lunes, 19 de enero de 2026

Misión y Cultura

¿Qué ocurre cuando la misión ignora la cultura?

Cuando la misión no toma en cuenta a la cultura, se generan consecuencias serias en tres dimensiones:

  1. Teológicas,
  2. Misiológicas,
  3. Sociales y antropológicas,
  4. Eclesiológicas.

A continuación, las implicaciones más relevantes:


1. ❌ Se distorsiona el evangelio: etnocentrismo disfrazado de misión

Cuando la cultura no se toma en cuenta, el evangelio se mezcla inconscientemente con la cultura del mensajero:

  • Se predica la fe como si estuviera ligada a una cultura particular (occidental, urbana, académica, adventista tradicional, etc.).
  • La misión transmite formas culturales en lugar del contenido bíblico.
  • La Biblia corre el riesgo de ser leída a través de filtros culturales no reconocidos.

Resultado:

➡️ Etnocentrismo misionero: se confunde cristianismo con mi cultura cristiana.
➡️ Pérdida de autoridad bíblica real: lo cultural se eleva al nivel de lo normativo.


2. ❌ Se crea resistencia natural al evangelio

Cuando el mensaje llega descontextualizado:

  • Se percibe la misión como invasión, no como buena noticia.
  • La gente cree que para aceptar el evangelio debe abandonar su identidad cultural, no su pecado.
  • Se bloquea la comunicación, porque el evangelio llega en un “idioma cultural” ajeno.

Resultado:

➡️ Cierre emocional y rechazo a la fe por razones culturales, no teológicas.
➡️ El evangelio se percibe como algo extranjero.


3. ❌ Nace una iglesia artificial, que no echa raíces

Cuando la cultura no se toma en cuenta:

  • Las nuevas iglesias parecen “plantadas” desde afuera, no surgidas desde adentro.
  • Carecen de identidad, autonomía y autenticidad.
  • Se vuelven dependientes del misionero para:
    • liturgia,
    • música,
    • estructura,
    • liderazgo,
    • toma de decisiones.

Resultado:

➡️ Iglesias sin contextualización = iglesias frágiles y sin sostenibilidad.
➡️ La comunidad no se apropia del evangelio porque lo siente “prestado”.


4. ❌ Se impide la encarnación del evangelio

El modelo bíblico (Juan 1:14; Filipenses 2:5–8) es encarnacional:
Dios se hace semejante a la gente para comunicar quién es.

Si la misión ignora la cultura:

  • Se niega el modelo de Cristo.
  • Se predica un evangelio sin encarnación.
  • El misionero no se hace cercano a la gente.

Resultado:

➡️ Un evangelio abstracto, no vivido.
➡️ Una misión que no se hace “vecina” ni “presente”.


5. ❌ Aumenta el riesgo de sincretismo inverso

Es curioso, pero real:
Cuando la misión no contextualiza, no se produce menos sincretismo, sino más.

¿Por qué?

Porque la gente:

  • no entiende el evangelio,
  • lo mezcla con sus creencias locales sin orientación,
  • adapta lo que puede a sus categorías previas.

Resultado:

➡️ Sincretismo por falta de explicación contextual.
➡️ La fe se mezcla de forma no guiada ni bíblica.


6. ❌ El mensaje pierde relevancia y significado

Un mensaje no contextualizado:

  • usa símbolos que no significan nada en la cultura local,
  • responde preguntas que la gente no está haciendo,
  • deja de ser “buena noticia” porque no toca la vida real de las personas.

Resultado:

➡️ El evangelio se vuelve irrelevante, no porque no tenga poder, sino porque no se comunica adecuadamente.
➡️ Se pierde la conexión entre Reino de Dios y la realidad del pueblo.


7. ❌ El programa misionero se vuelve inefectivo y costoso

Los proyectos que ignoran la cultura:

  • fracasan más rápido,
  • requieren más dinero, más personal y más tiempo,
  • generan dependencia, conflicto y desgaste.

Resultado:

➡️ mucha inversión, poco fruto.
➡️ esfuerzos duplicados, incomprensión y tensiones innecesarias.


8. ❌ Se niega la dignidad de las personas y sus identidades culturales

No tomar en cuenta la cultura puede comunicar (sin querer):

  • “tu cultura no es buena para Dios”
  • “tu identidad no es válida”
  • “tu forma de ver el mundo es inferior”

Esto afecta:

  • autoestima,
  • sentido de pertenencia,
  • participación comunitaria,
  • apertura espiritual.

Resultado:

➡️ Se causa daño relacional y emocional.
➡️ La misión hiere, en vez de sanar.


📌 Conclusión general

Ignorar la cultura NO protege el evangelio. Lo distorsiona.

La misión bíblica requiere:

  • fidelidad al mensaje (Sola Scriptura),
  • comprensión del receptor (cultura).

Cuando la cultura no se toma en cuenta:

✔ se malinterpreta el evangelio,
✔ se genera resistencia,
✔ se crean iglesias débiles,
✔ se obstaculiza la encarnación,
✔ se fomenta el sincretismo,
✔ se pierde relevancia misional.

La misión auténtica necesita Palabra y cultura,
como Jesús: gracia y verdad encarnada en un pueblo.

Hacia una plataforma OPERATIVA en Misión Urbana

"Es mejor hablar de misión cuando estás en el campo. La misión no es para oírla es para vivirla".

Edward Dayton y David Fraser en su libro: Planning strategies for world evangelization dicen: "Si hubo una época en la que existió un consenso en cuanto a la misión de la iglesia, hace mucho que esta pasó... varios autores toman nota de la polarización de conceptos dentro de las iglesias protestantes... Desarrollar una teología sobre la evangelización o aún de la misión de la iglesia no se puede lograr buscando sencillamente un consenso entre los eruditos o - mucho menos - entre los que realizan evangelización.

Uno de los problemas que confrontamos es que la palabra misión no es una palabra bíblica, aunque está inferida en el NT.

La palabra Misión aparece en la gran comisión

EGW la menciona 1768x

MISIÓN URBANA
Wagenveld en su libro IGLECRECIMIENTO INTEGRAL hace algunas preguntas:

¿De qué manera debemos realizar el ministerio?
¿Qué podemos hacer para que la iglesia crezca y sea más saludable?
¿Cómo podemos ser más efectivos en la misión?
¿Qué resultará más sin que condicionemos el mensaje del evangelio?

Lyle Schaller (Libros: 44 Ways to increase church attendance-Growing plans, strategies to increase your churchs membership)
1988 llegó a tener más fama que Billy Graham
Pionero de la consultoría eclesiástica
Énfasis: Crecimiento como resultado de una buena planificación y liderazgo.

McGavran - Understanding Church Growth
"Es una empresa dedicada a proclamar las buenas nuevas del Señor Jesucristo, y a persuadir a las personas a que lleguen a ser discípulos y miembros responsables de su iglesia"

Presupuestos - Iglecrecimiento se define por las siguientes características
- Crecimiento numérico de la iglesia
- Utilización de métodos científicos para el análisis de las iglesias y de las comunidades
- Grupos homogéneos
- Prioridades en las estrategias de crecimiento

MÉTODOS Y ESTRATEGIAS

Peter Wagner - Church Growth - State of the art
"Es la voluntad de Dios que hombres y mujeres que están perdidos sean encontrados, reconciliados a él y adiestrados para ser miembros responsables de iglesias cristianas.

"Iglecrecimiento es la ciencia que investiga la implantación, multiplicación, funcionamiento y salud de las iglesias cristianas, específicamente en lo relacionado a la implementación de la gran comisión de hacer discípulos. a todas las naciones. Iglecrecimiento es simultáneamente una convicción teológica y una ciencia aplicada, que trata de combinar los principios eternos de la palabra de Dios con los conocimientos contemporáneos de las ciencias sociales y de la conducta humana". Juan Carlos Vieira. Manual de Iglecrecimiento.

Endoculturación - Etnocentrista
Transmisión de hábitos y costumbras a la siguiente generación dentro de la misma cultura

Misión de Zorobabel
Esdras 1:1-5

"Los métodos o tácticas no definen la estrategia de misión."

"Lo que nos diferencia de los demás movimientos religiosos es la orientación profética".

Aunque se resalta la orientación profética, reconocemos a otros movimientos religiosos.

SEGUNDO SIGNO DE ATENCIÓN
Teología de la misión sincretista
Podemos mezclar fundamentos estratégicos de otras denominaciones sin perder nuestra orientación profética.

TODA METODOLOGÍA ES VÁLIDA MIENTRAS PRODUCE CRECIMIENTO - Wagner

El crecimiento no define la misión

CUARTO SIGNO DE ATENCIÓN
Las ideas de líderes interdenominacionales no son referentes para la estrategia del remanente.
Nuestra cosmovisión es diferente.

Cosmovisión Identidad Misional

"Cuando la misión de la iglesia pierde su fundamento teológico, se vuelve innecesaria. Necesitará reinterpretación. En lugar de la proclamación de las verdades bíblicas, la misión se reinterpretará como obra social, activismo político y cosas semejantes". (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122), 116.
"Quienes están involucra­ dos directamente en la misión de la iglesia deberían considerar cuidadosa­ mente este punto. ¿Por qué se ha detenido el crecimiento de la iglesia, o no es tan dinámico como debería serlo: ¿falta de consagración?, ¿ausencia del poder del Espíritu Santo?, ¡escasez de métodos y de recursos humanos? Durante aüos se han mencionado esos factores. ¿No podría ser que el actor que no se menciona es la verdadera razón de nuestra vocación como minis­tros? ¿No podría ser que una teología claramente desarrollada, firme y fiel­ mente enraizada en la revelación divina, tal como se nos da en la Escritura, es una condición indispensable para el crecimiento de la iglesia y el cumpli­miento de su misión final? No estoy diciendo que éste es el único factor. Pero no podemos descuidar sistemáticamente este aspecto y seguir esperan­ do que Dios bendiga nuestras miserables ideas humanas, nuestra imagina­ción y nuestra cultura. ¿No podría ser acaso? ¿No ha llegado el momento cuando la iglesia se debe volver a la Escritura con la misma seriedad de los pioneros? Este es en realidad el punto al tratar el tema de la cosmovisión
"(Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122). 16

La recuperación de (nuestra) cosmovisión en la conciencia y la vida de la iglesia desatará una reacción en cadena (un efecto dominó) que, entre otros aspectos, incluirá el afianzamiento de la unidad de la iglesia global, y nuestro avance más allá de una simple explosión de crecimiento, al cumplimiento escatológico de la misión final de la iglesia cristiana. El futuro del adventismo depende de la decisión que tomemos hoy. (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122).

La cosmovisión es un 'conjunto de creencias acerca de los aspectos más importantes de la vida' (Ronald Nash, Worldviews in conflict: Choosing Christinaity in a world of ideas), 16.

"Si se adopta la cosmovisión teísta, se destruirá la razón de ser y la misión del adventismo. La asimilación de tendencias tradicionales o corrientes conducirá a las ge­ neraciones de adventistas presentes y futuras a olvidarse de las ensetanzas de la Biblia que trajeron a la existencia a la Iglesia Remanente. Más aún, si las futuras generaciones piensan y obran de acuerdo con la cosmovisión teísta, no entenderán las doctrinas bíblicas que originaron este movimien­ to. Debe recordarse que las cosmovisiones actúan como anteojos que nos permiten ver algunas cosas y descartar por completo otras como si no exis­ tieran. Si esta situación llegara a producirse, no me sorprendería escuchar amargos argumentos dirigidos en contra de este cuerpo, y en favor de la participación en el Movimiento Ecuménico". (Ronald Nash, Worldviews in conflict: Choosing Christinaity in a world of ideas), 16.

"A diferencia de la secularización que resulta de la adop­ción de una cosmovisión teísta, encontramos la santidad que resulta de la aplicación de una cosmovisión bíblica." (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122). 16


Implica, entre otros asuntos fundamentales nociones generales acerca de Dios, los seres humanos y la historia humana. (Maso)

La cosmovisión desempeña un papel importante y decisivo, no solo con respecto a al manera de pensar, sino también en la vida y las actividades de la iglesia".

ESTRATEGIA Y TÁCTICA NO ES LO MISMO

La estrategia no cambia - Las tácticas están en constante adaptación
La estrategia es una visión a largo plazo

La validación de la estrategia de nuestra teología de la misión no puede apoyar en supuestos que salen de la cosmovisión adventista.

Los dos chascos que tuvo la iglesia fueron no por revisar los suspuestos o los conceptos de interpretación que consideraban como ciertos sin necesidad de comprobación.

Nuestro chasco no fue tan grande como el de los discípulos.

En lugar de referirse la profecía de Daniel 8:14

La estrategia del remanente del último período profético no es interdenominacional.

El legado misonológico de Cristo

Una búsqueda deliberada de una cosmovisión bíblica y su adopción es una condición necesaria para cautivar "todo pen­samiento a la obediencia de Cristo" (2 Cor. 10:5). La unidad cristiana no lo es sólo de acción. La unidad de acción y misión se funda en un nivel más profundo: la unidad de mente y pensamiento. (1 Cor. l: 10). El adventismo no puede intentar conseguir unidad interna si se limita a los cultos, la acción y la misión, mientras deja de llegar al nivel donde se logra la unidad, es decir, el pensamiento, la mente. La cosmovisión bíblica se convierte en una herramienta indispensable para ponerle los fundamentos a la unidad interna de la iglesia global. Pero la unidad de pensamiento no basta. La unidad en la entrega al Señor del pensamiento debe ser la realidad palpable de la iglesia. A medida que cada cual se someta al pensamiento de Cristo, la unidad interna será una realidad. Como lo sabemos, la unidad es una de las condiciones para recibir la lluvia tardía. La unidad dinámica de la cris­tiandad bíblica deberá reproducirse en el adventismo. Es tiempo ya de que los adventistas se den cuenta de que los reglamentos, o la concentración en la actividad misionera mientras se descuida el pensamiento de la iglesia, no pueden producir la unidad interna. Si el adventismo insiste en promover lo que es práctico para la adoración y la misión, mientras se olvida del pensa­ miento de la iglesia, las culturas y las ideologías la controlarán tarde o temprano. Por lo tanto, el sincero deseo de ser prácticos y de promover las misiones sufrirá una derrota finalmente. (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122). 118.

Sé que el crecimiento y la misión de la iglesia son prioridades muy importantes en la agenda de los administradores. Creo que así debe ser. Siempre deberíamos preguntar­ nos: ¿cómo cumpliremos la misión que Dios nos ha confiado?, ¿cómo pode­mos ayudar a la iglesia mundial y las iglesias locales en su tarea de predicar el evangelio al mundo? Generalmente hemos respondido a esas preguntas prácticamente. Más habilidad para comunicar y equipos más eficaces po­drían ser las respuestas para enfrentar la misión global. Otro enfoque co­ mún sugiere la necesidad de fortalecer espiritualmente nuestras vidas. Des­pués de todo sabemos que tenemos la verdad. Lo que necesitamos no son más estudios teológicos -decimos-, sino vidas más consecuentes y mejores maneras de comunicar la verdad. Pero, ¿tenemos realmente hi verdad, o andamos deambulando por el supermercado de las ideas, confundiéndonos más con el paso del tiempo? ¿Conoce la verdad la actual generación de adventistas! La respuesta depende de lo que entendamos por conocer. (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122), 119.

¿Qué pasaría si en lugar de persistir en el énasis antiguo e ineficaz sobre procedimientos, tra­táramos de equilibrarlo con una recuperación de la reflexión, donde descu­brimos y compartimos la verdad! ¿Qué pasaría si descubriéramos que lo que hemos estado descuidando por décadas es en realidad la piedra angular de nuestra misión? (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122), 120.

¿Qué podemos hacer? ¿Puede el adventismo evitar que la cultura ambiente lo absorba? 
Sí, el adventismo puede evitar las incursiones del secularismo y el institucionalismo. El procedimiento que recomiendo es sencillo. Pero, por más sencillo que sea, requiere un cambio en la logística del adventismo. El movimiento debería funcionar, no sólo sobre la base del nivel práctico de la vida cotidiana, sino en el nivel reflexivo de la experien­cia humana. Dentro del nivel reflexivo debemos observar una lealtad inquebrantable a la autoridad de la Escritura en la tarea cotidiana de inter­pretar, pensar y hacer la voluntad de Dios en el mundo de hoy. Esta es la única manera como el adventismo puede evitar la doble amenaza del secu­larismo y el institucionalismo. La tarea de recuperar la cosmovisión bíblica y aplicarla a las actividades cotidianas de la iglesia, debería ser llevada a cabo simultáneamente en todos los niveles de la vida de la iglesia, incluso el administrativo, el pastoral, el educacional y el de investigación. (Fernando Canale. Enfoques, Año XI, Nos 1 y 2, 1999 (101-122), 121.

"La elección que tenemos por delante es clara. Por una parte pode­mos descartar el tema de la cosmovisión como otro asunto teórico y no esencial para la vida y la misión de la iglesia. Esta actitud surge simplemente de la inercia, que sostiene que "si continuamos con la rutina acostumbra­ da pero oramos un poquito más, todos los problemas se resolverán. Des­pués de todo, Dios sigue en los controles, y en Él confiamos". Este es el camino más fácil. No requiere esfuerzos ni inversión de tiempo ni de dine­ro. Por tentadora que parezca, esta alternativa conducirá al adventismo a la asimilación de la cosmovisión teísta de las principales denominaciones cris­tianas, o alguna versión de las cosmovisiones naturalista o panteísta. De paso, éste es precisamente el camino que algunos de nosotros estamos ex­plorando ahora mismo. Si dejamos que prosiga sin que le pongamos lími­tes, la secularización de la iglesia se acelerará en los años venideros.
Por otra parte, el adventismo puede hacer un movimiento brusco y quebrantar la inercia administrativa y el determinismo cultural. El tema relacionado con la cosmovisión y su obra oculta podría ser considerado esencial para la vida y la misión de la iglesia, de manera que se lo incluyera permanentemente en la agenda. Esta elección, por medio de una activa participación en todos los niveles de la iglesia nos conducirá a la recuperación de la cosmovisión bíblica. La recuperación de esta cosmovisión en la con­ ciencia y la vida de la iglesia desatará una reacción en cadena (un efecto dominó) que, entre otros aspectos, incluirá el afianzamiento de la unidad de la iglesia global, y nuestro avance más allá de una simple explosión de crecimiento, al cumplimiento escatológico de la misión final de la iglesia cristiana. El futuro del adventismo depende de la decisión que tomemos hoy. Si no tomamos ninguna decisión, estaremos reforzando el status qua que al final conducirá al adventismo a absorber la cosmovisión teísta y a desatar la reacción en cadena que producirá.