⁶ Pedro Henríquez Guajardo, ed., Educación superior en América Latina y el Caribe: estudios retrospectivos y proyecciones (Caracas: UNESCO-IESALC y Universidad Nacional de Córdoba, 2018).
⁷ Josía Jeseff Isea-Argüelles et al., “Extensión Universitaria en el contexto latinoamericano. Hitos históricos de un compromiso social en constante transformación”, Cienciamatria 11, n.º 21 (2025): 278-296.
Bibliografía
Freire, Paulo.¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural. Ciudad de México: Siglo XXI Editores, 1973.
Henríquez Guajardo, Pedro, ed. Educación superior en América Latina y el Caribe: estudios retrospectivos y proyecciones. Caracas: UNESCO-IESALC y Universidad Nacional de Córdoba, 2018.
Isea-Argüelles, Josía Jeseff, Carol Elizabeth Ianni-Gómez, Aracely Jacqueline Mendoza-Vega y Maribel José Giménez-Guariguata. “Extensión Universitaria en el contexto latinoamericano. Hitos históricos de un compromiso social en constante transformación”. Cienciamatria 11, n.º 21 (2025): 278-296.
Tünnermann Bernheim, Carlos. “La reforma universitaria de Córdoba”. Revista Educación Superior y Sociedad 9, n.º 1 (1998): 103-127.
UNESCO. Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria, Córdoba, 21 de junio de 1918. Programa Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe. París: UNESCO, 2020. [unesco.org]
UNESCO-IESALC. Las transformaciones de la educación superior en América Latina: identidades en construcción. Caracas: UNESCO-IESALC, 2010. [unesdoc.unesco.org]
Cano Menoni, Agustín. “La extensión universitaria y la universidad latinoamericana: hacia un nuevo orden de anticipación a 100 años de la Reforma Universitaria de 1918”. Revista +E 7, n.º 7 (2017): 6-23. [pim.udelar.edu.uy]
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